Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES, 1 DE ENERO DE 2013 abc. es opinion LA TERCERA 3 F U N DA D O E N 1 9 0 3 P O R D O N T O R C UAT O LU C A D E T E NA SOBRAN MENTIROSOS POR ÁNGEL EXPÓSITO Es hora de reflexionar con cierta dosis de autocrítica sobre cómo se representa en nuestros días el Estado y sus componentes. Nosotros, que nos vanagloriábamos de no ser un país para cínicos, descubrimos ahora que lo que nos sobran son mentirosos. Deben de ser las paradojas de la evolución del lenguaje. O de que no nos da la gana llamar a las cosas por su nombre. Ni desenmascararlas catetos, que tan solo esconden un ansia de poder tan repugnante como infinita. Discursos que, en el colmo del cinismo, tapan su delincuencia corrupta y su bancarrota con el dinero del resto; de un resto plagado de contribuyentes, trabajadores, parados, sorprendidos, sufridores, insultados... Otra más. En España, millones de individuos se mimetizan como masa compacta y asisten gustosos a espectáculos protagonizados por supuestos culturetas en limusina, que claman aquí contra lo mismo de lo que disfrutan allí. Sin cortarse un pelo. Unos supuestos portavoces no se sabe de qué, que gritan y vociferan acá contra los mismos a los que agasajan y pelotean más allá, hasta el ridículo. Y dan lecciones y consejos sobre educación, política exterior, arte y cultura, historia... Lo que toque. Con la salvedad de que estos adalides de la justicia e igualdad no soportarían un día en los países o en la civilización que dicen defender con tanto ahínco. L A palabra cínico ha sufrido en España una curiosa derivación. De aquella caótica escuela griega de Antístenes, hemos pasado directamente a los mentirosos. Nosotros, que nos vanagloriábamos de no ser un país para cínicos, descubrimos ahora que lo que nos sobran son mentirosos. Deben de ser las paradojas de la evolución del lenguaje. O de que no nos da la gana llamar a las cosas por su nombre. Ni desenmascararlas. Es hora de reflexionar con cierta dosis de autocrítica sobre cómo se representa en nuestros días el Estado y sus componentes. El Estado, que parece bien engrasado en terminología diplomática, pero que muestra no pocos fallos si hablamos en el idioma del sentido común. Por empezar por algún sitio: los agentes sociales. Responden a este nombre, pero en España han sido- -y son- -de todo menos sociales. Los sindicatos están liderados por dirigentes que admiten sin rubor encontrarse liberados de no se sabe qué, salvo de trabajar, durante años y años. Se les reconoce el mérito de traspasar a su organización sindical miles de euros a cambio de aportar más bien nada en unos consejos de administración inverosímiles. Por cierto, los mismos consejos donde no hace tanto se aprobaron productos preferentes, obligaciones y engañifas de todos los colores y valores. En el otro extremo, los representantes empresariales miran hacia otro lado y sacuden responsabilidades. Aunque las tienen. Se les olvida que auparon al frente de sus patronales a defraudadores profesionales, a linces de la ingeniería crediticia, a expertos en abrir agujeros contables de inaudita profundidad... En fin, poco que ver con el autónomo, el emprendedor, el que arriesga lo poco que tiene a cambio de salir adelante y superarse como profesional y como persona. Mientras estos intentan labrarse un camino, en la cúspide del prestigio social viven acomodadas desde hace más de un siglo ciertas castas privilegiadas. Blindadas por sus togas, la cátedra o la jefatura, han permanecido indiferentes a la agonía de un país expoliado por tantos, y sostenido por tan pocos. Hasta que, sobrepasado el límite de lo soportable, y pagable, les ha tocado también a ellas ajustar sus prebendas. Entonces, sí, se revuelven y rebelan como si gritaran desde el fondo de la mina. No se explica de otro modo que los jefes de servicio de hospitales que por la tarde ejercen en la sanidad privada se resistan a una racionalización horaria en la pública. O que a última se la dedico a la educación. Nos empeñamos en pelear por un modelo educativo que suspende en todo. Lo mismo idiomas, que ciencias, historia o investigación. Para acabar en el desastroso mercado laboral español, incapaz de absorber a sus aspirantes cualJAVIER MUÑOZ quiera que fuera su especialidad o nivel académico. Esa supuesta defensa de la enserectores y catedráticos salgan en defensa feroz ñanza ha sido cínica y resulta mentirosa si se tiede una universidad gratuita por la que todos los ne en cuenta que hasta ahora no se ha dicho nada: que hemos estudiado allí apenas les vimos tran- se ha permanecido con la boca cerrada mientras sitar. Por no hablar de otras categorías como ma- descendíamos escalones hasta caer en el fracagistrados o pilotos, que nunca mostraron la me- so actual. nor preocupación por la calidad de los servicios No deja de resultar chocante que se abandeque prestan. Ahora sí que salen a la calle, como re un movimiento que parece querer salvaguarestudiantes adolescentes, cuando ven que su es- dar un desastre- -porque ahí es donde estamos- -tirpe puede ver mermada su influencia. basado en la proliferación de facultades, la perPara casta, no obstante, la del galgo de la par- petuación de institutos de formación profesiotitocracia auténtico cáncer de un sistema del nal de los que salen personas formadas para merque se retroalimentan, precisamente, quienes cados inútiles o la convivencia de escuelas con han de cambiarlo. En nuestro país, las Adminis- programas bien distintos por el mero de hecho traciones han sido el origen- -si no la causa- -de de encontrarse en otra comunidad autónoma. una corrupción de la que se han nutrido algunos No podemos detenernos en este punto. En la sujetos a título particular, pero estructuralmen- exposición de ejemplos. España ya no puede ser te todos los partidos políticos. Todos. Esa per- un país para cínicos. Ya no puede ser un país para versión de la función pública ha sido ocultada, mentirosos. El sentido común es el mejor ejemconsentida, justificada, hasta indultada y, reco- plo de una ética que ha de obligarnos a constinozcámoslo, respaldada en la vía de las urnas, tuir un país capaz de reeducarse. El juego de la como si no importara o se diera por descontada. evolución del lenguaje nos ha llevado desde aqueDesde el inmobiliario al ayuntamiento. Desde llos griegos desastrosos de la escuela de los cícontadas instancias judiciales hasta parlamen- nicos, a unos españoles en una España impositos. Desde bancos y cajas de ahorro hasta con- ble. De mentira. En nuestra mano está escapar. sejos de administración de empresas públicas Y lo haremos. Al igual que generaciones anteriode insólita existencia para cualquier lógica eco- res lograron sortear guerras, posguerras, dictanómica y ética. Todo por la pasta. duras y transiciones. No podemos ser tan cíniEn este capítulo de mentiras y falsedades, cos, no debemos ser tan mentirosos con nosomerece epígrafe aparte la actividad que desde tros mismos, si queremos salir de esta. determinado nivel de nuestra Administración Pública se ejerce mediante discursos identitaÁNGEL EXPÓSITO rios egoístas hasta el límite. Discursos del todo PERIODISTA L