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52 CULTURA MIÉRCOLES, 23 DE ENERO DE 2013 abc. es cultura ABC Un momento de The perfect american con música de Philip Glass EFE Disney, en el hospital EFE ESTRENO MUNDIAL Historia de una obsesión THE PERFECT AMERICAN Intérpretes: Ch. Purves, D. Pittsinger, D. Kaasch, J. Kelly, M. McLaughlin, S. Tynan, N. Fikret, R. Lomas, J. NovalMoro, Z. James B. de Gálvez, J. Easterlin, N. Buñuel, Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real. Director escena: Ph. McDermott. Director musical: D. R. Davies. Lugar: Teatro Real. Fecha: 22- I ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE MADRID Es difícil reconocer en la novela de Peter Stephan Jungk, El americano perfecto los valores que le atribuyen muchos expertos, más allá del morbo que proporciona la destructiva disección de un mito contemporáneo como Walt Disney. En este sentido, el relato aporta poco pues son muchos los (sico) análisis que dan cuenta desde antiguo de los fantasmas y obsesiones que iluminaron a aquel formidable creador. Ramón del Castillo lo explica estupendamente en Sueño terminal el artículo incluido en el libro programa editado por el Teatro Real con motivo de la escenificación de la ópera The Perfect American compuesta por Philip Glass. Quizá fueron estas circunstancias, propicias a la polémica, las que inspiraron el encargo que se hizo en su día al veterano músico americano. Sea como fuere, The Perfect American se ha elaborado como producto global construido desde el libreto escrito por Rudy Wurlitzer en el que se hace jus- ticia al texto de origen mediante una brillante adaptación que se recoge en afiladas frases que dan forma a escenas trazadas con calidad dramática, a veces de naturaleza narrativa, casi siempre sugerentes. A partir de ahí, hay que situar el trabajo de Glass en un plano distinto, previsible, pues él mismo ha explicado estos días lo mucho que de coherente había en la personalidad de quien ya habíamos empezado a considerar como el pérfido Disney (para desencanto de las muchas almas atrapadas en su infantilidad) Añádase la naturaleza ambigua que en origen tiene la música de Glass, la inclinación que ha ido sufriendo hacia una condescendencia a veces un punto edulcorada, la tendencia hacia la ambientación antes que hacia la caracterización de escenas y personajes, y se comprenderá el sentido onírico que definitivamente ha tomado The Perfect American Pero en la pata de la ópera queda aún un último apoyo. Lo pone el director teatral Phelim McDermott quien ha tenido que bailar con la más fea. Su trabajo es formidable por lo sintético y porque se adivina un esfuerzo extraordinario por sugerir el imaginario de Disney sin utilizar ni uno solo de sus iconos. Se dice que por problemas de derechos ni Mickey, ni Goofy, ni Baloo tenían sitio en esta obra y es una lástima pues con ello se pierde la posibilidad de observar algo visualmente poderoso. Basta con contemplar la escena en la que aparece Andy Warhol y en una gasa se proyectan los retratos hechos a Disney para comprender que la realidad es mil veces mejor que los conejitos sin gracia que pululan por el escenario en una recreación (hay que insistir) teatralmente válida. The Perfect American se aplaudió ayer en el Teatro Real. Lo mereció el trabajo de Christopher Purves y David Pittsinger, Walt y Roy Disney, y el de algún otro, incluyendo la correcta compostura de la orquesta titular y la buena sustancia del director musical Dennis R. Davies, experto en el estilo y, desde ayer, último cómplice en el estreno de esta nueva ópera. Disney da un respiro al Real SUSANA GAVIÑA MADRID Después de un comienzo de temporada tambaleante, los recortes y el proyecto fallido de la Filamónica de Berlín, el Teatro Real necesitaba un poco aliento y este ha llegado de la mano de Walt Disney. Anoche el coliseo madrileño celebró el estreno mundial de la ópera The perfect american un retrato desmitificador de un icono del siglo XX. Tras una intensa tormenta mediática, nacional e internacional, poniendo el acento en los aspectos menos admirables de Disney, llegaba la hora de la verdad, y el público madrileño le dio su beneplácito con una acogida muy calurosa. Tanto el director general del Real, Ignacio García- Belenguer, como el director artístico, Gerard Mortier, se mostraban encantados. Un resultado que no gusto a todos de la misma manera y con la misma intensidad. Mientras compositores como Antón García Abril y Pilar Jurado (ambos ya han estrenado ópera en el Real) puntualizaban algunos aspectos aunque siempre es mejor estrenar algo nuevo que repetir siempre lo mismo matizaba García Abril el director artístico del Teatro de la Maestranza, Pedro Halffter- Caro, se mostraba entusiasmado. Me ha gustado la música, la puesta en escena y cómo ha sonado la orquesta El más entregado, sin lugar a dudas, fue el pintor y escenógrafo Eduardo Arrojo. Es un trabajo muy complejo, con un libreto complicado por lo que sería conveniente leer el libro recomendó Y la música es excepcional Entre los asistentes al estreno se pudo ver al ministro de Justicia, Alberto Ruiz- Gallardón y a la alcaldesa de Madrid, Ana Botella.