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54 CULTURA En la muerte de Tàpies MIÉRCOLES, 8 DE FEBRERO DE 2012 abc. es cultura ABC EL ÚLTIMO ADIÓS El artista recibe un sentido tributo en su Fundación de Barcelona MARÍA GÜELL BARCELONA PICASSO, MIRÓ, TÀPIES TOMÁS LLORENS EXDIRECTOR DEL MUSEO THYSSEN P Durante mucho tiempo se criticó que Antoni Tàpies fuera el único artista vivo con una fundación, pero ayer quedaba justificado todo el esfuerzo de este museo al ver el calor de la gente que se acercó al edificio modernista de la calle Aragón para despedirle. La Fundación Tàpies abrió sus puertas a las 15.40 con una larga cola de curiosos que llegaba hasta la Rambla de Cataluña. Pero la fila que asustaba al principio se fue diluyendo y se transformó en un goteo de gente que quería dar su último adiós al gran maestro de la abstracción. Rajoy, Barroso, Wert... Los homenajes institucionales, sin embargo tendrán que esperar: el consejero de Cultura, Ferran Mascarell, no pudo anunciar la fecha del acto que se celebrará en la Fundación Tàpies porque antes hay que ponerse de acuerdo con la familia. Y la directora del centro, Laurence Rassel, también está a la espera de saber los deseos de su viuda y sus hijos. La noticia nos ha pillado en una semana de desmontaje de una exposición y el museo estaba cerrado al público; así que esta mañana nos hemos puesto a trabajar para colgar los cuadros y organizarnos explicó Rassel, quien asumió ayer la responsabilidad de atender a toda la gente. Hemos recibido un telegrama de Rajoy, otro de Durao Barroso y estamos a la espera de que venga el ministro Wert desveló. El público campaba a sus anchas. Algunos contemplaban con cariño el cuadro Terrós (1984) propiedad de la familia, que la viuda entregó ayer por la mañana al museo como deferencia a toda la gente que se quisiera acercar al museo. En el centro del espléndido edificio podía verse a la gente recogida ante un libro de pésames. Otra cola para dejar una dedicatoria que formará parte de esta entrañable despedida que se alargará durante todo el día de hoy- -la Fundación estará abierta de nueve a nueve- Entre los asistentes se mezclaban ciudadanos ilustres como Pasqual Maragall, acompañado de su esposa Diana Garrigosa, y gente que reconocía que era la primera vez que entraba en el museo. Un cartel en la puerta recordaba que el funeral se celebrará en la más estricta intimidad por expreso deseo de la familia del artista. icasso, Miró, Tàpies. Cuando Tàpies decidió ser pintor, en la Barcelona de la primera mitad de los años 40, tenía, como otros artistas de su generación, dos referencias ineludibles: Picasso y Miró. Había también otras referencias, especialmente Klee, un artista que siempre le fascinó. Pero la relación con Picasso y Miró era de otra naturaleza. Ambos pertenecían de algún modo a su ciudad, a su país; y aunque ambos lo hubieran dejado en distintos momentos y de manera diferente, se podía hablar con personas que les habían conocido, que seguían manteniendo contacto con ellos. Y se podía ver obra suya. Miró, además, volvió pronto. Se hizo una exposición y discretamente se reconstituyó a su alrededor el núcleo de amigos con el que había vivido y trabajado en la Barcelona republicana (o lo que quedaba de ese círculo) Tàpies recordaría siempre su primer encuentro personal, casi clandestino, con Miró en casa de Joan Prats. Pero, aunque eran referencias ineludibles, parecían también inalcanzables; Picasso y Miró pertenecían a otro mundo en el que parecía imposible, casi ridículo, pretender entrar. Hoy ese mundo pertenece a la historia y la historia ha situado a Tàpies firmemente en su centro. Es el tercer eslabón de una cadena que cubre todo el siglo XX y cuya aparición en la historia del arte español parece un milagro. Picasso, Miró y Tàpies son tres pintores muy diferentes y sus cuadros no parecen tener ningun punto de contacto entre sí. Y sin embargo es seguro que Miró no hubiera sido Miró sin el desafío constante que suponía la proximidad histórica de Picasso. Y ciertamente Tàpies no hubiera sido Tàpies sin Picasso y sin Miró. Especialmente Miró, el más cercano, el más ctónicamente catalán, como él Pasqual Maragall, en el homenaje cívico de ayer en la Fundación Tàpies EFE Dos portadas para un mismo homenaje La portada de ABC de ayer suscitó un vivo debate en la redacción. Se realizaron dos: una mostrando la obra que Tàpies pintó para este diario y la otra con un primer plano del pintor y la cabecera de ABC con su caligrafía. Y el debate se trasladó a la red, generando una viva conversación entre los lectores, ABC. es y en las redes sociales. En Facebook opinaba Héctor Fabio García Arango que debería ir la de su fotografia, al fin y al cabo la noticia es de su fallecimiento (persona natural) ya que su obra perdura en el tiempo Pero Geli Gonzalez García prefirió la de su obra, al fin y al cabo