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SÁBADO 20.10.2012 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 35.360 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Atención al cliente 902 334 555. 12426 8 424499 000013 EL PULSO DEL PLANETA La cara pálida de Bowie El cantante reaparece paseando por Manhattan. Su mala imagen ha alarmado a los medios ingleses sobre sus posibles problemas de salud MARÍA G. PICATOSTE CORRESPONSAL EN NUEVA YORK VISTO Y NO VISTO POR IGNACIO RUIZ- QUINTANO LENIN stán más vistos que el TBO. Yo los conocí al entrar en Periodismo, en el otoño del 76. Veraneaban con Carrillo en la Rumanía de Ceaucescu y mataban el invierno en Madrid agitando la Facultad, en cuyo bar, a falta de clases ¡huelga! ¡huelga! hicimos la carrera. Treinta y seis años más tarde, el hijo de Carrillo rectorea la Complutense y nuestros estudiantes lideran el fracaso escolar y el paro juvenil en Europa. Pero nuestros estudiantes, que son ambiciosos y todavía quieren más, van a la huelga con un lema, No a la educación franquista y un banderón de... Lenin, el de la libertad es un prejuicio burgués. A Sofía Casanova, la corresponsal que cubrió para ABC la Revolución de Octubre, la intrigaría mucho un grito de Lenin en Petersburgo: ¡Afirmados en Rusia, nos apoderaremos de España! Ahí están las lejanas mocedades de Carrillo, y hoy, esos estudiantes españoles con banderones de Lenin, en quien don Jacinto Benavente vio una semejanza ideológica con Felipe II, por la aspiración de ambos a la catolicidad (unidad) del mundo, atendiendo al fin sin reparar en los medios. La mitad de los jóvenes no saben quién fue Jesucristo, pero en Mérida una tuna leninista ya habla de quemar a los curas, fascinada por ese aire vago de adormecimiento bizco que da el haber gustado excesivamente de sangre, según el retrato dorsiano de Lenin. A uno, de los zoquetes que nos rodean le fascina menos su número que su orgullo. ¡Analfabetos y soberbios! Así el auto de ese juez que, sin saber escribir, arremetía ambiciosamente en redacción consecuecional contra la convenida decadencia de la denominada clase política Al final, la mucha ambición viene a ser eso que decía el Séneca una falta de respeto a los claveles de nuestra maceta. E V er a David Bowie se ha convertido en algo más extraño y digno de atención que divisar un ovni. Las esporádicas apariciones en público del cantante desde que en 2004 tuviese serios problemas cardiacos han logrado que avistar a Bowie, convertido en el fantasma de las juergas pasadas, sea una oportunidad inigualable para evaluar su salud y su nuevo estilo de vida. En esta ocasión, el cantante inglés de 65 años fue fotografiado paseando por el sur de Manhattan, muy cerca de donde se encuentra la residencia que comparte con su mujer, la exmodelo Imán, y su hija Lexi. Bowie regresaba a casa tras recoger algo de comer en el Bottega Falai Café, un pequeño restaurante en el barrio de Nolita. Bowie, de tez blanca y luciendo una media sonrisa, parecía querer ocultar alguna de sus identidades bajo unas gafas oscuras, un sombrero y vestiduras más propias de un aburrido sexagenario que del hombre de espíritu libre e innovador que el mundo contempló en la década de los 70. La chocante normalidad de la que se ha rodeado el cantante ha levantado las sospechas de la prensa inglesa. Algunos medios, como The Telegraph se han aventurado a afirmar que su pálida apariencia ha reavivado los miedos por su salud El diario justifica su especuladora observación apuntando que los rumores sobre su salud no han dejado de circular en los últimos años, avivados por el temor a que los desfases del pasado, bañados en alcohol y salpicados con todo tipo de drogas y adicciones, le pasen factura. El escurridizo Bowie, cazado en las calles neoyorquinas CORDON PRESS Como un eremita El primero consciente de ello es Bowie. Desplomarse tras una actuación en Alemania, someterse a arriesgadas operaciones de corazón y que se llegase a especular con su muerte fueron la señal triada que el estrambótico y ambiguo cantante y actor necesitó para darse cuenta de que su vida necesitaba un cambio. 180 grados. Después, Bowie ha conseguido entregarse a una vida sosegada en la que las actuaciones y demás apariciones en público son la excepción y no la regla. La premiere en 2009 de Moon una película escrita y dirigida por su prensa también se beneficiará la exhijo Duncan Jones, o su último con- posición David Bowie is una retroscierto en 2006 son algunos de los es- pectiva única sobre Bowie organizacasos eventos en los que se ha prodi- da por el Museo Victoria Albert de gado en los últimos años. Londres en la que se A pesar de su eremíti- Tras una vida de exhibirán más de 300 obexcesos, el mito jetos rescatados del arca vida, la figura de David Bowie sigue desper- musical cayó en chivo personal del psicotando gran interés. El po- la cuenta de que délico rockero. Entre las sible affaire entre Bowie icónicas piezas que se su existencia y Mick Jagger, que mentenía que dar un podrán examinar se encionaba la biografía socuentran los trajes de su giro de 180 bre el cantante de los Roalter ego Ziggy Stardust, grados lling Stones escrita por manuscritos de sus canChristopher Andersen, ciones o varios instrufue el cotilleo más discutido tras la pu- mentos. La muestra se inaugura el próblicación del tomo el pasado julio. ximo 23 de marzo, así que no se preoDel magnetismo de Bowie con la cupen. Quizá haya Bowie para rato.