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32 ECONOMÍA VIERNES, 19 DE OCTUBRE DE 2012 abc. es economia ABC Eje París- Madrid Francia pidió una reunión de presidentes de países del Eurogrupo para hablar de España Draghi, invitado El presidente del BCE, Mario Draghi, se unió a la reunión de los líderes de la Unión Europea En relación a Italia, su primer ministro, Mario Monti, que también se reunió ayer bilateralmente con François Hollande, logró pasar más de puntillas y ponerse de perfil cuando se habló de facilitar la financiación a los países periféricos grandes de la Eurozona, categoría en la que de momento están Italia y España aunque Francia es firme candidata a ingresar en ella, y de ahí la insistencia de Hollande en la importancia de desarrollar políticas de estímulo ecónomico para favorecer el crecimiento y la creación de empleo. Otra de las cosas que pasó ayer en Bruselas fue que detrás de todo este protagonismo que tuvo España hubo una maniobra orquestada por los principales líderes, Hollande y Merkel sobre todo, para quitarse de encima ellos precisamente el foco de atención ya que no querían mostrar demasiado abiertamente su profundo desacuerdo sobre la reforma que se está gestando de la Eurozona. En síntesis la canciller quiere que se priorice la unión fiscal entre los socios mientras que el líder francés cree que lo más urgente es la supervisión y la unión bancaria. Hollande y Merkel durante su rifirrafe verbal ayer en presencia de Barroso Merkel adapta la unión bancaria al calendario electoral alemán Aguanta el pulso de Hollande y aparca la posibilidad de que las ayudas a la banca no computen como deuda ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL EN BRUSELAS Cumplir los compromisos España, por su parte, se sitúa en este debate más en la línea de Francia ya que, según ha explicado Mariano Rajoy en los últimos días y ayer a sus socios europeos, la prioridad del Gobierno español es que se cumplan los compromisos adoptados por los líderes europeos en la pasada cumbre de junio, que pasan por poner en marcha en enero la supervisión bancaria como paso previo e imprescindible para que el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (MEDE) pueda recapitalizar directamente las entidades bancarias en dificultades, sin pasar por los Tesoros de los Estados. La cuestión es que Alemania se opone de momento a poner en marcha ese megasupervisor para todas las entidades ya que, en la práctica, supondría darle el control de sus Landesbanks (equivalentes a las cajas de ahorro españolas) a una institución europea. Como término medio Berlín podría acceder a poner en marcha un supervisor solo para las entidades más grandes, las denominadas como sistémicas en el argot especializado. La UE construirá una unión bancaria, aunque probablemente llegará tarde para España. El consejo Europeo ha decidido que habrá supervisor único para el sector financiero y que su marco legal se acordará en diciembre, pero que su puesta en marcha no se producirá a primeros de año como estaba previsto, sino a lo largo de 2013 sin fecha concreta. Además, el paso a la recapitalización directa, que permitiría que la ayuda a la banca española no computara como deuda, requerirá de una decisión separada que certifique que esa supervisión es efectiva en línea con lo acordado en la cumbre de junio, lo que probablemente lo aplaza felizmente hasta después de las elecciones alemanas de otoño de 2013, en palabras de un diplomático de Berlin. En todo caso, los presupuestos españoles ya están elaborados con la base de que la ayuda a la banca española compute como deuda. El pulso entre Merkel y Francois Hollande se salda nuevamente con una prórroga y tal como se había previsto, en esta cumbre no ha habido decisiones concretas, aunque el presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, ha logrado mantener el rumbo a pesar de las divergencias. Algunos comentarios previos a la reunión llegaron a dudar incluso que Alemania apoyaría la propia idea de la unión bancaria. Sin embargo y a pesar de lo que parecían dar a entender las imágenes en las que se les veía discutir, fuentes diplomáticas francesas sostuvieron siempre que Hollande era optimista respecto a la posibilidad de llegar a un acuerdo con Merkel. Lo cierto es que los dos empezaron mal la reunión del Consejo Europeo de ayer, esgrimiendo posiciones enfrentadas respecto a los próximos pasos a dar en la Principales posiciones La supervisión, urgente El BCE debe asumir el papel de supervisor bancario, con un mecanismo que aísle esta función de su tarea al frente del control de la política monetaria. Hay dudas legales sobre ello, aunque los tratados lo han previsto. El Parlamento Europeo exige un control democrático de esta actividad para lo que necesita que todos los países formen parte de la misma. Todos los bancos, escrutados El proyecto de la Comisión Europea prevé que los más de seis mil bancos que existen en la UE sean controlados por el BCE o por los bancos centrales nacionales a los que delegaría esta actividad. El proceso empezaría por los bancos intervenidos, lo que permitiría aplicar el acuerdo de la cumbre de junio para que sean refinanciados directamente como quiere España. Excepto las cajas alemanas Alemania se niega a que el BCE supervise sus cajas de ahorros regionales, por temor a que se saque a la luz su delicada situación, alegando que no son bancos sistémicos. La Comisión dice que los problemas en los pequeños pueden tener efectos devastadores. La propuesta de la Comisión prevé que serán los últimos en ser controlados, a final de 2014.