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6 ENFOQUE LUNES, 13 DE FEBRERO DE 2012 abc. es ABC Protagonistas El número tres del PSOE asegura que la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Rajoy fomenta el despido en lugar de la contratación justo lo contrario- -parece ser- -de lo que ocurrió en los tiempos de Zapatero El Gobierno pide a Venezuela el plácet para nombrar embajador en Caracas a Antonio Pérez- Hernández. Nuevo movimiento de piezas en Iberomérica que revela el interés del Ejecutivo por desarrollar otra política en la zona Creo que ahora sé mucho más de tenis asegura el capitán español de Copa Davis tras el meritorio triunfo de su equipo sobre Kazajistán. Corretja demuestra que sabe jugar- -y ganar- -en las peores circunstancias Óscar López Sec. Organización del PSOE Antonio Pérez Diplomático Álex Corretja Capitán nacional de Copa Davis REUTERS Traslado del cadáver de la cantante desde el hotel Beverly Hilton REUTERS Muere Whitney Houston Una mujer de otro tiempo JESÚS LILLO Muerta en la bañera de una habitación de hotel, Whitney Houston representó hasta el final de su vida el papel vulnerable que, desde su origen, el rock reservó a la mujer, objeto y a la vez instrumento de los más hermosos lamentos. La historia del rock ha sido cosa de hombres, pero fueron ellas quienes, de encargo o segunda mano, la cantaron con una hondura sobrecogedora, inalcanzable para sus autores. Pespunteada sobre los patrones más clásicos de la mitología del pop, hilo y aguja, soga y dolor, la desaparición de Whitney Houston se produce, paradójicamente, en un momento crítico para la figura femenina, ahora subida a los escenarios para desarrollar, al ataque, ejercicios inspirados en un burdel y luego depurados para consumo y distracción del gran público. El sentimiento se hace carne en una era de falsas fulanas, de actrices semieróticas que sacan pecho y toman una iniciativa puramente sexual, mecánica como un estribillo. Whitney Houston, de cuerpo presente, es la voz antigua de un historia de amor que casi nadie canta ya, la intérprete sumisa de una partitura descarnada. Bien tapada y mejor vestida, Whitney Houston solo se desnudó y arrastró en la intimidad, inmensa trastienda que algunas divas del pop solían utilizar para tratar de curarse y, sin querer, hacerse daño. Herida desde hace mucho, tocada y casi hundida, Whitney Houston perteneció a una raza de mujeres cuyas voces fueron usadas por la industria para atravesar esa epidermis que las actuales estrellas femeninas no pasan de recalentar y humedecer, para alcanzar una profundidad que no está al alcance de los hombres, ni de quienes, desinhibidas, asumen y exageran su actitud depredadora. La cantante de Nueva Jersey no era más que voz e instrumento, una artista superdotada para desarmar al público con su aliento y educada para macerar su carne fuera de plano. REUTERS Arriba, flores y mensajes en la verja de la iglesia de Newark en la que empezó a cantar la intérprete. Abajo, Alicia Keys y Kim Kardashian se abrazan durante la gala previa a los Grammy