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70 MADRID LUNES, 12 DE DICIEMBRE DE 2011 abc. es madrid ABC La otra cara del fenómeno BEl delito de la invasión de la propiedad es un problema enquistado por una pausada justicia. Tras él se esconden rostros de víctimas y aprovechados Ocho meses con la casa tomada Han destrozado toda mi casa TATIANA G. RIVAS MADRID Q uince personas para limpiar una casa de menos de 90 metros cuadrados y cinco camiones cargados de basura. Es el saldo del fin de una okupación salvaje que terminó a primeros de octubre y que tuvo lugar en el número 14 de la calle Río Lozoya de Leganés, en el barrio de San Nicasio. Fue una posesión a la fuerza en la que los delincuentes, una familia de etnia gitana de 5 miembros, arramblaron impasibles con sanitarios del baño, tuberías, puertas, azulejos, muebles, No les bastó con ocho meses de okupación dejando en la calle a su propietario, Dimas Lozano, no. El objetivo era arrebatarle todo. Este hombre, de 40 años abandonó su domicilio la Nochebuena pasada. Su intención era pasar sólo un día fuera en un pueblo a una distancia de una hora de Madrid. El día de Navidad se disponía a regresar a su morada cuando recibió la llamada de su hermana: No vengas. Te han ocupado la casa No me lo podía creer señala aún consternado. tación se demuestra quién es el dueño detalla Dimas. A principios de octubre, un juez dictaminaba el desalojo de los ocupantes. No se tuvo que celebrar el juicio. Consiguieron que esta familia de delincuentes fuera a declarar, confesando que la casa no era suya. Parecía que todo volvía a la calma, pero aún quedaba lo peor. Cuando Dimas abrió la puerta de su casa se le vino el mundo encima. No había muebles, ni ventanas, ni puertas, ni sanitarios, ni marcos de las puertas, ni azulejos en algunas zonas, ni tuberías... ni las escrituras. Nada de nada. Me entraron ganas de liarme con una maza a derruirlo todo. Habían dejado mogollón de porquería por todos los lados se lamenta. Contó con los compañeros de su trabajo para limpiar toda la suciedad y sacar los montones de basura que le habían dejado como seña de identidad. El seguro no se encargaba de un incidente así. Tampoco las autoridades. Es increíble que a cualquiera que le ocurra algo así tenga que demostrar que es su casa. No sólo eso, sino que te tienes que enfrentar a todos los gastos protesta. ISABEL PERMUY A la izquierda, Dimas Lozano, el afectado. En las imágenes se muestra cómo dejaron los okupas su casa. Arriba, el baño, donde se llevaron azulejos y sanitarios. Abajo, el patio. No debí denunciarlo Este hombre habita en una casa baja antigua de este barrio de Leganés. Era la vivienda de sus padres. Rompieron la verja de la ventana y se metieron por ahí. Una vecina pudo ver cómo lo hacían, así que llamó a la Policía Municipal y cuando llegaron pusieron a los niños en las ventanas para que no pudieran hacer nada Así comenzó la pesadilla de Dimas, quien durante ocho meses ha tenido que vivir de la caridad de su familia. Denuncié inmediatamente el hecho y la Policía me dijo que no debía haberlo hecho. Es lo peor que pude hacer porque se dilató todo más. Al declararse insolventes, no he conseguido nada. Los agentes me aconsejaron que lo mejor en estos casos es controlarles, esperar a que salgan un día y meterse con mucha gente dentro. Hacer lo mismo que ellos. Así, cuando las autoridades pidan la documen-