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ABC MIÉRCOLES, 8 DE FEBRERO DE 2012 abc. es AGENDA 59 NECROLÓGICAS RAIMUNDA DE PEÑAFORT LORENTE (1952- 2012) R Raimunda de Peñafort Lorente nació en Baza (Granada) en 1952 y murió en Madrid el 4 de febrero de 2012. Fue magistrada de sala de la Audiencia Nacional, pero abandonó el cargo para poner en marcha el juzgado de Violencia Sobre la Mujer número 1 de Madrid. Fue profesora de Derecho Penal en la Universidad Complutense UNA JUEZ CONTRA EL MALTRATO creado. Antes había publicado un libro, Una juez frente al maltrato con testimonios vitales. Fue un manifiesto personal y público de lo que ella pensaba sobre esta lacra que queremos extirpar de nuestra sociedad. Nuestra querida Mundi se dejó en aquel Juzgado la salud y la vida, salvando, a su vez, las vidas de muchas mujeres que acudieron buscando el auxilio de la Justicia. En ella encontraron, además, una gran jurista; ella fue la primera jueza que extraditó a un hombre que se había llevado ilegalmente a sus dos hijas al Líbano y le obligó a devolverlas a su madre, anticipando lo que después se tipificaría en el Código Penal como secuestro parental Mundi era, además, una gran comunicadora. Tenía el don de transmitir los conceptos más complejos de la forma más simple y comprensible. Y amaba hacerlo, como profesora de Derecho Penal en la Universidad Complutense. Pero lo que más amaba de todo era a sus tres hijos, Rogelio, Alberto y Paloma, de 26, 24 y 22 años, respectivamente. Todos ellos han seguido su estela, convirtiéndose en abogados. Ellos eran su orgullo de madre porque los sacó adelante sola. Su ejemplo de vida es el legado que ha dejado a sus hijos y a todos los que la conocimos y la quisimos. Su labor ha sido un compromiso y ha permitido que sean más las personas comprometidas contra la violencia de género. Su sonrisa perdurará. INMACULADA MONTALBÁN PRESIDENTA DEL OBSERVATORIO CONTRA LA VIOLENCIA DOMÉSTICA Y DE GÉNERO DEL CGPJ AIMUNDA de Peñafort Lorente, Mundi, como la conocíamos, magistrada del Juzgado de Instrucción número 54 de Madrid, luchó por la vida con uñas y dientes, y contra el cáncer, hasta su último aliento. Hasta el pasado 4 de febrero en el que nos dijo adiós en el Hospital Universitario Quirón, de Pozuelo de Alarcón, rodeada de los suyos. Cuatro días antes, el martes por la noche, cuando para sus familiares y amigos más allegados era evidente que Mundi había entrado en el final de la cuenta atrás, ella seguía haciendo planes de futuro. Seguía pensando en Rompiendo el silencio un programa de televisión de servicio público que tenía como objetivo prevenir y erradicar la violencia de género, y que ella iba a presentar. Era lo que más deseaba. Ese programa nos va a salir, seguro. Y va a ayudar a muchas mujeres dijo con voz firme y una sonrisa. Su gran amigo del gabinete de comunicación del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Berbell, sabía que eso no iba a ser posible. Ella también. Pero guardaron silencio. Porque eso era lo que más feliz le hacía: ayudar a sus semejantes y, en especial, a las mujeres maltratadas. Odiaba las injusticias, por eso se hizo jueza. Mundi era una mujer de principios. Creía firmemente en lo que hacía. En 2005 abandonó la Audiencia Nacional, donde prestaba sus servicios como magistrada de sala, y puso en marcha el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Madrid, recién PEDRO BUJIDOS (1936- 2012) FERNANDO POOLE (1930- 2012) S PRESUPUESTOS EQUILIBRADOS LEALTAD AL REY Y A ESPAÑA in sobreponerme, todavía, de la noticia del súbito fallecimiento de Pedro Bujidos, quiero expresar mi sentimiento de dolor, compartiéndolo así, con su querida familia. M Jesús y sus cuatro hijos están dando pruebas de su preparación moral y espiritual y aguantan su pena en la confianza de saber que él se ha presentado ya, en las mejores condiciones, ante el verdadero Juez Supremo. Pedro ha sido un gran profesional de la Hacienda Pública. Lo ha demostrado en todos los destinos que ha ido ocupando en su condición de Interventor del Estado, en la Delegación de Hacienda de Burgos, en el Tribunal de Cuentas, e incluyendo el Ayuntamiento de Madrid, donde permaneció conmigo dos legislaturas. Allí se guarda un recuerdo extraordinario de su manera de ser y actuar. Le confié, en mi condición de alcalde, la labor, para mí más querida, que fue la de mantener e impulsar las finanzas municipales. Supo equilibrar los presupuestos municipales sin mermar en eficacia la calidad de los servicios. Pero siendo esto muy importante, lo fue, aún más, su buen quehacer profesional, dando muestras de su bonhomía y honradez. Su trato personal, incluso en los momentos difíciles de exigencia fiscal, de confección y control de los Presupuestos, fue siempre de amable cercanía y no dejaba a nadie sin la explicación convincente, por arduo que fuera el problema. Buen deportista y mejor vecino y amigo, tus compañeros te vamos a echar mucho de menos. Has sabido ser un buen marido, padre y abuelo y todos tus seres queridos guardarán siempre el extraordinario recuerdo de tu cariño hacia ellos. Como buenos cristianos, tenemos la seguridad de que hoy, ya estarás en la tranquilidad de los que gozan de la Paz de Dios. JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ DEL MANZANO Y LÓPEZ DEL HIERRO R ecibí la noticia de tu muerte en la fría mañana de ayer cuando, preparando una conferencia, tenía en mis manos abierto el Decálogo del Cadete en el que se compendian las virtudes que debe atesorar quién desee llevar con dignidad el noble título de Soldado de España, ya sea en la Tierra, en la Mar o en el Aire. Su primer mandato reza: Tener un gran amor a la Patria y fidelidad al Rey, exteriorizado en todos los actos de su vida Inmediatamente pensé que quien lo redactó debió tener una visión de lo que sería el Almirante Poole 100 años más tarde. Y repasé el resto del Decálogo, y en todos los artículos encajabas de lleno. Coincidimos como Ayudantes de S. M. el Rey, y fuiste mi tutor guiando mis primeros pasos en mi nueva misión con elegancia y sencillez. Juntos vivimos momentos duros (Guernica, el 23- F) en los que aprecié tu serenidad. Y también otros muy gratos. Nos hicimos amigos de verdad. Creo que toda la Familia Real te quería de forma especial desde el día en que estuviste junto al Rey en su proclamación en las Cortes, y bien te lo demostró nombrándote Ayudante de Campo de SAR el Conde de Barcelona para el traslado de los restos de S. M. Alfonso XIII, y posteriormente, ya como Almirante y hasta tu retiro, Jefe de su Cuarto Militar. Mandaste buques y flotillas y fuiste director de la Escuela de Guerra Naval. Y recuerdo con qué orgullo me dijiste que tu único hijo varón estaba mandando la fragata Victoria Se que tuviste una muerte ejemplar, confesando tu fe católica y rodeado de Isabel, tu maravillosa mujer, y de tus cinco guapísimas hijas. Dejas una gran familia. De todo corazón me uno a su dolor y al de la Armada. Un abrazo, Almirante. AGUSTÍN MUÑOZ- GRANDES GALILEA TENIENTE GENERAL DEL EJÉRCITO DE TIERRA (R)