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44 ABCdelDEPORTE LUNES, 27 DE AGOSTO DE 2012 abc. es deportes ABC La última palabra Por DAVID ÁLVAREZ A parte de otras consideraciones, el meollo del último movimiento de Lance Armstrong es esencialmente narrativo, es decir, de quién cuenta el cuento. Suficiente es suficiente dijo en su comunicado. He acabado con esta tontería El final de la tontería, según la Agencia Estadounidense Antidopaje, la USADA, es que se queda sin sus siete Tours. En este punto, el ciclista tenía dos opciones. Defenderse, que es lo que ha hecho estos años cuando se le ha acusado de dopaje; o dejarlo estar, que es lo que eligió. Ambos caminos llevaban aparejadas implicaciones narrativas. Para defenderse, antes debía escuchar de forma pública a quienes habían dicho a la USADA que le acusarían. Al menos diez excompañeros y casi otras tantas personas que convivieron con él durante entrenamientos y competiciones desde 1998. De lo que iban a detallar salía la lista de cinco acusaciones: uso, posesión y tráfico de sustancias prohibidas, administración a otros, y encubrimiento. Cualquier lista de cargos pierde su frío envoltorio técnico traducida al recuerdo de los momentos concretos en los que sucedió. Del leguleyo al ciclista. Del código legislativo al dolor de un pinchazo, o de decenas de ellos. Ese era el dilema: la retahíla pública de cuitas o perder los logros de una carrera inalcanzable para cualquiera. Armstrong escogió quedarse sin el producto de una vida de entrega al límite, pero decir la última palabra: Sé quién ganó esos siete Tours, mis compañeros saben quién ganó esos siete Tours, y todo el mundo contra quien competí sabe quién los ganó Al día siguiente de contar su decisión y cerrar la historia a su modo Suficiente es suficiente el importe de las donaciones recibidas por su fundación multiplicó por 25 el de cualquier otro día. Armstrong participó en una prueba de mountain- bike en Colorado AFP Que nadie llore por mí Armstrong reaparece en Aspen y la USADA dice disponer de nuevos testimonios JOSÉ CARLOS J. CARABIAS MADRID Durante unas horas, Lance Armstrong volvió a sentirse en su ecosistema. Tenía previsto concursar en una prueba de bici de montaña (la Power of Four, 57 kilómetros por las colinas rocosas de Aspen Estados Unidos y allí estuvo el sábado. El mismo semblante adusto de siempre, la mirada de hielo y un difuminado maillot negro con los característicos ribetes amarillos de su fundación en los bíceps, LiveStrong. Un día después de que la Agencia Estadounidense Antidopaje (USADA) le sepultase deportivamente y sus siete victorias en el Tour pendan ahora de un fino alambre legal, el texano compareció orgulloso. No quiere pésames en su velatorio: Nadie necesita llorar por mí. Voy a estar fenomenal comentó después de que un pipiolo de 16 años, Keegan Swirbul, le adelantase en la meta. Es genial ver como un chico de 16 años te patea el culo trató de desdramatizar Armstrong, siempre tajante en sus apreciaciones. Y aunque quiso protegerse con el sarcasmo, volvió a mostrar que la ironía nunca fue su fuerte. ¿El futuro? Ahora mismo solo me preocupa la comida. Tengo hambre. Y me voy a comer una hamburguesa con queso Solo habló de su fundación contra Ironía En estos momentos solo pienso en la comida. Me encuentro bien y voy a comerme una hamburguesa con queso Futuro La gente entiende que tenemos mucho que hacer en la fundación contra el cáncer. Eso es en lo que estoy centrado y pienso que las personas lo apoyan el cáncer: Creo que la gente entiende que tenemos un montón de cosas que hacer en el futuro. Eso es en lo que estoy centrado y pienso que las personas lo apoyan. Es muy bueno estar aquí comentó a propósito del apoyo popular. Su fundación filtró el pasado viernes que había recibido 400 donaciones solo durante ese día por valor de 75.000 dólares. Mientras Armstrong digiere el golpe, la USADA saca pecho como el policía orgulloso que ha reducido al delincuente. Travis Tygart, el director de la Agencia, se ciñe a los hechos, que en este caso son material empírico ante un tribunal y lógica matemática para él. Dos y dos suman cuatro. Tygart, el Elliot Ness que pasará a la historia como el verdugo del ciclista, deslizó ayer nuevas y presuntas evidencias. La omertá ha saltado por los aires, según él: He recibido una nueva llamada que confirma los hechos. Mucha gente sabía la verdad, pero fueron silenciados por la presión interna del equipo para mantener todo en secreto Tygart se aferra al nuevo modelo que se ha convertido en dogma para los agentes de la ley antidopaje, el positivo no- analítico, según el cual a un atleta no se le juzga por un positivo en un control, sino por las evidencias de las pruebas. En este caso, los testimonios de los excompañeros de Lance Armstrong. La USADA asegura disponer de más de 10 testigos dispuestos a hablar en un tribunal público sobre los presuntos amaños de dopaje de Armstrong. Y el texano mantiene que a esas gargantas profundas (19, según fuentes conocedoras del caso) se les ha prometido inmunidad, acuerdos preferenciales o sanciones leves por cargar contra él. Sin embargo, la renuncia a defenderse explica el carácter orgulloso del texano, quien escoge el dolor de perder su siete Tours en las instancias judiciales antes que someterse al descrédito global de una certeza de dopaje durante su carrera. En las próximas semanas, la Agencia está obligada a remitir un informe detallado a la Unión Ciclista Internacional, la Agencia Mundial Antidopaje y al propio Armstrong con los motivos de la sanción que terminará con la leyenda del ciclista. El positivo no- analítico