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44 ABCdelDEPORTE R. Madrid Barcelona LUNES, 12 DE DICIEMBRE DE 2011 abc. es ABC Mou, sin teclas que tocar BAnte los variados sistemas del Madrid, Pep ha respondido con el mismo estilo y solo pequeños movimientos tácticos BEl luso vino para frenar al Barça, pero en ocho partidos solo ha ganado un choque a los azulgrana, el de la Copa JOSÉ MANUEL CUÉLLAR MADRID las piezas: Alves a la media para hacer defensa de tres, bajar a Iniesta, subir a Cesc y seguir siendo fiel a su estilo, tocar y tocar para asfixiar a los blancos. Malas lecturas En el último choque, Mou hizo cosas buenas: salió a respetar la historia del club y jugó de tú a tú al Barcelona con el doble pivote, como es obligado en casa, pero en la segunda parte no supo leer el partido cuando vio que Pep poblaba la medular de centrocampistas mientras él se quedaba petrificado, sin reaccionar metiendo a gente en esa línea para reforzar a Lass y Xabi Alonso (cinco contra dos) que pedían ayuda a la banda con miradas desesperadas. Y luego siguen estando las formas. Mientras Pep colmaba de elogios a Valdés a pesar de su error (aunque bien es cierto que es más fácil con una victoria en la mochila) Mou cargaba contra dos de sus jugadores. Contra Ozil, de manera taimada, al decir: Creí que estando en el Bernabéu nos daría más y contra Xabi Alonso porque no me gusta que un jugador no meta la pierna en un balón dividido olvidando que el de Tolosa no metió el pie porque ya tenía una tarjeta. Y aunque no la tuviera: es de muy mal estilo señalar con el dedo (aunque no se lo meta en el ojo) y si es a uno de los tuyos peor. E l Madrid ha vuelto a tropezar en la misma piedra que, por cierto, es de granito. Florentino trajo a Mou con un firme propósito, el más importante, que era ganar al Barça. Pero Mou no gana al Barça, más bien lo que hace a menudo es perder. De hecho, ha caído cuatro veces, ha empatado tres y solo le ha ganado una aunque, eso sí, el triunfo le valió para ganar un título, aunque fuera la Copa del Rey en la temporada en la que el Barça ganó otra Champions. El problema para los blancos no es que vuelva a perder ante el Barcelona, con lo malo que es eso, sino que ya pierde haga lo haga, plantee el partido como lo plantee Mou, acaba palmando. Si saca a Pepe en el medio centro para frenar a Messi, pierde. Si juega con el doble pivote, sale goleado (5- 0 y 3- 1) si sale con el triángulo de presión alto (el simple trivote) pierde menos, pero pierde o, como más, empata en partidos que luego no le sirve para nada porque en la vuelta le eliminan. Mou ya no sabe qué tecla tocar para afinar el piano, entre otras cosas porque ya se le acaba el piano. También se le acaban las excusas: ora fue la expulsión de Pepe, otras veces la culpa fue del campo, otras del teatro de los rivales, algunas (las más) también echó la culpa a los árbitros y, ayer, agotada la imaginación, recurrió a la suerte, falaz argumento. Pero las cifras son tan contundentes que revelan la verdad: el Madrid ha mejorado mucho, pero el Barcelona sigue siendo mejor. Desde que Mou está en el banquillo madridista, el revés es la tónica blanca. El equipo ha recibido 17 goles ante los azulgrana (casi dos por partido) mientras que ha marcado ocho (uno por encuentro) El portugués reconoció ayer que, visto de forma pragmática, pierde más que gana ante el Barcelona (solo faltaba que lo negara) pero que su triunfo en la final de la Copa del Rey vale por todo. Pero no es verdad, la derrota del Bernabéu en la semifinal de Champions (2- 0) acabó eliminándole de la competición para que acabara ganándola el eterno rival. La derrota en el Camp Nou (3- 2) este verano pasado le costó el título de la Supercopa, una derrota que fue muy dolorosa porque, al igual que la de este sábado, vino precedida de una exaltación eufórica pensando que esta vez el Madrid podría con el rival. Pero salió trasquilado. Más allá de eso, las alineaciones y movimientos de Mou demuestran que no se ve capaz de aprobar esta asignatura pendiente. Y más, que Pep le suele ganar las partidas tácticas. Así, ante el trivote, que es lo que más molesta a los azulgrana, Pep opuso paciencia y espera a que declinase el físico. En realidad, el Barça se ha movido poco, siempre ha hecho lo suyo y solo en el último choque cambió ligeramente Malas cifras El Madrid de Mou ha recibido 17 goles ante el Barcelona de Pep, casi dos por partido jugado Vídeo sobre el último clásico Madrid- Barcelona BALA BLANCA Tristes y tranquilos N o estoy con Mou en que el clásico lo decidió la suerte. La suerte se dio simétrica, balón arriba, balón abajo, porque el primer gol del Madrid fue un don del azar, como el segundo del Barca. Esto, abreviando. De modo que la victoria es el puerto del talento, antes de todo, y los de Mou estuvieron secos de gracia y caídos del voltaje de espíritu con el que llegaron al Bernabéu. No citaré culpables, pero conviene que Cristiano reavale su bota de oro en los duelos altos, y que Di María se deje el estrés en el precalentamiento. Al Madrid, en general, le faltó el campeón que venía siendo. Hay que decirlo ya: fue mejor el Barça. Otra cosa es que el Barça siga siendo el mejor, porque prosperamos iguales de puntos, y la Liga es larga, como el arte, como el arte que esperamos descorchen rápido los blancos, que el sábado no supieron sacudirse de encima la negra noche. Tenemos poetas de alineación, como aquí diagnosticó el esclarecedor Fernando R. Lafuente, sólo que el Barça también los tiene, empezando o acabando por Messi, que es un Borges de verlo claro, bajo pase de alejandrino. Hay que trabajar la inspiración. Sí coincido con Mourinho en lo de estamos tristes y tranquilos Se comprenden las dos cosas. Tristes porque ganarle al Barça es otro título, dentro de los títulos en juego, y tranquilos porque estamos a un rato de auparnos líderes de Navidad, que no es un consuelo, sino un mérito. Y una ilusión no desilusionada. Sabe Mou que la culpa no fue de la suerte, sino del chachachá del talento, que no sonó. Como sabe que por primera vez, quizá, no teníamos el clásico medio perdido, secretamente, en la víspera. Algo es algo. Mucho. ÁNGEL ANTONIO HERRERA