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28 ESPAÑA DOMINGO, 6 DE ENERO DE 2013 abc. es españa ABC CiU se dota de un Consejo de Transición Nacional para acelerar la ruptura El concurso o no del PSC será clave en un organismo creado para tratar de legitimar la consulta ÀLEX GUBERN BARCELONA Antes de las elecciones del 25- N, en Cataluña sectores empresariales confiaban en una mayoría absoluta de Artur Mas, no para dar impulso al proceso soberanista, sino para todo lo contrario, esperando que la federación pudiese imponer el gradualismo que tradicionalmente ha practicado, favoreciendo así la negociación con Madrid y evitando una ruptura que todos temen. El resultado, sin embargo, fue el que fue, y la debilidad de Artur Mas no solo no ha parado el proceso sino que lo ha acelerado por su dependencia de ERC, que ha forzado a adoptar medidas que garanticen la irreversibilidad del proceso: no hay vuelta atrás. Un ejemplo de ello es el encargo, en la primera reunión del nuevo Gobierno catalán, el pasado jueves, de la redacción de un Plan de Gobierno 20132016 (eso si se completa la legislatura, claro) que incluye, de manera destacada, las principales premisas del Acuerdo para la Transición Nacional y estabilidad parlamentaria firmado entre CiU y ERC. Dentro de este marco, el Gobierno de Mas adoptó la creación de un muy rimbombante Consejo Catalán de Transición Nacional, que debe funcionar como órgano de impulso, coordinación, participación y asesoramiento en el proceso de consulta y de transición nacional, con objeto de garantizar su materialización dijo Homs. El Consejo, añade el texto, debe favorecer la participación en el proceso de la entidades económicas, sociales y culturales, así como las formaciones políticas favorables al derecho a decidir y a la celebración de la consulta Como en todos los casos en los que se crea un organismo de este tipo, su éxito dependerá en buena parte del impulso político que se quiera dar desde el Ejecutivo y el Parlament al proceso, con lo que el Consejo de Transición se prefigura más bien como un foro para intentar dar una pátina de legitimidad al proceso desde la llamada sociedad civil o al menos la parte de ella que quiera adherirse. De alguna forma, se trataría de repetir la fórmula de la Diada del 11 de septiembre, impulsada al margen de los partidos por la Asamblea Nacional Catalana, pero a la que luego se sumaron las formaciones políticas. La esquizofrenia del PSC Con el concurso seguro de las entidades que apoyan el proceso soberanista y de los partidos que lo impulsan, fundamentalmente CiU, ERC y, en menor medida, ICV, la gran incógnita es saber qué hará el PSC, cuyo concurso en este caso sería determinante para transmitir una imagen de unidad nacional de la que solo se excluirá a los españolistas del PP y Ciutadans. El partido que lidera Pere Navarro, que dice estar en contra de la independencia pero apoya el derecho a decidir -es decir, la consulta- anunció por sorpresa en el debate de investidura que en las votaciones encaminadas a armar el proceso se abstendría, es decir, que brindaba un apoyo tácito. Se desconoce qué hará el PSC: quedarse fuera del Consejo alimenta su pánico a verse encuadrado en un frente constitucionalista liderado por Alicia Sánchez- Camacho y Albert Rivera; entrar, por contra, es asentir a las decisiones de un organismo que, liderado por CiU y ERC y jaleado por las entidades más exaltadas, más que por el derecho a decidir está en realidad por la independencia. Al margen de lo que haga el PSC, lo que está claro es que CiU y ERC se han puesto manos a la obra, y en la misma reunión del jueves, el Gobierno autonómico fijó como prioridad la creación de los instrumentos de administración electoral con el fin de asegurar la correcta celebración de la consulta Si la primera reunión del Ejecutivo CHISPAS Se ignora su coste Al margen de que el consejero de Presidencia, Francesc Homs, asegurase que dicho órgano tendría una mínima estructura poco más se sabe del mismo, más allá de lo que recoge el propio acuerdo CiU- ERC y que su misma creación fue una de las condiciones impuestas por el republicano Oriol Junqueras. No se conoce ni su composición ni su metodología, y mucho menos su coste. La intención, al menos así lo fija el acuerdo- -Pacto por la Libertad, también lo llaman- -es que dicho consejo lo integren personalidades de reconocido prestigio y o representativas de los diversos ámbitos vinculados al proceso de transición Expertos de todo tipo y condición CURRI VALENZUELA SERÁ QUE NO Rajoy tiene decidido recibir a Mas en La Moncloa tan pronto como el presidente catalán lo solicite, pero volverá a dar una negativa a la consulta soberanista B uena sesión de morbo garantizada pasado mañana martes a bordo del tren de alta velocidad que inaugura su conexión entre Barcelona y la frontera de Francia. El pre- sidente del Gobierno va a coincidir con el de la Generalitat por primera vez desde las últimas elecciones catalanas, con los Príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Letizia, y la ministra de Fomento, Ana Pastor, como testigos. ¿Artur Mas se acercará a saludar a Mariano Rajoy como si nada hubiera pasado? ¿Tratará de escabullirse para que las cámaras de televisión no capten el encuentro entre ambos? Más bien será al revés pronostica el topillo Rajoy se mostrará cortés y amable. Cree que su política de mano tendida acompañada de firmeza en la respuesta a las propuestas independentistas le proporcionó buenos resultados en esas elecciones. Y seguirá en esa línea aunque sea consciente de que parte de los votantes del PP en toda España apreciarían gestos más contundentes Rajoy tiene decidido recibir a Mas en La Moncloa tan pronto como el pre- sidente catalán solicite la entrevista, lo mismo que ha hecho con el resto de los presidentes autonómicos, me cuenta mi espía en las altas esferas del Gobierno, así que es probable que el encuentro se produzca en fecha muy próxima. Pero su respuesta anticipa el topillo será la misma que se produjo en la cita que ambos mantuvieron antes de la convocatoria de las elecciones catalanas: aceptación plena a renegociar la financiación autonómica, aun con la condición de que ahora mismo no hay dinero para introducir muchas mejoras para nadie y negativa total a considerar la posible realización de una consulta soberanista Solo Artur Mas, por lo visto, es capaz de pedir lo mismo una y otra vez aún a sabiendas de que mientras Rajoy continúe en La Moncloa su deseo de un referéndum no se podrá llevar a cabo. Que va a ser que no, vamos.