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ABC LUNES, 13 DE FEBRERO DE 2012 abc. es gente GENTE 83 En la muerte de Whitney Houston lo a su tercer y no menos exitoso disco. Fue precisamente en ese momento, a principios de los noventa, cuando Houston se convirtió en la novia de América y en la artista más popular del momento tras interpretar el himno nacional en la final de la Super Bowl de 1991 y, solo un año más tarde, protagonizar junto a Kevin Costner El guardaespaldas espaldarazo cinematográfico reforzado por el rotundo éxito de I Will Always Love You Rotas por el éxito y el desamor B Como Whitney, otras artistas antes que ella cayeron en las drogas escapando del fracaso de sus propias vidas IGNACIO SERRANO Celos profesionales El éxito había llegado para quedarse, sí, aunque junto a él apareció esa otra cara menos amable del estrellato que empezó aerosionar, poco a poco al principio y a velocidad de crucero más tarde, la carrera de Houston. Yo, en un principio, lo único que quería era cantar, no toda la locura que implica el estrellato y con la que me cuesta mucho lidiar. Es algo ridículo explicaba la propia Houston en una entrevista a mediados de los noventa. Su matrimonio con el rapero Bobby Brown tampoco ayudó, añadiendoal inestablecóctelque manejaba la cantante una peligrosísima dosis de celos profesionales y abusos físicos y psicológicos. Así, si los ochenta y los noventa fueron la cara, con el siglo XXI llegó la auténtica cruz de la cantante. My Love Is YourLove sucuartotrabajo, sehizo esperar ocho año, una auténtica eternidadenelnegociodiscográfico, y Lamujer del predicador película en la que aparecía junto a Denzel Washington, apenas consiguieron eclipsar sus cada vez más visibles problemas con las drogas: en enero de 2000 fue detenida por posesión de marihuana y ese mismo año el compositor Burt Bacharach tuvo quereemplazaraHouston enlaceremonia de los Oscar. Su imagen se resintió y con ella una carrera que ya había empezado a desinflarse entre especulaciones sobre posibles trastornos alimentarios, entradas y salidas de hospitales y clínicas de desintoxicación e incluso síndrome de Diógenes. Ni siquiera The Look trabajo que publicó en 2009 y con el que parecía buscar impulso en artistas como Alicia Keys, R. Kelly y Akon, entre otros, acabó de enderezar el rumbo. Habrá que esperar a escuchar las canciones que grabó para la película Sparkle para comprobar si esa rehabilitación había llegado también a su faceta musical. Para la vital, lamentablemente, ya no existe prórroga alguna. Muchas divas se van cuando parecía que lo peor había pasado. Cuando parecía que habían superado ese momento en el que una artista se ve en lo más bajo y solo tiene dos opciones: abandonarse y acurrucarse en la oscuridad o escalar hasta la salida del pozo, con las uñas si hace falta. Parecía que Whitney estaba por la segunda, que intentaba trepar para volver a respirar aire fresco. Igual que Amy Winehouse, que dejó el barrio de Camden para siempre cuando parecía haberse dado cuenta de que su no, no, no a la rehabilitación le iba a llevar a la tumba. Entró y salió de la clínica varias veces antes de recluirse en su piso hasta aquel fatídico 23 de julio. Pero daba la sensación de que empezaba a ceder, de que quienes la querían la estaban convenciendo de que debía seguir intentándolo. Además, había superado su fatal enamoramiento del también adicto Blake Fielder- Civil. Más obstinada fue Janis Joplin, otra que no supo lidiar con los desequilibrios de autoestima y maquilló su personalidad con todo tipo de sustancias. Bebió, esnifó y se inyectó todo lo que quiso sin que nadie pudiese frenar su carrera hacia la muerte- -seguramente nadie lo intentó, ya saben, los 60... Al día siguiente de enterarse de que su prometido había estado jugando al billar con unas desconocidas, apareció fulminada por una sobredosis de heroína. Un mes después se publicaba Pearl el álbum más vendido de su discografía. Tres factores son comunes a muchas de estas muertes prematuras de cantantes femeninas: baja autoestima, politoxicomanía y relaciones tormentosas. Billie Holidayes el caso paradigmático, y posiblemente el más similar al de Whitney Houston. Al contrario que las rebeldes Joplin o Winehouse, Holiday y Houston eran la imagen del glamour, de la elegancia. Eran dos damasdela canción, paraquienes la adicción no era algo de lo que alardear ante los fans, sino un terrible secreto. Holiday comparte también con Houston una desgraciada debilidad por los machistas recalcitrantes. La reina del jazz mantuvo dolorosas relaciones con diferentes maltratadores, que emplearon brutales técnicas de seducción como las que siguió practicando Bobby Brown- -el animal con el que se casó Houston- -70 años después. Hay otros elementos comunes a las cantantes malditas. Por ejemplo, es curioso que las cuatro mencionadas hayan flirteado en diferentes momentos de sus carreras con los rumores desatados acerca de su bisexualidad. Pero también es cierto que hay otro factor que a priori entraría en la ecuación: la fama desorbitada. Sin embargo, no es condición sine qua non para hallar un final trágico. Recordamos aquí a la mucho menos conocida Reina Blanca del Soul Teena Marie, que fue encontrada sin vida por su hija el día de Navidad de 2010, por motivos que los médicos no llegaron a determinar. Tenía 54 años y parecía haber superado su lucha contra las drogas. Pero hay caídas de las que uno jamás se llega a levantar. Billie Holiday (arriba) Teena Marie, Janis Joplin y Amy Winehouse flirtearon con las drogas y murieron prematuramente 1992: I Always Love You de El guardaespaldas (BSO) El hit por excelencia de Houston. Dolly Parton la escribió en 1973 y Houston la transformó en una balada inflamada y en un homenaje a ese amor que acaba rompiendo de tanto usarlo 1992: I m Every Woman de El guardaespaldas El encuentro (casi) perfecto entre su pasado en brazos del gospel y un presente en el que ritmo y voz se alían en una dupla prácticamente imbatible. Y con un estribillo que acampan a sus anchas 1990: I m Your Baby Tonight de I m Your Baby Tonight Empieza a perder algo de fuelle, aunque su voz sigue sonando imponente y poderosa cuando juega a entrelazar soul y funk