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VIERNES 23.3.2012 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. DiarioABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 35.149 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Att. al cliente 902 334 555. 12125 8 424499 000013 EL PULSO DEL PLANETA Zapatero, de compras por París La escapada pos- Moncloa del expresidente y su esposa a Francia acuña su imagen más distendida en una jornada de shopping BLANCA TORQUEMADA VISTO Y NO VISTO POR IGNACIO RUIZ- QUINTANO CASILLAS L L o deberíamos haber sospechado. Si desde que José Luis Rodríguez Zapatero anunció que iba a dedicarse a supervisar nubes no se había visto ni una en los cielos sedientos, dado que esta semana ha llovido copiosamente, e incluso nevado, no podía hallarse el expresidente del Gobierno en España. Está en París, con Sonsoles, degustando esa segunda luna de miel que, según sus allegados, vive la pareja desde que dejó la sartén hirviente de La Moncloa. Tiernamente cogidos de la mano, se han dejado ver de compras en el Zara parisino, con lo que el shopping puede quedar perpetuado como actividad preferente de los expresidentes en cuanto sueltan el cargo: también la primera aparición callejera de José María Aznar en abril de 2004 tuvo lugar en bullicio de tiendas, aunque en ese caso el escenario fuera El Corte Inglés de Serrano, en Madrid, donde se compró unas gafas de sol aprovechando una oferta de los ocho días de oro Y si Aznar buscó el territorio propicio del barrio de Salamanca, quizá a Zapatero no le resulta tan fácil encontrar dentro de España un lugar de esparcimiento y descompresión sin riesgo de impertinencias o abucheos. Ni siquiera León. Así que se ha marchado a Francia, pero, eso sí, los euros se los ha dejado en una empresa nacional. Los Rodríguez Espinosa no han podido sustraerse a ese efervescente orgullo que los españoles gastamos cuando viajamos a las principales metrópolis del planeta y nos tropezamos con el deslumbrante escaparate de Zara en la manzana más exclusiva. Porque lo de Amancio sí que es un acontecimiento planetario que conduce a la inevitable paradoja: comprar a miles de kilómetros la ropa que está a la vuelta de la esquina. Aunque ese patriotismo indumentario quede algo desmerecido en el caso de Zapatero y su mujer por culpa de las Ugg (botas australianas) que calza ella y las zapatillas Converse de él, ataviado con un no Relajados y de la mano, los Zapatero disfrutaron de París CORDON muy afortunado pastiche de pren- en el teatro Chatelet. Su estancia fue plácida hasta que le llovieron las crídas. Es presumible que en esta libera- ticas porque trascendió que la acomdora escapada Sonsoles haya ejerci- pañaba un diplomático de carrera comisionado para su servido como solvente cicecio y asesoramiento. rone pues mientras Ahora ya ha habido que en los últimos años Sonsoles ya pasó ocasión de pasar página su esposo se ha visto so- varias semanas y volver a pisar asfalto, metido al encorsetaen la capital miento de los viajes ofi- francesa cuando sin más condicionantes ataduras que ciales, ella sí tuvo ocaparticipó en la ni de rigor de los la escolta expresisión de saborear de forópera Carmen dentes. Y mientras él se ma prolongada la palpiprepara para conferentante vida de la capital ciante en Venezuela y francesa cuando en 2007 pasó varias semanas allí insta- ella intenta recuperar el pulso de su lada debido a su participación en el libertad perdida (eso sí, sin prescincoro de la ópera Carmen dirigida dir del look Benarroch) siempre por Mark Minkowski y representada les quedará París. a mano de Mariano (el de la barba desaliñada que dicen los traperos de Reuters) se ve en cómo hemos dejado de hablar de la prima de riesgo para hacerlo del palo de Casillas. En la comedia de Mihura Ninette y un señor de Murcia Casillas sería el señor de Murcia, que es como decir el novio de España, ahora que Casillas por fin se nos va a casar. Casillas se recoge cuando empieza a perder pelo, pero lo que la gente llama el palo de Casillas no es su clara ni su boda, sino el agujero de esa portería suya que parece ya una conserjería para toda la vida, bien puesta y bien pagada, por donde pasan los golpes francos como Pedro por su casa. Decimos, pues, el palo de Casillas como decíamos la piedra de Dante, el burro de Buridán, el huevo de Colón o la encina de Tasso, por citar nombres a la altura, en fama, del Mejor Portero del Mundo. Tasso, el poeta que se sentaba a la sombra de ese tronco de árbol que los guías enseñan en el Janículo de Roma. Colón, el del huevo olvidado en el camarote de Colón. ¿Qué es esto? preguntaría cualquier periodista. El huevo de Colón respondería cualquier historiador. Buridán y su burro, que no es el equus africanus asinus del nacionalismo catalán, sino un simple parangón escolástico sobre la voluntad. Dante y la piedra donde acostumbraba tomar el fresco en Florencia... El palo de Casillas deviene en palo de gallinero, en déjà vu del buen rollito, en enésima toma publicitaria de lo que los memos llaman la Roja, esa SL cuyo 51 por ciento lo pastorea... el guardiolismo, con sus botiguers de la humilitat