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El Gran Baile del Emperador, el otro año nuevo en Viena La gala, que se celebra en el Palacio Hofburg de la capital austríaca, es una habitual pasarela para la alta sociedad de la ciudad ANDRÉU JEREZ BERLÍN os tradicionales acontecimientos celebrados en Viena marcarán nuevamente la entrada en el nuevo año: el gran baile (o Le Grand Bal como lo llaman sus organizadores) en D los antiguos salones imperiales del Palacio Hofburg, y el Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena. Dos célebres eventos de carácter exquisito y altamente elitista, pero que han desarrollado cierta vocación popular y democratizadora con el paso del tiempo. Millones de personas en setenta países de todo el mundo seguirán a través de la televisión el concierto, que será dirigido por el director de orquesta austríaco Franz Welser- Möst, y que este año, además de los habituales valses de los Strauss, recordará a Verdi y Wagner, ya que en 2013 se cumple el bicentenario del nacimiento de ambos. Las entradas para disfrutar en directo del Concierto de Año Nuevo están tan cotizadas que la organización las sortea ya a principios de año; las entradas para el concierto del año que viene, por ejemplo, serán puestas a sorteo entre los días 2 y 23 del próximo enero. Aquéllos a quienes les sonría la suerte tendrán que pagar entre 20 y 940 euros por ellas. Exclusividad a la carta para los amantes de la música clásica. Y si la Filarmónica de Viena pone el hilo musical a la entrada en 2013 en la capital austriaca, el Baile del Emperador, como históricamente se conoce a esta fiesta, pone el glamour. El gran escenario El evento tiene todos los ingredientes necesarios para ello: la antigua residencia imperial de Hofburg, en la que se organizan anualmente más de 320 eventos por los que desfilan 330.000 invitados, será la última noche de 2012 el escenario de un baile nocturno por todo lo alto en palabras de Renate Danler, la directora del histórico edificio y organizadora del evento. Con más de 500.000 metros cuadrados repartidos en 2.600 estancias, esta antigua residencia de invierno del Imperio de los Habsburgo, hoy reconverti-