Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LUNES 27.8.2012 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 35.305 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Atención al cliente 902 334 555. LIBRO DE VIAJES A MI MANERA POR BEATRIZ MANJÓN EL TRAGO MATRIMONIAL l famoso JR de Dallas el hombre que en su regreso televisivo le ha usurpado a Zapatero el podio de la ceja asombrada, fue un visionario. Cuando le preguntaba a Sue Ellen si estaba bebida nos adelantaba lo que un estudio acaba de concluir: que el matrimonio, además de ser la principal causa de divorcio, como diría Groucho Marx, hace que las mujeres beban más. Se deduce que para acompañar a los maridos, pero no sé qué me preocupa más, si que las féminas sigamos haciendo cosas solo por complacer, como antaño encendimos aquel pitillo y apostamos por atragantarnos de asco, o si realmente, una vez en casa, con el sucedáneo de príncipe azul, desprovistas del traje de princesa, las perdices se antojen tan duras que, para digerirlas, haya que empinar el codo. Si medimos la capacidad de entrega de una mujer en función de las copas ingeridas, no cabe duda de que la reina madre de Inglaterra fue una gran esposa. Dice el estudio que, sin embargo, los hombres casados beben menos, precisamente para adaptarse al menor consumo de sus parejas. Así que, a partir de ahora, dirijan su mirada de reprobación a Carolina y no a Ernesto de Hannover. En Cavilaciones de un revolucionario Peter Altenberg habla de beber cuando no se tiene sed como uno de los debilitamientos trágicos. Otros son moverse cuando se necesita descanso y copular cuando se carece de amor. Desconozco si pensaba en el matrimonio. En cualquier caso, está bien procurarnos a alguien con quien beber antes de buscar algo que beber, pues decía Epicuro que comer y beber solo es llevar la vida de un león o un lobo Claro que si Epicuro viviera ahora tal vez estaría olisqueando como un lobo en un contenedor, sin intención de compartir su botín con nadie. E Este pequeño municipio de la Costa Brava no es un destino masificado; abajo, su aspecto en los años 60 ARCHIVO ABC Begur, un secreto para iniciados Lugar de veraneo de la burguesía barcelonesa de principios de siglo, y de artistas y cantantes más adelante PATRICIA ESPINOSA DE LOS MONTEROS BEGUR ear Txiquet, somos una familia londinense a la que han hablado de ese precioso rincón y de su hotel y nos haría felices tener acceso a dos habitaciones para el próximo mes de julio Eran Navidades, y Txiquet, el regidor de uno de los hoteles míticos y más antiguos de la costa. El hostelero respondía una a una (y a mano) cada una de las cartas que llegaban: felicitando las pascuas amablemente y rechazando sistemáticamente la solicitud hasta que sus clientes de toda la vida confirmaran su disponibilidad El libro Dear Xiquet... the Aiguablava letters de Kendall McDonall, reproduce una correspondencia ficticia entre Xiquet y un supuesto cliente que desea reservar una habitación en la década de los 70. Al cliente le costó ocho años de peticiones e insistencia lograr su objetivo, y ese día se sintió en el cielo de la felicidad. Txiquet murió en el año 95, pero el Hotel Aiguablava, que acaba de cumplir 81, mantiene la misma filosofía: los veraneos familiares y el personal de ser- D Datos útiles Dónde comer: Sa Punta, en Pals; Sa Tuna, frente al mar; Toc al Mar, en la playa de Aiguablava; o en El Bodegón, en el centro. Para ver: el núcleo de Begur, con sus casas indianas, y el castillo, con grandes vistas. Dónde alojarse: Hotel Aigua Blava (972 622 058) el Convent (972 62 30 91) y el Hotel Sa Riera (619 25 36 92) vicio que se ocupa de agasajar, reconocer y cumplimentar a cada uno de los huéspedes que repiten cada año, desde Australia hasta Copenhague. Estamos en Cala Fornells, una de las siete calas de Begur (Gerona) un municipio como tantos de la costa Brava. Aquí mismo se ubicaba la antigua finca El Paradís de Ventura Savater, el político y mecenas que adoraba las tertulias y las provocaba en sus reuniones de las tardes de verano de principios de siglo, y donde cuentan que Ferrán Aguyó acuñó el término Costa Brava para la zona que va desde Tordera hasta Francia. Lo que en principio eran veraneantes de la alta burguesía barcelonesa, que compraron aquí sus casas, dio paso a un buen número de artistas como Carmen Amaya, que vivió y murió en su Mas Pic, estrellas internacionales como Ava Gardner, Frank Sinatra o Montgomery Clift, intelectuales desgajados de la Gauche Divine de Cadaqués en los 60, como los Regàs, cantantes como Serrat, actores como Teresa Gimpera y su marido Craig Hill, que regentaron La Lluna uno de los garitos it de la noches de los 80. Sus casas estaban escondidas, eran discretas y muy tranquilas, como la del Dr. Arruga en Cala Fonda o la del Dr. Andreu (el de las pastillas) Lo que en los años 30 era una recomendación terapéutica de baños en la costa hace que surjan los primeros hoteles pequeños y familiares que todavía se mantienen, como La Gavina La costa toma auge durante la II República y decae en la guerra para volver a cobrar tono en los 50, cuando se termina el aislamiento. Es entonces cuando algunos, más aventureros que turistas, se atreven a adentrarse en estas calas de cuento. Pero con una característica común, antes y ahora: aquellos y estos personajes han intentado pasar desapercibidos y hacer la vida normal que durante el invierno no pueden llevar. Ahora, Begur no es un destino turístico masificado, sino más bien un secreto a media voz. Sus calas aún mantienen el encanto que tenían antes, a pesar del desarrollo inmobiliario que ha soportado la costa en nuestro país.