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38 ABCdelOCIO VIERNES, 19 DE OCTUBRE DE 2012 abc. es ABC E n portada Antes de su único concierto en España, desvelamos cómo fue el comienzo de la gira en Londres el tema que encabeza su último álbum, donde melodía y voz luchan por hacerse con el control. Poco queda de aquel Muse que surgía con el cambio de milenio tras la estela atormenta del Radiohead. Al público lo encandilan con una reinvención musical que no ha perdido ni un ápice de su rock contundente, su carácter apocalíptico y su espíritu revulsivo. Todo nació viendo las noticias en la televisión: contemplando los problemas que se dan en el mundo y que se van repitiendo cíclicamente; quería descubrir qué hay detrás de eso comentó Matt Bellamy. Y detrás de eso reposa la segunda ley de la termodinámica, hilo conductor de su nuevo trabajo, que teoriza sobre cómo la energía decrece a medida que las necesidades del ser humano se multiplican. Con el recién estrenado Animals el tema contra los especuladores de la crisis, o Save Me una de las canciones, junto al salvaje Liquid State compuestas por Wolstenholme en el último álbum, Muse acalló a los que osaron a poner en duda la genialidad de su nuevo trabajo. Bellamy, aquel chaval bajito, delgado y con el pelo teñido de azul que más tarde pasaría a capitanear una banda que solo despierta amor u odio, cambió de guitarra en cada canción y se desgarró en cada paso, rozando el éxtasis. Está claro que el trío no quiere relajarse, por lo que busca nuevas sonoridades Heterogeneidad Muse La grandilocuencia del rock como revulsivo ANA MELLADO l mundo avanza precipitadamente hacia el colapso. El crecimiento sin control y la galopante escasez de la energía no hacen presagiar nada bueno. Más catastróficos, apocalípticos y pesimistas que nunca, Muse abraza una apertura estilística desprejuiciada en The 2 nd Law su sexto disco de estudio. Inmersos en su nueva gira, derrochando grandilocuencia a su paso, los tres reyes de la costa de Devon llegan este sábado al Palacio de los Deportes de Madrid, en el que será su único concierto en España. La sed de nuevos éxitos de sus correligionarios terminó con las entradas en cuatro horas. En la víspera de la publicación oficial de su nuevo disco, el pasado 2 de octubre, Muse enardecía la Round House de Londres, en el alternativo barrio E de Camden, con una actuación con la que devolvieron la fe a más de 3.000 fans a la vez que clausuraban de forma apoteósica el iTunes Festival 2012. La escenografía se cuidó al máximo. Cinco pantallas proyectaron un espectacular juego de luces y símbolos, combinados con la letra de algunos de sus temas y primeros planos de los tres artífices corriendo de un lado al otro del escenario, para que la masa enfervorizada no perdiera detalle. A falta de 10 minutos para las nueve la noche, los primeros acordes de una guitarra y un bajo contundentes reventaron la Round House. Apareció un Matt Bellamy, solemne, enfundado en un traje negro de pedrería, con su épica habitual desde el primer minuto. Sonó Supremacy The 2 nd Law Warner Eso de forzar los límites tiene su gracia, aunque cuando esa actitud se torna maniática aparezcan ronchones bajo el maquillaje- sus emulaciones queenescas son artificios difícilmente memorables- Siguen campeones de lo dramático y de una épica imperialista que hace inofensivas a bandas competidoras; sin embargo, lo que era más interesante de cada nuevo disco de Muse, esa pregunta de ¿qué será lo siguiente? empieza a sonar a cliché. I. SERRANO Imperaron las melodías adhesivas que evocan a Queen, coquetearon con el funk clásico y electro pop, dando rienda suelta a esa heterogeneidad a la que nos tienen acostumbrados. En Madness predomina la electrónica minimalista en vez de los grandes artificios. En la etérea Follow la electrónica y la visión excesiva del rock se fusionan magistralmente. De repente la sala se funde a negro. La armónica de Wolstenholme evidencia que no es el final. Todavía están allí, quieren recordar quiénes son. Se salen del guión y rescatan algunos de sus himnos. Vuelan a los tiempos de of Cydonia Estelar la interpretación de Uprising la primera canción de su anterior disco, The Resistance También rescatan una soberbia versión de Starlight con la que Wolstenholme hace partícipe al auditorio ofreciéndole su micrófono. En The 2 nd law todavía hay ecos de los Muse más densos. Su mayor exponente es Survival el tema con el que remataron la hora y cuarto de concierto, que revivió el espíritu olímpico que rezumaba la capital británica este verano, ya que fue el tema escogido por la organización de Londres 2012 como el himno oficial de los Juegos. A ritmo de la melodía de un piano blanco de cola, miles de brazos corearon la canción en un una noche explosiva de música en letras mayúsculas. Muse Madrid. Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid. 21.30. Sábado, 20.