Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES, 23 DE ENERO DE 2013 abc. es madrid MADRID 55 Instante de la caída de la mujer a las vías del tren el lunes Momento en que es subida por el policía, con el convoy al fondo FIRMA FOTO Gracias a Rubén he vuelto a nacer La mujer rescatada en el Metro por un policía reconoce haber tenido mucha suerte. Me podía haber matado por la caída Sólo se hizo dos esguinces M. J. ÁLVAREZ MADRID Interior dará una medalla al policía por su acción El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha propuesto que se instruya el correspondiente expediente para condecorar al policía nacional que el lunes salvó a María Luisa. Este acto heroico es un ejemplo más de la magnífica policía y del espíritu de servicio, que va más allá de la exigencia de cumplimiento del deber que tiene el Cuerpo Ayer volví a nacer y eso se lo tengo que agradecer a Rubén Quien así habla es María Luisa, la mujer de 52 años cuya vida se cruzó en la estación de Metro de Marqués de Vadillo con la del policía el lunes a las 13.50 horas. Jamás se habían visto, sin embargo, ahora un estrecho lazo les une. A ella, el del infinito agradecimiento por el acto heroico que realizó el oficial del Cuerpo Nacional de Policía, de 38 años, que se lanzó a las vías tras escuchar un golpe seco y gritos nerviosos de los viajeros cuando el tren se estaba aproximando, salvándole la vida. Y a él, por haberse convertido, sin pretenderlo, en el ángel de la guarda de la mujer que sufrió un mareo y cayó de cabeza a los raíles, quedando inconsciente. Dolorida por el golpe, que le provocó esguinces en ambos tobillos y una contusión leve en la cabeza, está en reposo en su casa por prescripción facultativa. Con total amabilidad y una voz muy dulce, explica: El susto gordo ya se me ha pasado, pero cuando vi las imágenes me quedé impresionada. Son espeluznantes. Podría haber muerto sólo por la caída No quiere desvelar su identidad completa, ni mucho menos que salga su imagen. Mis padres son mayores, y no se lo he contado. Voy a esperar a que pasen unos días para decírselo Relata que lo ocurrido le hizo interrumpir un viaje que estaba a punto de emprender minutos después. Me tenía que bajar en la siguiente estación, en Oporto. Por eso me coloqué casi en la cabecera porque era El ángel de la guarda Rubén, de 38 años, oposita a subinspector la salida que mejor me venía. Estaba al borde del andén, con el equipaje en el suelo. Sólo recuerdo que sentí mucho calor y que cuando recuperé el conocimiento me estaba levantando Rubén. Me decía tranquila tranquila mientras otros viajeros le ayudaban a levantarme Sólo fue consciente en ese momento de lo que había ocurrido, aunque estaba muy aturdida y veía las luces del tren parado justo en la entrada a la estación. Yo pensaba: ¡Esto no me puede estar pasando a mí! Fue todo fue muy rápido Ahora encontraré trabajo María Luisa no quiere ningún protagonismo. Todo el mérito es del policía, que, desde la otra punta y sin conocerme de nada, saltó rápidamente y me rescató asegura modesta. También quiso agradecer a todos los que la atendieron, una vez que estaba en el andén. Había un médico y una enfermera que me tomaron el pulso y la tensión antes de que llegara el Samur. Todo el mundo se portó muy bien conmigo: el personal del Metro, el del Doce de Octubre... No tengo palabras para agradecerles lo que hicieron por mí Reconoce que no sabe la causa del mareo y que en el hospital tampoco han detectado nada. Tras reconocer que ha tenido mucha suerte ahora sólo piensa en recuperarse y empezar una nueva vida. Desde luego, su nuevo nacimiento le ha hecho recobrar el optimismo. Estoy en paro; trabajé de cocinera en un hospital realizando una suplencia y cuando acabó me tuve que marchar explica. No obstante, subraya que lo sucedido ha sido una señal; seguro que encontraré un empleo Esa es la historia de María Luisa, que tuvo la fortuna de que Rubén se cruzara en su camino en la vía del tren y la rescatara, porque la carrera que se pegó hizo que el conductor le viera a tiempo y frenara. JOSÉ RAMÓN LADRA