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ABC MIÉRCOLES, 8 DE FEBRERO DE 2012 abc. es opinion OPINIÓN 15 EL RECUADRO ANTONIO BURGOS NO CREO EN EL CIS Los sociatas apalancados en TVE te presentan el último barómetro del CIS como la primera derrota de Rajoy A UNQUE nadie lo pueda imaginar y mucho menos lo diga, los dogmas siguen mandando en esta España que presume de laica, que va de anticlerical y donde la única idea nueva que ha salido del Congreso del PSOE ha sido la revisión del Concordato con la Santa Sede, que yo no sé por qué logroño en una nación con cinco millones de parados lo más urgente es decirle al Vaticano que ahoratevasaenterardeloquevaleunpeine. Aquíqueda un sustrato religioso y un trasfondo de fe, aunque sea por lo civil, digno de tener en cuenta. Las tertulias son los nuevos púlpitos donde los predicadores pronuncianlospanegíricosdesusseptenariosynovenas. Lasredessocialessonlosconfesionariosdondelagente cuenta su vida privada, hasta poniendo fotos de lo que hacen: Me acuso, padre, de que me estoy tomando en Starbucks un capuchino que tiembla el misterio. Aquí pongo la foto Lo políticamente correcto, ¿qué es, sino un conjunto de dogmas, a los que tienes que prestar protestación de fe para no ser un facha, que es como llaman ahora a los herejes, fachas? La gente presume de no creer en la infalibilidad del Papa o en la Santísima Trinidad, pero cumple sin rechistar los mandamientos de lo políticamente correcto. Y cree firmemente en las encuestas. Las encuestas son como las encíclicas del nuevo beaterío por lo civil. Lagentenosabeyaquéesla Paceminterris ola Redemptorhominis perosetragasinrechistarelúltimo barómetro del CIS o la oleada del EGM. Cree en las encuestas apie juntillas. Yo, que soy un pedazo de hereje, no. Haymentiras, embustesyencuestas. Ynitecuento siencimalossociatasapalancadosenTVE, traselhabitualFestivalPSOE delostelediarios, te tal cual han hecho, aunque la distancia entre los dos grandes partidos siga siendo de 15 puntos a pesar de los recortes, de los tijeratazos y de la motosierra. Ylesdirépor quéno creoenlasencuestas. Porotro dogma de fe ante el que soy hereje: por el EGM. Yo no creoenelEGMdesdequemeenterédequelosencuestados siguen todavía diciendo que oyen muchísimo en la COPE a Federico Jiménez Losantos, en Onda Cero a José María García y a Jesús Quintero en la SER. Cuando yo andaba in partibus infidelium y hacía muchos años que había dejado de publicar mi recuadro en ABC, a los lectores sevillanos les preguntaban en las encuestas a qué articulista leían todos los días y decían que a Burgos, ¡cuando Burgos hacía ya diez años que estaba en El Mundo Por si me quedaba algo de fe en las encuestas, el otrodíaloshechos confirmaronmiagnosticismo. Estaba en una de mis devotas visitas a Alcampo, nueva catedral de la religión del consumo, cuando una niña de la promoción de un producto me reconoció desde su mostradorcito de cata y cala. Me dijo: -Me encantan sus libros. -Muchas gracias- -le contesté. -Sobre todo los que más me gustan son los del Marqués de Sotoancho... ¡Toma ya, Camará! La niña de la promoción del Navidul me había confundido con mi compadre Alfonso Ussía. Supongo que a Ussía, a su vez, cuando vaya al Mercadona tela elegante que frecuenta, la niña de la promoción del jamón hembra le dirá que le encantan sus libros de los gatos. ¿Cómo me voy a creer ni la oleada del EGM ni el barómetro del CIS, si en las encuestas le preguntan nada más que a las niñasdela promoción del supermercado, en esta España que cree que Quintero sigue en la SER, que García habla todas las noches en Onda Cero y que yo estoy harto de publicar libros del Marqués de Sotoancho? UNA RAYA EN EL AGUA IGNACIO CAMACHO SOCIALDEMOCRACIA DESCENTRADA Para muchos votantes pragmáticos y moderados del centro- izquierda, el PSOE carece de solvencia ante la crisis U MÁXIMO NAinterpretación superficial, esquemática, de la derrota electoral ha generalizado enelPartido Socialistalaideadeque sureconstrucción consiste en recuperar el voto perdido por su izquierda. Éste fue el argumento esencial de la candidatura de Carme Chacón, cuyo tirón obligó a un Rubalcaba en principio más cauteloso a esgrimir para combatirla gestos de vacuo populismo progresista. Nadie quiere hablar, sin embargo- -porque resulta más complejo y matizado- del abandono de los votantes centristas y de las clases medias urbanas, en cuyo apoyo se cimentaron las grandes victorias del felipismo y para las que el PSOE se ha convertido en un partido irrelevante, sin capacidadde gestionarconsolvenciala crisis. Elanálisis simplista de los resultados del 20- N desenfoca el problema de la socialdemocracia y la conduce de nuevo hacia la fórmula que hizo descarrilar al zapaterismo. Como demuestran los estudios poselectorales- -el último, uno de Metroscopia publicado en El País el PSOE no sólo ha perdido el respaldo de los simpatizantes de una izquierda que prefirió votar a siglasmásradicales, sino quehadejado deser lafuerza útil de muchos nacionalistas pragmáticos y de la burguesía de centro- izquierda. Gran parte de ellos percibe al PP como un partido más preparado para afrontar decisiones de política económica, que son las que guían a los ciudadanos en circunstancias de severa inquietud social. Y aunque logre repescar votosqueen noviembrefueronaparar al agrocomunismo de IU, al socioecologismo de Equo y a otros partidosresiduales, serádifícil queconellovuelva aalcanzar mayorías incuestionables como las de González, queni siquierapudo lograrZapatero ensu mejormomento. Hasta que no vuelva a ganarse la confianza de las clases medias moderadas, que son las que forjan los cambios de tendencia, el Socialista será un partidohemipléjico, sólocapazenel mejor yaúnlejano de los casos de alzarse con un triunfo en minoría. La elección de Rubalcaba podría indicar un signo de lucidez colectiva en ese sentido, toda vez que el nuevo líder representa el eslabón perdido del tardogonzalismo y tiene vocación de socialdemocracia de Estado. Es probable, sin embargo, que las urgencias del brusco desalojo del poder empujen al PSOE postzapateristahaciala mismabarranca en la quese despeñó el anterior liderazgo. Es más fácil, desde luego, sumar apoyos con guiños primarios de izquierdismoramplónquegenerarunaalternativa de credibilidad cualificada y competente. Pero hasta que la opiniónpública noperciba enellos unnivel de solvencia política y económica al menos similar a la del PP, los socialistasnopodrán aspirara seruna verdaderaopción de Gobierno. No al menos, para esos millones- ¿dos, tres? -de electores basculantes que deciden las mayorías sin dejarse impresionar por la radicalidad y el aventurerismo.