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46 ABCdelOCIO VIERNES, 1 DE FEBRERO DE 2013 abc. es ABC E n escena La felicidad de las piedras EL MALENTENDIDO Najwa Nimri, dirigida por Ochandiano, hace su primera incursión en el teatro Autor: Albert Camus. Versión: Yolanda Pallín. Dirección, espacio sonoro y vídeo: Eduardo Vasco. Escenografía: Carolina González. Iluminación: Miguel Ángel Camacho. Vestuario: Lorenzo Caprile. Intérpretes: Cayetana Guillén Cuervo, Julieta Serrano, Ernesto Arias, Lara Grube y Juan Reguilón. Teatro Valle- Inclán. Madrid. JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN A partir de sucesos reales, Albert Camus imaginó El malentendido como un ritual de sacrificio en el que la fatalidad, un avaricioso entendimiento de la revancha social y la falta de piedad opacan el rescoldo de cualquier sentimiento de afecto. Camus estrenó la obra en 1944, dos años después de haber publicado su novela El extranjero con cuya atmósfera y exigencia ética El malentendido está estrechamente vinculada. El argumento se centra en un hombre que, veinte años después y sin revelar su identidad, regresa al pequeño hotel regentado por su madre y su hermana. Pretende restablecer los vínculos afectivos y ayudar económicamente a las dos mujeres, pero ellas piensan que es un viajero más, como los que han ido matando para robarles y atesorar un dinero que les permita instalarse junto al mar, metáfora de la libertad ansiada. Eduardo Vasco ha concebido un montaje litúrgico que transcurre sobre el amplio espacio rectangular diseñado por Carolina González, una suerte de nave de iglesia flanqueada en tres de sus lados por los espectadores. Al fondo se alza una mesa- altar sobre la que en una escena el condenado parece oficiar su propia ceremonia sacrificial. Una puesta en escena atractiva y valiente dirigida con el ritmo justo, aunque en ocasiones los actores dialogan separados por tanta distancia que el público de los laterales se ve obligado a girar la cabeza como si asistiera a un partido de tenis. Cayetana Guillén Cuervo realiza un sobresaliente trabajo como Marta, la hermana, cuya dura naturalidad deja entrever sutiles fibras de latido humano. Julieta Serrano encarna con sensibilidad y solvencia a la madre vencida por la magnitud de sus actos. Ernesto Arias es el viajero inmerso en un laberinto de perplejidades, y Lara Grube, la esposa que no logra evitar que acuda a la cita con su destino. Completa el reparto con muda eficacia Juan Reguilón como sirviente silencioso. Antígona En la parada de los monstruos Rubén Ochandiano lleva al Matadero su versión de la obra de Anouilh, con Najwa Nimri JULIO BRAVO ace cerca de dos años, Rubén Ochandiano sorprendió con una vital, cautivadora y personal versión de La gaviota de Chéjov. Era su primera experiencia en la dirección teatral. Ahora regresa con otro clásico, Antígona en la versión que escribió el dramaturgo Jean Anouilh en 1942. Carlos Dorrego comparte con Ochandiano, que forma parte de un reparto que completan Nawja Nimri (en su primera experiencia teatral) Berta Ojea, Toni Acosta, Sergio Mur, David Kammenos y Nico Romero, además del pianista Ramón Grau. Era un texto que conocí hace años, y aunque suene cursi, se me enganchó al corazón cuenta Ochandiano Es un texto que me acompañado desde entonces, y su elección fue inconsciente. Cuando pensamos en la posibilidad de montar Antígona releí la obra, la versión oríginal de Sófocles y varias versiones más. No sabia que existían tantas Antígonas; Kierkegaard, María Zambrano, Brecht, García Márquez... Y la de Anouilh es la que más me sigue gustando, en la que encuentro más poesía, es en la que Antígona, además de H enfrentarse al mundo, empieza a en- hacer esfuerzos en los ensayos para frentarse a su entorno más cercano no referenciarla, porque hay cosas que están mejor dibujados los personajes parecen escritas ayer. Y para poder de la familia Y en la que Creón es un otorgarle cierta poesía y no resultar personaje más interesante como anta- panfletarios nos está costando un vergonista; no solo es el malo malísimo de dadero esfuerzo Nuestra intención explica Ochanla historia, sino que me parece, como todo buen dictador, un orador brillan- diano es poner en primer término el rito tísimo. La carpintería de su discurso teatral en sí mismo, compartir con los es verdaderamente brillante y le llena espectadores el discurso de Antígona de razones; no es nada maniqueo. Así, y para eso tenemos que darle poesía. Es la historia no es simplemente la de una una función política, naturalmente, pero no queremos jugar a hacer un panfleto. heroína y un villano En el texto se le dice a Antígona (que Y movidos por ello, hemos situado la funha enterrado a su hermano muerto en ción en una especie de parada de los guerra, desobedeciendo así las órde- monstruos, un carromato de freaks, que nes de Creón) Está bien para los hom- ejerza de espejo deformado de todo esto que estamos viviendo. La nodriza es bres tener ideales, pero tú eres una la mujer barbuda y una echadomujer ¿Es ésta la base de la Los ra de cartas; Antígona es la equiobra o va más allá? Va mucimientos librista, Ismena es la amazocho más allá. Es el primer de esta obra na, Hemón es el forzudo, acto creador de libertad, el tiene que ver Creón el domador... primer acto de un indiviEl montaje, dice Ochanduo que se enfrenta al pocon la diano, está acorde también der establecido para reivinlibertad con los tiempos de austeridad dicarse, precisamente, como que vivimos. Queríamos seguir individuo. Al principio pensé en quitar esa frase; me preguntaba si es- con el mismo ejercicio de laboratorio taba obsoleta. Fueron las actrices, du- que hicimos en La gaviota y, de herante el trabajo de ensayos, quienes me cho, hay mucha escenografía y mucho hicieron darme cuenta de que no lo es- vestuario reciclados. Se ha puesto en taba, que es legítima y trasladable a primer término el texto y el trabajo otros aspectos de la vida. Pero los ci- con los actores, otorgándole magia a mientos de Antígona tienen más que la función, pero tomando conciencia de que éste es, en el teatro, un tiempo ver con la libertad No hay un espacio ni un contexto de reinventarse concreto en la versión. Queremos que venga desde algo ancestral y que mire Antígona Madrid. Naves del Español Matadero. al futuro. No queríamos situarla en un presente reconocible o actual. Y con Del 6 de febrero al 17 de marzo. De martes a todo lo que está cayendo, tenemos que sábados, 20.00 horas. Domingos, 19.00 h.