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ABC MIÉRCOLES, 22 DE FEBRERO DE 2012 abc. es AGENDA 61 NECROLÓGICAS GONZALO PUIGCERVER ROMÁ (1924- 2012) ORIENTADOR DE DON FELIPE EN LAS FUERZAS ARMADAS E Gonzalo Puicerver Romá nació en Alicante el 14 de marzo de 1924 y falleció en Madrid el pasado lunes a los 87 años de edad por causas naturales. Perteneció a la I promoción de la Academia General del Aire. En 1985 fue nombrado jefe del Cuarto Militar de S. M. el Rey y, de 1986 a 1990, fue jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad) l jefe de Estado Mayor de la Defensa durante el periodo 1986- 1990, general del Aire Gonzalo Puigcerver Romá, era ante todo un piloto innato, con unas excelentes cualidades Quienes le conocían estrechamente cuentan de inmediato una anécdota: Siendo teniente y profesor de vuelo en la Academia General del Aire experimentó una parada de motor volando el avión de combate soviético Polikarpov I- 15 uno de esos aviones capturados a la República en la Guerra Civil y que sirvieron en el Ejército del Aire durante los años 40. A pesar de tratarse de un avión extremadamente difícil de volar en esta situación, su pericia y profesionalidad quedaron patentes al conseguir aterrizar sin apenas daños Para desempeñar el mando de unidad, fue designado para un puesto de la máxima responsabilidad, aunque poco atrayente para un piloto: la puesta en marcha del Ala de Alerta y Control del mando aéreo de Canarias. Con grandes dificultades de personal y material, el entonces coronel Puigcerver consiguió que tan importante empresa fuera un éxito Sin embargo, el futuro le iba a deparar al entonces intrépido piloto y anterior profesor de vuelo en las escuelas de Jerez y Salamanca más altas responsabilidades en la Historia militar de la España de los años ochenta. Promovido al empleo de general de Brigada en 1979, a general de División en 1982 y a teniente general en 1984, fue designado en 1985 jefe del Cuarto Militar de S. M. el Rey, puesto por el que todavía es recordado y que supuso su gran espaldarazo Por expreso deseo de Don Juan Carlos, fue el general Puigcerver Romá quien se encargó de la orientación del Príncipe de Asturias durante su etapa de estudios en las Academias y Escuelas de las Fuerzas Armadas explican fuentes militares. Ya antes había ostentado responsabilidades en la jefatura de las fuerzas aéreas de la Defensa y en el Estado Mayor de la defensa aérea. Alicantino, nacido en 1924, fue el primer jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad) procedente de la primera promoción de la Academia General del Aire, en la que ingresó en 1945. Su labor como oficial de Estado Mayor fue decisiva tanto en la modernización del sistema de defensa aérea, como en la adquisición y empleo de los nuevos sistemas de armas (Mirage F- 1, EF- 18) trascendentales en el proceso que iba a convertir al Ejército del Aire en una fuerza aérea moderna. Ya como Jemad dirigió con gran éxito las negociaciones con la Alianza Atlántica que desembocaron en la firma de los primeros Acuerdos de Coordinación entre España y la OTAN. Espíritu de sacrificio, vocación de servicio y competencia profesional le convirtieron en ejemplo y estímulo para todos fueron distintivos de su vida en la milicia, tal y como destacan en el Ejército del Aire. En 1989 pidió al ministro de Defensa Narcís Serra que le relevase de su puesto de Jemad por motivos de salud, siendo sustituido en 1990 por el almirante Gonzalo Martín- Granizo. ESTEBAN VILLAREJO JOSÉ MARÍA GUIMARAENS (1934- 2012) H José María Guimaraens GarcíaRamos nació en La Coruña en 1934, ciudad en la que falleció el pasado lunes. Periodista deportivo, cubrió los grandes torneos de tenis para la agencia Colpisa durante lustros EL TENIS COMO ESCUELA DE VIDA cuando a través de la agencia Colpisa se convirtió en el cronista de los grandes torneos de tenis en los medios de Vocento. Guimaraens, Guima para todos, era campechano y educado, de risa fácil, práctico y elástico. Bigotito a lo mariscal Montgomery, y siempre cómoda vestimenta, tan pulcra como informal, como un sportman inglés en día de picnic. Cubrió juegos olímpicos y en las canchas de Roland Garros y Wimbledon era una institución, un clásico, con pupitre reservado en la mejor atalaya. Sus textos eran claros y concisos, enciclopédicos en todo tipo de marcas tenísticas (incluidas las económicas, que tanto le fascinaban) Fue al periódico cada día hasta dos años antes de morir. Cuando colgó el ordenador comenzó su declive. Hace un año, en una cena de reencuentro con sus viejos amigos de sección, comentó con un brillo húmedo en la mirada que para él ya no habría otra velada así. Hoy ese brillo es el nuestro cuando recordamos sus anécdotas de los viejos héroes, o el entusiasmoutópicocon que creíadescubrirencadacadetehábil del club de tenis a la nueva Martina Navratilova. LUIS VENTOSO ubo un tiempo, no lejano, en que la pequeña sociedad de La Coruña se dividía en los llamados coruñeses de toda la vida una minoría, y todos los demás, que eran las familias recién llegadas desde la Galicia del remo y la azada para buscar vida en la ciudad. José María Guimaraens nació en 1934 en una de aquellas sagas de coruñesas toda la vida (que quizátampoco lo eran tanto) Es decir, que vino al mundo en el seno de la burguesía local, de querencia ilustrada y circunspección y pose casi inglesa. Guimaraens comenzó trabajando en un banco. Pero las piernas y el pensamiento se le iban al deporte. Fue un pionero y un virtuoso del tenis, un jugador de técnica precisa, que cuando menguaron las fuerzas se reconvertiría en paciente y jovial profesor, capaz de enseñar a volear a ostensibles paquetes. En realidad, la suya fue una vida de pluriempleo, un fenómeno tan de su época: el banco por la mañana, las clases de tenis... y el periodismo, que lo envenenó bien joven. A los 18 hacía sus pinitos en Radio Juventud. Luego, en 1968, saltó a La Voz de Galicia, el gran periódico gallego, como experto en tenis y golf. Más tarde lograría eco en numerosos diarios españoles,