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26 INTERNACIONAL Ahmed Shafiq, ex primer ministro de Mubarak. A la derecha, Mohamed Mursi, candidato de los Hermanos Musulmanes SÁBADO, 26 DE MAYO DE 2012 abc. es internacional ABC Ahmed Shafiq General y exjefe de Gobierno El lenguaraz ex primer ministro de Mubarak BPerfil P. ROSAS Es el candidato con menos pelos en la lengua y el que mejor representa al viejo régimen. Como Mubarak, es un general del Ejército del Aire retirado, y como el rais también fue ministro de Aviación. El último cargo público de este hombre de 71 años fue, sin embrago, el de primer ministro. Fue nombrado en plena revolución, en un movimiento desesperado de última hora para intentar calmar, sin éxito, los ánimos de los manifestantes. Fue su larga lengua la que precipitó su destitución por la junta militar, tras una acalorada discusión con el novelista Alaa al Aswani, en la que Shafiq reveló su cara más dura. Su campaña ha explotado el carácter directo del candidato, que parece haber funcionado, y también ha incidido en una de las mayores preocupaciones de los egipcios, la seguridad. Pero, curiosamente, muchos de sus votantes mencionaban el aeropuerto de El Cairo como uno de los grandes legados de la época como ministro de Shafiq, incluso personas que reconocían no tener pasaporte. Un islamista y un militar de Mubarak se disputarán la presidencia de Egipto BSondeos de los Hermanos Musulmanes dan ventaja a su candidato frente al ex primer ministro BLos resultados suponen un duro golpe para los revolucionarios de Tahrir PAULA ROSAS CORRESPONSAL EN EL CAIRO L os resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales parecen haber puesto a Egipto en la casilla de partida previa a la revolución. Los principales poderes del país, los Hermanos Musulmanes, que controlan el Parlamento, y el Ejército, representado en la figura de Ahmed Shafiq, un general retirado designado por Hosni Mubarak para ser su último primer ministro, deberán verse las caras los próximo 16 y 17 de junio. La ajustada victoria de Mohamed Mursi, que entró último en la carrera presidencial, pero que se ha beneficiado de la engrasada maquinaria electo- ral de la cofradía, contrasta con la gran derrota de la jornada, la de Amro Musa, hundido en la quinta posición. División de los liberales Egipto, sin embargo, no ha regresado a los tiempos prerrevolucionarios. Los sorprendentes resultados del nasserista Hamdin Sabahi- -con más del 21 de los votos- -y del islamista moderado Abdelmoneim Abul Futuh, demuestran que el voto de Tahrir podría ser más fuerte que nunca, ya que entre ambos consiguen cerca del 40 Los liberales, sin embargo, se han vuelto a topar con la misma piedra en la que tropiezan una y otra vez: su división les debilita y mantiene al margen de los primeros puestos. Parece que no hubiéramos aprendido nada reconocía ayer a ABC Ahmed Maher, líder del movimiento juvenil 6 de Abril, uno de los instigadores de la revuelta que derrocó a Mubarak. Egipto se dirige hacia una etapa política tumultuosa. Un eventual Shafiq presidente tendría muy difícil trabajar con un Parlamento con un 70 de islamistas. Pero la alternativa sitúa a los Hermanos Musulmanes en control de la Presidencia, la Cámara Baja y, muy probablemente, el Gobierno, algo difícil de digerir para los militares. El resultado de la segunda vuelta dependerá de la óptica con que los votantes observen este duelo: si como contienda entre islamistas y laicos o, por el contrario, como un referéndum sobre la revolución como lo ha descrito Mohamed Beltagy, uno de los dirigentes de la Hermandad. Los resultados oficiales no se anunciarán hasta el martes, pero tanto la Abul Futuh El islamista moderado pide el voto para el candidato de los Hermanos Musulmanes frente al militar Shafiq cofradía como varios medios de comunicación locales adelantaron ayer el recuento. Los comicios se han celebrado con gran transparencia; sin duda, la gran victoria de estas elecciones. Tanto la prensa como las campañas de los distintos candidatos han podido tener observadores presentes en los escrutinios, que se están haciendo de forma muy profesional y rápida reconocía en un colegio electoral del barrio cairota de Zamalek Dalia Ashraf, interventora de Abul Futuh. Los ánimos estaban bajos ayer entre los laicos revolucionarios, que se encuentran con un escenario de pesadilla. Dar su apoyo a los Hermanos Musulmanes significa que estos acabarían controlando el Ejecutivo y el Legislativo. La alternativa, sin embargo, conduce a apoyar a la persona que en su opinión encarna todo aquello por lo que salieron a la calle el 25 de enero de 2011 y que ha costado la vida a cerca de un millar de personas. Mientras se reponen del varazo que han supuesto los resultados, los grupos juveniles de la revolución están empezando a movilizarse para consensuar su siguiente paso. Cuando se conozcan los resultados oficia-