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ABC DOMINGO, 13 DE ENERO DE 2013 abc. es internacional INTERNACIONAL 43 CURIOSIDAD EXTREMA CARLOS CARBALLA EMPRESARIO GALLEGO La isla del naufragio se convierte en una atracción turística ÁNGEL GÓMEZ FUENTES CORRESPONSAL EN ROMA Volví al Giglio porque necesitaba recordar todo aquello, dar las gracias a la gente de allí y hacer fotos MIGUEL ÁNGEL Carlos Carballa, con el chaleco de Costa Concordia Ángeles Mantero, con la tarjeta del crucero Carlos José Peñacoba Manuel García Martos, con su hijo ÁNGELES MANTERO DUEÑA DE UN MESÓN EN CÓRDOBA No soy capaz de dormir oliendo agua cerca CARLOS JOSÉ PEÑACOBA MILITAR Me sentiría compensado con algo razonable, no 11.000 euros, y las disculpas de la compañía y del capitán MANUEL GARCÍA MARTOS TAXISTA Y PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE AFECTADOS Nos han tratado como si fuéramos una piara de cerdos, marcados con un número y tasados en 11.000 euros un fuerte ruido tiene que dejar de conducir el taxi, asegura el presidente de la Asociación de Afectados del Costa Concordia que confía en llegar a un acuerdo con Costa Cruceros antes del 30 de enero. Nos han tratado como si fuéramos una piara de cerdos, marcados con un número y tasados en 11.000 euros añade García Martos. A Ángeles Mantero, otra de los miembros de esta asociación, la ansiedad le invadió después. No podía respirar en sitios cerrados, pasaba días sin dormir y llegaba a ver agua en su habitación. Ha pasado por meses de tratamiento psiquiátrico para superar el estrés postraumático Aún hoy se siente incapaz de volver a un barco. No soy capaz de dormir oliendo agua cerca tó parte de ella en otro crucero y se llevó a Carlos José con él para ayudarle a superar el trance. Reconozco que me vino bien dice su hijo. Carballa cobró los 11.000 euros y declinó participar en más batallas legales. Estamos vivos, eso es lo importante De los 3.050 pasajeros que salieron ilesos del naufragio, el 70 aceptó las indemnizaciones de la compañía naviera, entre ellos la mayoría de los 177 españoles según subraya Bernardo Echevarría, director de Costa Cruceros en España. Hemos hecho todo lo posible. Incluso hemos ido más allá de lo que se contemplaba en la jurisprudencia y más allá de lo que se había hecho hasta la fecha asegura. barco nos fuera a arrastrar al fondo del mar o nos atrapara en el interior recuerda este madrileño acordándose de la película La aventura del Poseidón El mensaje de mantengan la calma, todo está controlado dio paso a los 7 pitidos cortos y uno más largo continúa. Era la orden de evacuar. En aquel lado de la cubierta se encontraban tanto Carlos José Peñacoba con su padre, como la familia García Martos, Ángeles Mantero con su marido. Levanté un poco la lona que cubría el bote para ver el exterior relata Peñacoba. La altura era impresionante, como de 8 pisos, y pensé que si fallaba alguna sujeción, la caída al mar podría ser mortal También Ángeles Mantero pasó miedo en el bote. La gente levantaba las lonas para tirarse al agua Eso hizo Carlos Carballa, tras intentar subir a varios botes llenos. Cuando divisó las rocas a 50 metros y aquello inclinado encima se lanzó al agua de donde le rescató un bote. Al puerto del Giglio llegaban los supervivientes con lo puesto. Hacía frío, apenas 5 grados, recuerda García. La gente cogía plásticos del agua para usarlos como manta Al recordar aquella noche se le corta la voz. Estamos con pastillas para poder dormir y por ansiedad, tanto mi mujer como yo. Algún día se pasará alcanza a decir. Aún hay días que al oír El naufragio del Costa Concordia continuará siendo una nube negra sobre la isla de Giglio, cuyos habitantes están hartos del turismo llamado mordi e fuggi es decir, turistas que solo llegan para hacerse unas fotos delante del Concordia y después se marchan. Hay incluso excursiones organizadas con el único objetivo de permitir a los turistas, no solo italianos, hacerse la foto delante de la nave. El interés de los turistas a menudo extranjeros ha ido en aumento, y son muchos los que se acercan hasta la isla del Giglio en viajes organizados por agencias. Se trata de un turismo un tanto macabro, de gentes que quieren ver con sus propios ojos el símbolo de una página negra de la historia reciente. Así las cosas, Francesco Schettino, conocido como el capitán cobarde del Concordia, continúa concediendo entrevistas en un desesperado intento de lavar su negra imagen. Una de las últimas al diario Il Messaggero al que confesaba: Tengo un sueño prohibido, y me da miedo decirlo: volver a coger el timón de una nave El tormento de la culpabilidad lo persigue, pero no quiere pasar como el único responsable de la tragedia: He sido descrito como alguien peor que Bin Laden, y honestamente reniego de la imagen que dan de mí, ridiculizando no solo 30 años de mi trabajo, de mi experiencia en todo el mundo, sino también la imagen de nuestro país Pesadillas También Peñacoba ha sufrido pesadillas y ha estado en tratamiento aunque es capaz de bromear al relatar que casi se pierde el hundimiento por embarcar con retraso en Sicilia. Es cuestión de tiempo. Al principio el impacto es muy duro. Tiempo... y el apoyo de la familia que a mí me ha servido mucho Él ha confiado en la asociación de consumidores Ceaccu para que le represente. Me sentiría compensado con algo razonable, no 11.000 euros, y las disculpas de la propia compañía y del señor que está encausado y que fue el comandante que demostró su impericia y su cobardía Su padre, sin embargo, aceptó la indemnización para poder disfrutarla junto a toda la familia e incluso se gas-