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40 FAMILIA MIÉRCOLES, 9 DE ENERO DE 2013 abc. es familia ABC EFE Tres días secuestrado por la play station Daniel, de 10 años, le dijo a su madre que iba a casa de su abuela. Regresó tres días después de la mano de la madre de un amigo, en cuyo domicilio- -a escasos metros del suyo- -estuvo todo el tiempo jugando de forma ininterrumpida a la play. El niño, vecino de Alcobendas, había engañado a los padres del otro crío, a quienes dijo que había llamado a su familía, que le habían dado permiso y que sabían dónde estaba Videojuegos Adictos por falta de control parental El caso del niño desaparecido varios días porque se estaba divirtiendo recuerda la necesidad de poner límites CARLOTA FOMINAYA lleva varios días durmiendo en tu casa, hay que asegurarse de que cuenta con permiso. ¿Tu madre sabe que estás aquí? Y después, comprobarlo con una llamada de teléfono Consecuencias en casa La ausencia total de límites parece que también se ha dado en ambas familias. En casa de Daniel, explica Juanma Romero, fundador de Adicciones Digitales, todo esto debería tener consecuencias para el pequeño. A pesar de la alegría mostrada durante el reencuentro, que el niño se entere del sufrimiento que ha causado a sus padres su infantil egoísmo. Las consecuencias deberían ir parejas al daño causado. Es decir, su ausencia debería tener una gran consecuencia. Si dejamos que esto pase con un espero que no vuelvas a hacerlo mañana se habrá olvidado y puede que lo repita. Prohibirle todo contacto, directo o indirecto, con maquinitas durante un periodo de tiempo determinado quizá pueda cambiar las cosas. O cualquier otro castigo que realmente le duela propone. La falta de límites es más llamativa si cabe en la familia de acogida señalan los expertos. No se puede permitir jugar a los niños tantas horas a la videoconsola, como parece ser que e la historia de Daniel, el niño de 10 años desaparecido el pasado día 2 de enero durante tres días porque estaba jugando a la play en casa de un amigo, se pueden extraer varias lecturas. En palabras de David Pulido, psicólogo del gabinete Álava Reyes Consultores y profesor del máster del D Instituto Terapéutico de Madrid, este parece un caso claro de doble falta de comunicación y control parental (de los padres del chico desaparecido y la de los del vecino donde se alojó todo ese tiempo) y de ausencia de límites. En este caso, a la hora de jugar a la videoconsola, un hecho que puede convertir al pequeño en adicto con el paso del tiempo Para Pulido, no hay excusas. En el caso de los progenitores, por descono- cer dónde estaba su hijo. Si el niño se escapó, lo primero que tenían que haber hecho es llamar a todos los padres de los amigos. Hoy en día tenemos a nuestra disposición todas las vías de comunicación posibles: existen grupos de padres en Facebook, en whatsapp, por mail... Los padres deben saber de su hijo, deben conocer su círculo social, y si no, investigar. Porque, a la postre, cuando son adolescentes quizás estas cosas se pueden escapar de nuestro ámbito de conocimiento, pero no cuando tienen diez años advierte. Y en el caso de los padres del amigo, prosigue este experto, no ha habido ningún tipo de comunicación en absoluto. Cuando un amigo de tu hijo