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74 SOCIEDAD LUNES, 23 DE ABRIL DE 2012 abc. es sociedad ABC JOSÉ F. SERRANO OCEJA PLENARIA DE OBISPOS ¿E stá triste la Iglesia? Un cielo encapotado se cierne sobre la sociedad española, ¿también sobre la Iglesia? El 4 de mayo de 1980, con motivo del número 2000 de la revista Ecclesia José Luis Martín Descalzo escribió una pieza que arrancaba con un significativo título: Nuestra Iglesia está dormida Después de un análisis detallado de las generaciones precedentes, concluía con un diagnóstico pesimista, teñido de síntomas tales como ausencia de repliegue sociológico, de fuerza creadora, de pérdida de gas de desinflamiento generalizado Nada nuevo bajo el sol. Estamos en el Pontificado de Benedicto XVI, un Papa tranquilo, de lo esencial, y continúa la resaca de la JMJ, ese gran escalofrío de fe y de esperanza que vivió la Iglesia y la sociedad, a la que se han añadido diversas Misiones. Hoy comienza la Asamblea Plenaria de los obispos, la primera después de la victoria del PP, y una oportunidad para despejar los balones que se cuelan en propia meta, las deficiencias de la comunión y las tentaciones reduccionistas en la presencia pública. Los focos del escenario mediático se centrarán en el discurso del Presidente, el cardenal Rouco Varela, que transcurrirá por los derroteros de la síntesis de lo vivido desde la última reunión episcopal; de las nuevas propuestas que nacen de la experiencia cristiana y del sentido profético de Benedicto XVI, como es el Año de la fe. No puede ser menos. El más que anunciado Plan de Pastoral de la Conferencia, que ocupará no pocos de los trabajos y de los días, tendrá su parte alícuota de protagonismo. Recordemos que el primer Plan Pastoral de la Conferencia de Obispos españoles, de 1983, se hizo después de la primera visita de Juan Pablo II y se titulaba La visita del Papa y el servicio a la fe de nuestro pueblo El Hospital Comarcal de la Selva (Blanes) ha sido uno de los primeros en instalar el sillón de pago ABC Cinco euros por recostarse en la butaca de un hospital público BEn varios centros de Gerona y Barcelona los familiares deben pagar si quieren descansar en un sillón junto al paciente ESTHER ARMORA BARCELONA Primero se cobró por el televisor; luego por usar el teléfono; después dejaron de servirse botellines de agua en los menús de los pacientes, y ahora varios hospitales catalanes hacen pagar a los familiares por recostarse en la butaca en la que velan al enfermo. Ante la falta de recursos y las pocas perspectivas de que la situación mejore, los gestores hospitalarios han optado por pedir un empujocito a los acompañantes de los enfermos. El Hospital de Blanes (Gerona) no tiene ni dinero ni espacio para instalar camas que luego pueda cobrar a los familiares que deciden pernoctar en el centro, como hace, por ejemplo, el Clínic de Barcelona. Tal como avanzó este diario en su edición del día 5 de noviembre de 2011, este centro de la red hospitalaria pública catalana cobra al familiar hasta 70 euros por una habitación con sofá cama y 47 por una con sillón abatible. ABC comprobó ayer que siguen vigentes estas tarifas. Ante la falta de recursos y de espacio para crear habitaciones de uso para los acompañantes, el Hospital de Blanes se las ha ingeniado para renovar a coste cero la flota de butacas, ya obsoletas, que tiene en sus plantas de hospitalización. Esa renovación carga sobre los fa- miliares de los enfermos ingresados que desde hace un mes y medio, si quieren descansar bien y no torturarse con posturas imposibles en una butaca de casi dos décadas de uso, deben pagar cinco euros al día. Es lo que les cuesta recostarse en el nuevo sillón multiposturas. Si se quedan una semana tienen la opción de sacar una tarjeta semanal de 20 euros- -se ahorran cinco- según precisó a ABC el director de planificación y desarrollo de la Corporación Sanitaria del Maresme, que incluye los Hospitales de Blanes y Calella, Xavier Conill. Medida pionera La medida, que avanzó ya el digital gratuito de Gerona Cafèambllet es pionera y con ella, según precisó Conill, se pretende resolver la falta de recursos para invertir en el centro Es una salida que beneficia a todos. Nosotros podemos cambiar las butacas, ya que las más nuevas tienen ya más de 16 años, y los familiares pueden descansar cómodamente si deciden pasar la noche al lado del paciente que acompañan dijo en declaraciones a este diario el responsable de planificación del hospital gerundense. Las butacas se han instalado en la cuarta planta del hospital y la idea es, según avanzó Conill, extenderlas a todo el hospital si tiene una buena De 50 a 70 euros por cama El Hospital Clínic y el de Vic ofrecen cama para familiares por 70 y 50 euros, respectivamente acogida y finalmente implantarlas a otros centros de la Corporación de Salud del Maresme como el Hospital de Callela (Barcelona) Esta iniciativa llega en medio de la ola de recortes en la sanidad catalana. En la Corporació de Salut del Maresme experimentaron una disminución de 7,4 millones de euros en su presupuesto para este año, algo que hemos solucionado, en gran parte, con la disminución de las contrataciones por suplencias y con la renuncia de todos a la paga por objetivos asegura Xavier Conill. El responsable de Planificación de la Corporación distingue entre tres bloques de medidas de ahorro: las medidas grandes, que consisten en intentar ahorrar en el ámbito laboral, y las pequeñas (utilizar menos material informático, etc. Otro centro que ha optado por las butacas de pago es el Hospital de Campdevànol, también en Gerona. En este centro hace un año que se experimentó la medida y ya la ha extendido a todas las plantas. No es una medida de ahorro; no tiene nada que ver con la crisis indicó a ABC el gerente del centro, Joan Grané. Cuestan 5 euros al día pero son solo una forma de mejorar la atención a los acompañantes Una parte de lo que se recauda con los sillones revierte en el centro y otra va a la empresa de butacas. En Barcelona, el Hospital de Vic también ha escogido esta opción. Además de las butacas, este centro dispone de habitaciones con cama para los familiares. El precio es más barato que en el Clínic (50 euros noche) aunque está lejos de los 20 euros que empezaron cobrando algunos hospitales.