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68 CULTURA LUNES, 30 DE ABRIL DE 2012 abc. es cultura ABC ALBERT EINSTEIN Pérez de Ayala reaparece en los papeles del genio B El formidable archivo del científico alemán revela su estrecha amistad y admiración hacia el escritor asturiano ANTONIO VILLARREAL MADRID L a amistad entre el escritor Ramón Pérez de Ayala y Albert Einstein reflota ante nuestros ojos gracias a la digitalización del legado del físico que se está llevando a cabo en Israel. Albert Einstein dejó escrito en su testamento el deseo de que su legado fuese entregado a la Universidad Hebrea de Jerusalén. Este archivo, que recoge alrededor de 80.000 documentos, es prácticamente lo único que dejó tras de sí el científico. Por expreso deseo suyo, su cuerpo fue incinerado, y sus cenizas devueltas a la naturaleza en un lugar nunca revelado. Aunque el archivo alberga originales, como las 46 páginas manuscritas en alemán de su Teoría de la Relatividad General, lo más valioso es su correspondencia, ya que ayuda a conocer a la persona detrás del pensador, y el contexto histórico en el que vivió. Es conocida la relación epistolar que Einstein mantuvo con Niels Bohr, Thomas Mann o Sigmund Freud, con los que compartía época y lengua, pero el archivo revela también que Einstein recibió cartas de, por ejemplo, la poeta chilena Gabriela Mistral, o del escritor y periodista asturiano Ramón Pérez de Ayala, colaborador de ABC. disponible, ya que buena parte de él, que se encontraba en la residencia berlinesa del físico, fue destruido por los nazis. Además, Einstein no hizo nunca grandes esfuerzos por recopilar sus papeles, sino que fue a partir de 1919 cuando encomendó esta labor a sus secretarias. Los Papeles Completos de Albert Einstein, el titánico trabajo de Dukas y Nathan, fueron entregados a la universidad hebrea años después. Barbara Wolff, una de las encargadas del archivo, explica a ABC, desde Jerusalén, que el archivo no ha crecido mucho desde entonces ya que en general no podemos permitirnos pujar por artículos de este tipo en subastas, y dependemos de la munificencia de gente benevolente Los últimos garabatos Wolff afirma estar esperando la llegada de dos hojas de papel que contienen las últimas notas garabateadas por Einstein para incorporarlas al archivo. Antes de eso, en torno al año 2000, otro benefactor les patrocinó una puja que aportó al archivo una gran colección de cartas de los años treinta y cuarenta. Apunta Wolff que Gabriela Mistral contribuyó con un breve homenaje al Festschrift (celebración en forma de libro que algunas universidades conceden a un académico respetable en vida) publicado en 1954 por la Facultad de Medicina Albert Einstein de la Universidad Yeshiva de Nueva York. La correspondencia con Ramón Pérez de Ayala fue algo más profusa. En el archivo tienen dos cartas que el periodista, por aquel entonces embajador de la República Española en Londres, escribió al físico. Las dos cartas, de abril de 1933, tratan sobre el puesto que habían ofrecido a Einstein en la Universidad Central de Madrid, y ofrendas adicionales, como una casa, para convencerle de que aceptara la oferta dice Wolff, y añade que, entre las cartas del archivo, no hay ninguna de las que Einstein envió supuestamente a Pérez de Aya- Documentos inéditos Los responsables del archivo han anunciado que buena parte del legado de Einstein será próximamente digitalizado y puesto a disposición del público. Hasta ahora, sólo una pequeña parte, unos 900 documentos, se habían hecho públicos. Muchos de estos objetos son absolutamente inéditos, y hasta ahora permanecían bajo llave en una cámara de seguridad, bajo exhaustivos controles de humedad y temperatura. Antes de su muerte, Einstein encargó a Helen Dukas y Otto Nathan hacerse cargo del archivo. Estos reunieron y ordenaron todo el material Ramón Pérez de Ayala (a la izquierda) y Albert Einstein, en una imagen tomada en Holanda ABC la. Sin embargo, el escritor aparece citado hasta en veinte ocasiones en las misivas que el físico alemán envió a su amigo Abraham Shalom Yahuda, el tercer vértice de este triángulo. Que el gobierno de Azaña quería traer a Einstein a investigar a Madrid es un hecho conocido, si bien la publicación online de estas cartas resalta la importancia que tuvo Yahuda en las decisiones tomadas por el científico. Yahuda, un opulento intelectual judío palestino, que se declaraba a sí mismo el primer sefardí reclamado por España desde 1492 ocupó durante siete años la Cátedra de Lengua y Literatura Rabínica en la Universidad Central de Madrid. Desde este puesto, inició las conversaciones que llevaron a Einstein a mudarse a la embajada española en Londres. Para aportar algo de luz a la historia, pedimos al crítico literario y taurino Andrés Amorós- -autor del ensayo La novela intelectual de Ramón Pérez de Ayala, y que ha investigado en profundidad su obra- -que acuda en auxilio de este reportaje.