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ABC VIERNES, 1 DE FEBRERO DE 2013 abc. es cultura CULTURA 63 Weiwei Superstar maravilla en Sevilla El Centro Andaluz de Arte Contemporáneo dedica al artista y disidente chino su primera exposición en un museo español NATIVIDAD PULIDO SEVILLA Descending Light (2007) de Ai Weiwei, en el CAAC de Sevilla. Colección Helga de Alvear ¿P uede un artista cambiar la vida de 1.400 millones de personas? No parece muy factible. Pero, de haber alguien capaz de lograrlo, ése es, sin duda, Ai Weiwei. Tan capciosa pregunta aparece en el folleto promocional del documental Ai Weiwei. Never Sorry dirigido por Alison Klayman, cuyo preestreno tuvo lugar ayer en Sevilla. Quienes crean que en esta ciudad no hay vida más allá de la Macarena, el Gran Poder, Murillo y la Feria de Abril, deberían darse una vuelta por la ciudad: les sorprenderá hallar obras de gente tan vanguardista como Jan Fabre, que mañana estrena en el Teatro Central una obra de 8 horas de duración; la directora de cine belga Agnès Varda o el propio Ai Weiwei. Renovarse o morir. Es uno de los artistas de moda y con mayor repercusión del momento. Es Weiwei Superstar. Quizás tanta sobreexposición mediática le acabe pasando factura. Pero siempre que inaugura exposición levanta una gran expectación. En España fue Ivorypress quien le presentó en sociedad en 2009. Ese mismo año hizo una intervención en el pabellón Mies van der Rohe de Barcelona: inundó sus piscinas de café con leche. Cuatro año después, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) de Sevilla le dedica a Ai Weiwei (Pekín, 1957) su primera exposición en un museo español, Ai Weiwei: resistencia y tradición que permanecerá abierta hasta el 30 de junio. El artista no acudió a la inauguración, pues no puede salir de China debido a sus problemas con el Gobierno, pero envió un vídeo. Ai Weiwei: Me encanta España, su arte, el jamón y el vino PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL EN PEKÍN En declaraciones a ABC desde su casa- estudio de Coachangdi, situada a las afueras de Pekín y rodeada de cámaras de vigilancia de la Policía, el artista chino reconoce sentirse muy ilusionado con esta primera gran exposición de su obra en España pero recuerda que en 2009 ya mostró algunas de sus creaciones en la galería Ivorypress de Madrid. Me encanta España porque hay mucho arte, una fuerte tradición cultural y una comida fantástica, sobre todo el jamón y el vino afirma. Investigado por evasión de impuestos, una acusación que achaca a su activismo político y que le llevó a pasar casi tres meses detenido en 2011, Ai Weiwei no puede salir de su país. Sus ácidas críticas políticas y sociales, seguidas en Twitter casi por 200.000 personas, pese a la censura vigente en internet, le han señalado como un enemigo público Made in China Comisariada por Juan Antonio Álvarez Reyes, director del museo, y Luisa Espino, tiene como sede el Monasterio de Santa María de las Cuevas en la Cartuja, del siglo XIV. Allí preparó sus viajes al Nuevo Mundo Colón, que llegó a estar enterrado 35 años en él. En el siglo XIX se convirtió en una prestigiosa fábrica de cerámica, propiedad del británico Charles Pickman. Ahora regresa de nuevo la cerámica made in China a este lugar. En la antigua iglesia se ha instalado la pieza más espectacular de la exposición, Descending Light (2007) una gigantesca lámpara estilo chandelier con miles de cristales rojos que se- La cerámica, protagonista Ai Weiwei recupera la tradición de la cerámica, que regresa al lugar donde estuvo la fábrica Pickman meja haberse desplomado. Con ella Weiwei simboliza su tan anhelada caída del régimen comunista chino. Esta bellísima pieza es propiedad de Helga de Alvear, entusiasta coleccionista del artista, que ha hecho otros importantes préstamos para la muestra. Destinada a exhibirse algún día en su centro- funda- ción de Cáceres, se muestra aquí por primera vez. Ai Weiwei era un gran aficionado a los blogs. El suyo era una parte importantísima de su trabajo. Pero en 2009 el Gobierno chino lo cerró. El detonante, sus investigaciones sobre el terremoto de Sichuan (China) en 2008, en el que murieron unas 250.000 personas. Un secreto de Estado. En una instalación de curioso título, 258 Fake (nombre de su estudio) vemos, a través de doce pantallas, imágenes que se proyectaron en su antiguo blog. Las hay de todo tipo: incluso jamón, chorizo y paella. Y, siguiendo con los vídeos, Fairytale (cuento de hadas) recrea su peculiar periplo en la Documenta 12 de Kassel. Weiwei tuvo la ocurrencia de llevar hasta la ciudad alemana a 1.001 chinos e instalarlos en un campamento en el recinto de la exposición. El vídeo documenta todo el proceso, desde la preparación hasta la estancia. Y más vídeos. En una sala, junto a una Inmaculada barroca, se confiesa Weiwei en una entrevista. Pero es la cerámica la que adquiere protagonismo en la exposición. La estética de la resistencia de Ai Weiwei no solo se refiere a su disidencia política. EFE