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72 SOCIEDAD LUNES, 23 DE ABRIL DE 2012 abc. es sociedad ABC HUERTOS URBANOS Madrid Mónica Romero Como sano y hago una labor social Por la fundación Carmen PardoValcarce, en Madrid, pasan cada día unas 700 personas con discapacidad intelectual en distintos proyectos. Uno de ellos es el de los huertos (150) Ellos los cuidan durante la semana. Los arrendatarios, que pagan 85 euros al mes, suelen acudir el fin de semana. Mónica Moreno (a la derecha, en la foto, juto a Almudena Martorell, directora de la Fundación, y Sandra Carretier, responsable de los huertos) tiene uno de ellos. Como sano y realizo una labor social. ¿Qué más se puede pedir? ERNESTO AGUDO Una fiebre que transforma el BLos huertos, habituales en Europa, triunfan ahora en España. Ayuntamientos, proyectos privados y fundaciones se suman a esta moda J. F. ALONSO MADRID B ajo los adoquines no hay playa, como soñaban en mayo del 68. Pero sí huertas. Muchas. Entre el asfalto crecen las lechugas, regadas por una moda al alza en España. En Vitoria. O en Sevilla, donde dicen que empezó todo hace casi treinta años. Y en Madrid, donde amanece la primavera sobre los tomates de Montecarmelo. Hay cientos de proyectos que unen los conceptos huerta y ciudad, muchos de ellos municipales, otros privados y también educativos o sociales. De repente, España parece haber descubierto los surcos que alfombran Londres o Berlín. Sandra Carretier, directora de la huerta de Montecarmelo, encontró la pista mucho más lejos, en concreto en la Antigua Roma. Leyó sobre la campaña rus in urbe (campo en la ciudad) en un libro de jardinería. Empezó a masticar la idea, descubrió su vibrante actualidad en muchas ciudades europeas... y pronto la asoció a un terreno sin aprovechar en la inmensa sede de la Fundación Carmen Pardo- Valcarce, en Madrid. El 18 de marzo de 2011 se inauguró la Huerta de Montecarmelo, con la colaboración de la Obra Social Caja Madrid. En total, Sandra y Almudena Martorell, directora de la Fundación, trazaron 150 huertos de unos veinte metros cuadrados, que alquilan por 85 euros al mes. No hay ninguno libre... y doscientas personas están en lista de espera. Los usuarios suelen pasar los fines de semana a vigilar sus pro- piedades que, a diario, están al cuidado de las personas con discapacidad intelectual a las que ayuda la Fundación. Queremos exportar este concepto de huerto solidario a otras ciudades apunta Carretier. Dice Javier Lorén, profesor de Jardinería y Paisajismo en Zaragoza, que los primeros brotes verdes nacieron en España en 2005, pero lo que podemos llamar la moda de los huertos urbanos tiene uno o dos años. Los Ayuntamientos han aprendido que esta es una iniciativa positiva, y se la han planteado o empiezan a hacerlo. También hay dueños de parcelas en zonas cercanas a la ciudad que han descubierto que puede ser un negocio dividirlas y alquilarlas asegura. sensibilidad agroecológica cada vez más presente en una parte de la sociedad, según la definición del profesor Lorén; e incluso hay quien dice que el éxito tiene una cierta relación con la crisis: parados o prejubilados encuentran cómo llenar el enorme vacío de un día en blanco. Sensibilidad agroecológica Entre el asfalto gris vuelven a lucir las pinceladas verdes. En el siglo XIX, en Alemania o en Estados Unidos, los huertos urbanos eran una concesión a los más pobres. Ahora, para algunos son una opción de ocio, como ir al gimnasio según dice Marc Piulachs, propietario de un conjunto de huertas de alquiler en Gavá (Barcelona) para otros, la expresión de una Berlín, Londres... En Alemania se cuentan trece millones de metros cuadrados de azoteas verdes. En Londres hay 769 Allotment (asignación de terrenos, en la tradición de la Allotment Act de 1887) con 36.000 parcelas. El 4,5 por ciento de la superficie de Berlín son huertos urbanos. En París, la llamada Carta Mano Verde, un proyecto municipal, buscar promover la creación de los jardines compartidos y de los de integración, para personas desfavorecidas. En Nueva York proliferan las granjas en las azoteas... Hay huertos en internet (páginas en Facebook o foros donde los aficionados se intercambian consejos) aplicaciones para gestionar la propiedad (iHuerting, para dispositivos Apple) o clases para niños, que aprenden que los tomates no se