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36 INTERNACIONAL VIERNES, 1 DE FEBRERO DE 2013 abc. es internacional ABC Bajo examen Aunque Hagel es republicano, hizo frente a duras críticas de sus compañeros de partido Clinton se despide dejando la puerta abierta a su vuelta en 2016 Tras abandonar hoy la secretaría de Estado, se prepara para las primarias demócratas E. J. B. WASHINGTON Hagel expresó su compromiso con la posición de que la política de EE. UU. sobre el programa nuclear iraní es de prevención, no de contención evitar que Irán disponga del arma atómica, y no limitarse a impedir que la utilice tras haberla obtenido. Pero luego, sometido a una dura batería de preguntas, se confundió asegurando que la política hacia Irán es de contención. Advertido más adelante de esas palabras, Hagel tuvo que corregirse. En las redes sociales, varios comentaristas de izquierda calificaron de desastre la intervención. Agresivo McCain Quien más agresivo se mostró con Hagel fue John McCain, ambos veteranos de la guerra de Vietnam y amigos tiempo atrás. El progresivo distanciamiento de Hagel de la presidencia de Bush y de las posiciones republicanas, sin embargo, ha acabado creando un cisma entre quien fue senador de Nebraska y sus compañeros de partido. ¿Me va a responder a la pregunta, senador Hagel? le cortó McCain al ver que el candidato a dirigir el Pentágono evadía la cuestión de que se opuso al aumento de tropas en Irak que permitió acabar esa guerra. No le voy a dar una respuesta de sí o no replicó Hagel. En su día, este también se opuso al incremento de soldados en Afganistán decidido por Obama. Dígame si ahí estuvo en desacuerdo con el presidente Obama quiso acorralarle McCain. Sí, estuve en desacuerdo con él tuvo que admitir Hagel. Ha sido precisamente en su adiós del Departamento de Estado cuando Hillary Clinton ha dejado la puerta más abierta a su eventual regreso. En sus declaraciones de despedida, a punto de ser sustituida por el hasta ahora senador John Kerry, la secretaria de Estado aseguró no estar inclinada a intentar lograr la presidencia de Estados Unidos en 2016. No estoy pensando en nada en este momento dijo en un encuentro con estudiantes. Pero añadió: Quiero ver a más mujeres que compiten por las posiciones más altas de sus países, y haré lo que pueda, al margen de si tomo o no una decisión sobre mi propio futuro. Ahora mismo no estoy inclinada a ello, pero haré todo lo que pueda para asegurar que las mujeres compiten declaró. Hay signos de que su candidatura para las primarias demócratas de 2016 echa a andar extraoficialmente. Personas próximas a la antigua primera dama han creado una entidad para la recogida de fondos electorales. Se trata de Ready for Hillary, entidad presidida por Allida Black, quien ya impulsó una iniciativa similar para las primarias de 2008. Además de la incógnita electoral, el recambio en el Departamento de Estado ha dado también pie a balances sobre la gestión de Hillary Clinton al frente del mismo. El criterio más com- Hillary Clinton, ayer en una conferencia sobre el papel de la mujer partido por los observadores estadounidenses es el que se expresa en estas dos frases: Clinton reformó la política exterior de Estados Unidos, pero no del mundo y una gran embajadora, AFP Balance El consenso es que Clinton ha hecho un buen trabajo, pero no ha dejado un legado histórico no una gran secretaria de Estado La primera corresponde al analista Michael O Hanlon, en Foreign Policy la segunda al periodista John Cassidy, en The New Yorker El consenso es que Hillary Clinton ha hecho un buen trabajo, pero no ha dejado un legado histórico De entrada porque Barack Obama ha dirigido muy estrechamente la política exterior en estos cuatro años, dejando poco margen a su secretaria de Estado. Planes de futuro En la presentación de la política de Defensa, Hagel pasó revista a los puntos más calientes: dar cumplimiento al plan de transición en Afganistán, dejando tras 2014 un contingente para lucha antiterrorista y entrenamiento de tropas afganas; mantener la vigilancia sobre organizaciones terroristas, especialmente en Yemen, Somalia y Norte de África; refuerzo en técnicas de ciberguerra; evitar que Irán logre el arma nuclear; negociar un nuevo tratado START de reducción de cabezas nucleares; y afrontar la necesaria reducción presupuestaria sin minar el poder militar de EE. UU. Para hacer frente a la campaña en su contra, Hagel dedicó esfuerzos a negar que sea un enemigo de Israel. Aunque declaraciones suyas en el pasado mostraban cierta desesperación por actitudes del Gobierno de Israel, ayer aseguró que su apoyo a ese país siempre ha estado muy claro mandato, pero el gran biopic de Daniel Day- Lewis convence a todos de su genio político, en una encrucijada como solo Roosevelt viviría ya en el XX. Lincoln fue capaz de ver lo esencial en medio de una situación caótica, nada menos que la secesión de la mitad de los Estados, seguida de una guerra fratricida. Era un modesto abogado y un advenedizo de la gran política, que llegó bajo continuas amenazas de muerte a una destartalada Casa Blanca. De inmediato comprendió que debía ir a la guerra y dar sentido a la victoria de los abolicionistas consagrando una prohibición constitucional de la esclavitud. Este inesperado presidente formuló una visión que actualizaba el credo de los padres fundadores, encapsulada en el discurso movilizador de Gettysburg. El partido republicano tenía pocos años de existencia pero él lo dotó de alma inmortal. En 1963 Lyndon B. Johnson apeló al partido de Lincoln para aprobar la ley de derechos civiles como homenaje al asesinado Kennedy. En nuestros días los republicanos enmiendan sus torpezas respecto a la política de inmigración y a los hispanos gracias a ese mismo legado espiritual. Por si fuera poco, Lincoln hizo política, no solo tuvo ideales. Se manchó las manos, intercambió favores, peleó, se contradijo había defendido el derecho de cualquier Estado a la secesión y se dejó la vida en el empeño. En vez de asimilarse al sistema, puso en valor su condición de outsider de recién llegado desde Illinois, un Estado poco importante de la frontera, y jugó su baza de presidente inesperado y casi accidental. Se protegió de la dureza de la realidad a través del sentido del humor y ciento cincuenta años después, su éxito de taquilla aquí lo es también en la vieja Europa. JOSÉ M. DE AREILZA LINCOLN EN EL ALA OESTE Lincoln hizo política, no solo tuvo ideales. Se manchó las manos, intercambió favores, peleó, se contradijo... L incoln vuelve. La película de Spielberg trae al siglo XXI su lección de liderazgo. En rigor, nunca había bajado de la cumbre de los presidentes americanos. Obama lo invocaba el primer día de su segundo