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70 CULTURA LUNES, 30 DE ABRIL DE 2012 abc. es cultura ABC La poesía, como la luz, solo evita las tinieblas ENTREVISTA Laura Campmany Poeta BLa escritora publica un nuevo poemario, El ángel fumador uno de los libros más hermosos y emocionantes de la temporada MANUEL DE LA FUENTE MADRID No vive precisamente en una Arcadia hecha de endecasílabos, sonetos, silvas y alejandrinos. Apechuga día a día con su trabajo de traductora en pleno meollo y corazón de los mercados. No es por mentar la bicha, pero toquen madera, porque Laura Campmany, hija de nuestro querido maestro don Jaime, pasa sus fatigas y se gana las lentejas (o las coles) en Bruselas, bajo los ojos inyectados en euros del tío Gilito de la crisis, la Unión Europea. Será por eso que los ángeles de la guarda de Laura fuman como carreteros, y ella vive entre los malos humos de la prima de riesgo, aunque ella respira otros aires, los del esforzado Mester de Juglaría, los de la Poesía con unas cuantas mayúsculas. En plena madurez creadora, Laura Campmany acaba de publicar El ángel fumador (Ediciones de la Isla de Siltolá) uno de los grandísimos libros de la poesía española de hoy, que debería ser perseguido con denuedo y pasión por los lectores si es que aquí, en España, hubiese justicia, poética, claro, que la otra... Un aliento clásico en la forma, pero un verso del futuro en cada rima. -Su libro es como una canción de la que no puede desprenderse el lector. -Creo que por eso, o para eso, lo escribí: para pegárselo a los demás, como un dulce catarro. Si me disculpa la rima, para librarme de ese ángel herido que alguna vez, y sin querer, he sido. -Estos versos llevan al lector en volandas. ¿Le gusta así la poesía, como alada? -Me gusta la poesía redonda. Suave, pero contundente. La que no tiene alternativa. La que se cae por su propio peso o se derrite en su propio fuego. La fatal, de puro inevitable. -Se nace con el don del ritmo de la versificación, o se aprende, como cualquier otro oficio? -Yo sospecho que ese don, como tantos, se tiene o no se tiene. Pero hay que cultivarlo, y ahí es donde se convierte en oficio. Hay que llenar de le- De El ángel fumador Este poema gris te lo debía, y te lo escribo ahora con una espesa lágrima en los ojos que ya no quema tanto, que se enfría. Los hombres no aceptamos que las cosas que amamos se nos mueran hasta que sin querer las enterramos. Aquí es donde te entierro, por tu vida y la mía. Aquí es donde te dejo en lo que eras, y no en lo que sufriste. Con estos versos duros que se me clavarán como alfileres, te siembro en el jardín de mi conciencia, y ya que no he sabido traspasarte mi aliento, me quedo con el tuyo. No niega su mañana luminosa el mustio corazón atardecido. Pero para vivir donde tu ausencia tendré que trabajar donde tu olvido. Laura Campmany ABC El término medio Resulta tan cansado, tan estéril, pertenecer a un país que se cuestiona a sí mismo... Crisis Ojalá esos mercados que la han traído como una oscura marea también se la lleven. Nos va en ello la sagrada alegría tras muchísimos cuadernos fracasados. Hasta que uno de ellos se salva. O te salva. Un pueblo no un problema, resuelto hacia la paz y la esperanza escribe. ¿El viejo problema de España continúa? -Si no, no habría comedia. Pero resulta tan cansado, tan estéril, pertenecer a un país que se cuestiona constantemente a sí mismo... Habrá un término medio, digo yo, entre Hamlet y el carbonero. -Y desde el corazón de la UE, de los mercados, ¿oye usted de su patria la aflicción? -Pues sí que la oigo, y escucho el triste concierto Mi familia, mis amigos, los amigos de mis amigos... Todos están padeciendo, de un modo u otro, las consecuencias de la crisis. Ojalá esos mercados que la han traído como una oscura marea también se la lleven. Nos va en ello la sagrada alegría. -Escribe Almudena Guzmán, compañera de generación, en su último libro Zonas comunes enviar currículum griegos a los fenicios Usted vive en el meollo de esta Europa de mercaderes... ¿La poesía es su refugio? -Me gusta mucho ese verso: resume perfectamente la fractura que existe entre lo que se nos pide y lo que somos. Trabajar en Bruselas contiene esa paradoja. Uno come de lo que come, pero respira lo que respira. ¿Han cambiado mucho sus gustos como lectora? -Totalmente. Antes leía para descubrir. Para saber. Para entender la vida y conocer a los seres humanos. Ahora leo, sobre todo, por diversión. En cierto modo, para todo lo contrario. Una hora sin amos... dice. ¿Estamos perdiendo el tiempo o nos lo están robando? -No sé qué decirle. Yo he perdido tanto tiempo en impedir que me lo roben... -Vivimos tiempos sombríos que amenazan con volverse tenebrosos. ¿De qué modo puede ayudarnos la poesía? -Parece que se avecinan esos tiempos tenebrosos de los que hablaba Brecht en su poema A los por nacer No sé si la poesía podrá ayudarnos. La poesía, como la luz, solo evita las tinieblas que ni siquiera imaginamos. ¿Por qué los ángeles fuman? ¡Están tan solos! A lo mejor es que no pueden hacer otra cosa...