Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
46 ABCdelDEPORTE R. Madrid Barcelona LUNES, 12 DE DICIEMBRE DE 2011 abc. es ABC ASÍ LO DIGO YO Palo al Madrid E spectacular. Maravilloso. Grandioso. Eterno. Aterrizó el Barça dispuesto a cautivar a todo el mundo porque por algo el gran clásico se retransmitía por televisión para cerca de un centenar de países, y se presentó con su mejor vestido, con sus mejores galas. Deslumbró en el entrenamiento con su amarillo chillón y luego puso rojo al Madrid. Le dio un baile en toda regla, lo meneó en todos los aspectos, técnica y tácticamente, y acabó desnudándolo, aplicándole una derrota amplia, clara, contundente, indiscutible. Fue el Barça más hermoso de los últimos tiempos, con un Messi maravilloso, exquisito, decisivo, impecable, al que nadie podrá discutirle que es el mejor futbolista del mundo conocido y por conocer después de la tremenda exhibición del sábado, una más, en un Bernabéu que aceptó la derrota con clase, casta, señorío y constricción. Con un Xavi que volvió a subir el fútbol al cielo de Madrid con la ayuda de Don Andrés para bajarlo todo entero y posarlo en su botas para tocar y tocar y tocar y decidir. Con Alexis desequilibrante, que inició la debacle blanca; con un Cesc al que Guardiola dio la camiseta de titular y que coronó una noche brillante con un gol igual. Y con un equipo serio, sólido y excepcional. Un equipo de altos vuelos, que sale de Madrid, del campo de su gran rival, con el liderato de la Liga en el bolsillo. La competición no está ganada, como tampoco estaba perdida antes de la disputa del duelo de Chamartín. Pero el espaldarazo de moral para estos chavales es enorme, descomunal. Para cerrar, dos apuntes. Primero: el Barcelona se planta en el Mundial de Clubes con el hambre en sus miradas. Y segundo: valió la pena vivir, padecer, caer y levantarse para decir bien alto quién es el campeón y quien quiere volver a serlo. El Barcelona se reactiva desde el desafío del Madrid BComo en anteriores clásicos, el conjunto azulgrana rescata su mejor versión cuando se mide con su gran rival ENRIQUE YUNTA MADRID Pasadas las doce, el Bernabéu se resigna sin remedio, silencioso en su transitar después de una noche de lluvia y decepciones. Son muchas veladas sin ganar al enemigo íntimo en casa, una cita desagradable desde que existe la figura superlativa de Pep Guardiola en los banquillos de la Liga BBVA. Cuatro victorias y dos empates en estos tiempos de hegemonía azulgrana azotan al madridismo, que no encuentra motivos de alegría en los clásicos salvo en la final de Copa de Valencia. El Barcelona, definitivamente, le ha cogido la medida y siempre renace cuando la situación exige un paso al frente. En ese sentido, el Madrid le reactiva. El campeón encuentra alicientes en la grandeza del rival. Se le cuestiona el apetito porque lleva doce de los últimos quince que ha disputado- -se ha dejado por el camino dos Copas y una Champions- pero responde de forma contundente año tras año. En este curso, quizás el menos brillante hasta el sábado porque al equipo le acompañaban dudas y resultados menos vistosos a domicilio- -dos victorias, en Gijón y en Granada, y por la mínima- vuelve a desperezarse siempre que huele a blanco, fundamental el triunfo en Chamartín porque hizo mucho más llevadero el viaje a Japón. Inmediatamente después del pulso, el equipo se fue como un tiro al aeropuerto y trece horas después llegó a Tokio. Es tiempo para el Mundial de Clubes y el Al Sadd de Qatar será el rival en semifinales. A la vista, y con el Santos como principal oponente, está el tercer título de la temporada después de las dos Supercopas. un grupo que obedece sin rechistar todas sus órdenes. Casi todos hablan el mismo idioma, felices en la abundancia porque buscan retos y el del clásico era mayúsculo. Nunca había estado tan lejos este Barcelona del Madrid, a seis puntos, pero se redujeron a tres cuando avanzó su compromiso contra el Rayo y salió líder de Chamartín a la espera de que se igualen los partidos jugados. De los posibles nueve puntos de desventaja, el Barça salió de amarillo de Chamartín y con la moral por las nubes. Es brutal. He ganado cosas, pero hoy es un día muy especial para mí. Es un impacto fuerte ganar con tres defensas en el Bernabéu. Dice mucho de este equipo. Sin duda vamos a Japón con una confianza buenísimo explicó Cesc a pie de campo. escribió Andrés Iniesta en las redes sociales. ¡Seguimos haciendo historia! ¡Otro partido ganado en el Bernabéu! Grande equipo y grande toda la afición que nos acompañó desde la grada. Nos vamos a Japón a ganar el Mundialito exclamó Valdés. Gran trabajo, equipo. ¡Hoy más que nunca muy orgulloso! ¡Gran victoria! apuntó Alves. Ganar al Madrid despierta un sentimiento único para un vestuario que va de fiesta en fiesta. DECLARACIONES POLÉMICAS Sandro Rosell enciende al madridismo C. TORRENS BARCELONA Ambición y fortaleza En la de España, en aquellos días de pasión y fuego durante el caluroso agosto, el Barça volvió a sacar fuerzas de la nada porque se encendió ante el Madrid, que llegaba mucho más rodado porque la pretemporada la hizo en función de ese título. El conjunto de Guardiola apenas había trabajado en grupo, pero aun así salvó la visita al Bernabéu (2- 2) y en el Camp Nou redondeó la faena con un gol de Messi sobre la bocina (3- 2) Admito la fortaleza y la ambición de mis jugadores reflexionó Guardiola el sábado, encantado con QUIQUE GUASCH Sandro Rosell es protagonista en los foros porque tiende a resbalar ante un micrófono, cuestionada su faceta de orador, más patoso que otra cosa después del 1- 3 en el Santiago Bernabéu. Él mismo se puso la tirita y anunció que lo que diría se saltaba el protocolo. No es políticamente correcto, pero creo que nuestros jugadores han dado un baño y hay que estar orgullosísimo de este equipo, de este entrenador y del trabajo que han hecho en este campo. Siempre es un placer ser presidente de este club, pero hoy- -por el sábado- -más afirmó en el palco. Lo políticamente incorrecto es lo del baño hiriente según como se mire en boca de un presidente. Rosell suele excederse cuando se refiere al Real Madrid y sus palabras a veces no sientan nada bien en el cuerpo técnico, que acostumbra a mantener una línea mucho más plana y respetuosa. En el recuerdo, inevitablemente aparecen las declaraciones del mandamás azulgrana antes de la final de la Copa del Rey. Pongo un 5- 0 en la porra para no perder la costumbre dijo en un acto solidario refiriéndose a la goleada liguera del Camp Nou. Se lo podía haber ahorrado le recriminó públicamente Guardiola.