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28 INTERNACIONAL MIÉRCOLES, 23 DE ENERO DE 2013 abc. es internacional ABC Pírrica victoria de Netanyahu en los comicios adelantados de Israel La alta participación otorgó al centro y a la izquierda un resultado mejor del esperado SUSANA MENDOZA CORRESPONSAL EN JERUSALÉN BENJAMIN NETANYAHU PRIMER MINISTRO DE ISRAEL El hombre que nunca quiso dar señales de debilidad ALEXIS RODRÍGUEZ os avances del escrutinio, con el 50 por ciento de los votos recontados, daban esta madrugada la victoria al actual primer ministro, Benjamin Netanyahu, y al bloque de centro- derecha que él lidera con un 25 por ciento de los sufragios, lo que le daría 32 o 33 escaños de los 120 de que está compuesto el Parlamento israelí. Esto supone una victoria pírrica para Bibi Netanyahu, que adelantó las elecciones con el fin de obtener un mayor margen de maniobra y ahora tendrá que buscar con más ahínco el apoyo de los partidos ultraortodoxos y ultranacionalistas, como el recién creado Hogar Judío, de Naftalí Bennett, que habría alcanzado según estas encuestas 12 diputados. La otra gran sorpresa ha sido el buen resultado cosechado por el centro y la izquierda, que se han beneficiado de una alta participación que nadie preveía tras una campaña desangelada y carente de debates relevantes. El partido de centro Yesh Atid logró un 13,5 por ciento de los votos, lo que supone 19 escaños, y los laboristas de Shelly Yehimovich 17, al alcanzar un 12,4 por ciento de los votos. Tras darse como ganador, Netanyahu anunció anoche su disposición a formar un gobierno lo más amplio posible No le quedará más remedio si desea garantizar una mínima estabilidad en el atomizado Parlamento que saldrá de estas elecciones. L Movilización A pesar del desencanto político de buena parte de la población israelí con sus políticos, se ha echado a las urnas en estas elecciones un porcentaje mayor de ciudadanos que en las de 2009. Según el Comité Central de Elecciones, no se registraba una participación tan alta desde 1999, en claro contraste con la apatía electoral reinante durante los casi tres meses de campaña electoral. A las ocho de la tarde, el 63.7 por ciento de votantes habían acudido a los colegios electorales, mientras que las pasadas elecciones, a esa misma hora, lo había hecho un 59.7. Con los sondeos augurando la victoria para el partido de Benjamín Ne- Benjamin Netanyahu lleva muchos años moviéndose en política con una máxima que cumple a rajatabla: La debilidad invita a la guerra Los mensajes que lanzó al electorado israelí en la campaña electoral del año 2006 son calcados a los que ha utilizado en las últimas semanas. El único fin de Hamás, aunque hable de tregua y se presente como una red de asistencia social, es eliminar a Israel aseguraba a ABC entonces con una seguridad y contundencia que, sin embargo, no le auparon al poder. Ehud Olmert le dobló el pulso. En 2009 volvió a la carga, y ya entonces se refirió a Irán como el principal motivo de la inestabilidad de Oriente Próximo y la peor amenaza para Occidente. En esa ocasión ganó, y lo volvió a hacer ayer para desesperación de una oposición cada día más dividida y desorientada. Judío de origen askenazi su abuelo nació en Varsovia y se trasladó a Israel en 1920 Bibi Netanyahu Regalo de Dios nació en Tel Aviv en 1949 pero se educó en Estados Unidos, donde residió durante veinte años y se licenció en Administración de Empresas y Arquitectura en el Instituto Tecnológico de Massachussets. Como casi todos los judíos goza de una excelente preparación militar y fue miembro de la unidad de élite Sairet Matcal, pero su paso por el Ejército no fue tan glorioso como el de otros líderes políticos, por ejemplo Ehud Barak o su propio hermano, Jonathan Netanyahu, comandante de las fuerzas especiales que rescataron a los rehenes judíos del Boeing de Air France secuestrado en Entebbe (Uganda) en 1976. Jonathan murió en esa operación y Bibi hizo suya desde ese momento la bandera de la lucha contra el terrorismo. Desde 1996 y hasta el adelanto electoral de 1999 fue primer ministro de Israel con el apoyo de los partidos ultranacionalistas. Torpedeó el proceso de paz con los palestinos y se granjeó la antipatía de muchas cancillerías occidentales, pero sus hablidades políticas le ayudaron a seguir a flote, a sortear varios escándalos políticos y salir sin mácula de un caso de corrupción en el 2000, ya fuera del poder. Estos éxitos le animaron a volver a la política y participó en el Gobierno de Sharón de 2001, pero dimitió cuando este decidió la retirada unilateral de Gaza. Ahora tiene por delante nuevos desafíos y no todos relacionados con la sempiterna cuestión palestina. Tendrá que lidiar con un Parlamento más atomizado que nunca, con un déficit que alcanza el 4,2 y un presupuesto que tendrá que ser más reducido, con jóvenes que quieren viviendas asequibles y, sobre todo, con la amenza del Irán nuclear. con partidos ultranacionalistas y ultraortodoxos, la izquierda logró in extremis una movilización sorprendente. He votado a Yair Lapid (del partido Yesh Atid, Hay Futuro) porque al menos quiero que haya un partido de izquierdas o de centro fuerte para contrarrestar la coalición de Bibi (Netanyahu) comentó una joven en un colegio electoral del acomodado barrio de Rehavia, en Jerusalén. Llamamiento desesperado A pesar del incremento de la participación general, los barrios tradicionalmente más likudniks han registrado una menor participación, lo que hizo peligrar la ventaja que se auguraba a Netanyahu. En un intento de reavivar la llama entre sus votantes, Bibi hizo un llamamiento, casi desesperado, a dejarlo todo e ir a votar Los analistas apuntan que, gracias a la elevada participación, el Partido Laborista de Shelly Yehimovich dio la gran sorpresa, después de que las urnas alzaron a la organización de la experiodista como tercera fuerza. Si se confirman las predicciones y tanyahu, que según las encuestas obtendría entre 32 y 35 escaños de los 120 del Parlamento, el desánimo había cundido entre muchos israelíes de izquierda y de centro. Pero el bloque de partidos ultranacionalistas y religiosos parece que no arrollará a una izquierda, al principio desorganizada y a la que se le suponía escasa capacidad de movilizar a sus electores. Pero ayer el alto nivel de participación registrado ha insuflado ánimos a muchos votantes de centro- izquierda, de quienes se esperaba en principio una escasa participación. Ante el temor de una futura coalición gubernamental del Likud