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34 INTERNACIONAL LUNES, 12 DE DICIEMBRE DE 2011 abc. es internacional ABC Atrapado entre dos fuegos B Euroescépticos La rama más beligerante de los euroescépticos exigió a Cameron utilizar la estrategia del bulldog en la Unión Europea. La prensa populista se une a la campaña B Liberales Los socios liberales con los que gobierna Cameron están en pie de guerra. Le reprochan haber aislado al Reino Unido de Europa. Y arremeten contra los euroescépticos El viceprimer ministro británico, Nick Clegg, ayer ante las cámaras de la BBC REUTERS El veto europeo provoca una crisis entre Clegg y Cameron BEl líder liberal expresa su profunda decepción ante la decisión de no sumarse al acuerdo en Bruselas BORJA BERGARECHE CORRESPONSAL EN LONDRES El viceprimer ministro británico, el liberal Nick Clegg, aprovechó ayer su entrevista en el confesionario de la clase política británica, el programa dominical de Andrew Marr en la BBC, para externalizar la frustración de los socios minoritarios del Gobierno que preside David Cameron. Estoy amargamente decepcionado por el resultado de la cumbre. Creo que existe ahora el peligro de que el Reino Unido quede aislado y marginado dentro de la UE dijo el líder liberal. La histórica decisión de Cameron de emplear su derecho a veto, jaleada por los sectores euroescépticos y la prensa populista, ha tardado menos de 48 horas en convertirse en una crisis de gobierno. No creo que sea bueno para el empleo ni para la City, no creo que sea bueno para el crecimiento se desahogó Clegg, que intentó convalidar la actuación de su jefe refiriéndose a la intransigencia de Francia y Alemania y a la posición difícil en que le habían dejado los euroescépticos de su partido. El joven político liberal no ha lo- grado impedir ir traicionando una a una, en aras de la gobernabilidad, las señas de identidad de su formación. La subida de las tasas universitarias le costaron el caudal de credibilidad gestado durante la campaña, y las políticas de austeridad son percibidas como un sapo con sabor conservador. Ahora, el portazo de Cameron es indigerible para una formación históricamente europeísta. Clegg fue informado por teléfono por Cameron a las 4 de la mañana. El liberal no se lo podía creer según trascendió ayer, aunque ambas formaciones se esforzaron en presentar la decisión como concertada por ambos líderes. ¿Por qué no vetó Clegg el veto de Cameron? se preguntan muchos liberales. Evaporadas las burbujas del champán que ha descorchado la rama euroescéptica radical del partido conservador, emergen cada vez más los contornos de un descomunal error táctico del Gobierno británico. Los liberales, y el propio Cameron, llegaron al jueves convencidos de que podrían determinar el contenido de un acuerdo a 27. Para ello, la diplo- macia británica hizo lo que siempre ha hecho con silenciosa eficacia en Bruselas: idear hasta el mínimo detalle técnico las salvaguardas, excepciones y protocolos con los que agujerear la legislación europea al servicio de Su Majestad. Pero no calibraron que el núcleo duro en torno a Sarkozy y Merkel estaba dispuesto guisárselo ellos mismos. Ni pudieron prever que la indignación de muchos países pequeños enfadados por la estrategia de Londres de negociar menudeo en una cumbre para salvar la Unión- -sería mayor incluso que la animadversión francesa. El 62 de los británicos apoyan, en todo caso, la decisión de su Gobierno, según una encuesta del Mail on Sunday ayer. Liberales y laboristas han sacado el hacha de guerra contra los hipermovilizados euroescépticos. Cameron actuó así porque la rama euroescéptica se ha apoderado DEL PARTIDO y eso no es bueno para el interés nacional declaró ayer el líder laborista, Ed Miliband. En las filas liberales, crecen los rumores de que su otro hombre fuerte en el Ejecutivo, el ministro de Industria, Vince Cable, estudia dimitir. La estrategia del bulldog que exigían muchos conservadores ha terminado por estallar. No hay nada bulldog en ver a Gran Bretaña planeando en algún lugar del Atlántico dijo Clegg. RUSIA Medvédev promete investigar el fraude electoral RAFAEL M. MAÑUECO MOSCÚ La tímida reacción del presidente Dmitri Medvédev a las movilizaciones en protesta por el pucherazo en las elecciones no era precisamente lo que la población esperaba en la actual grave crisis política Medvédev escribió ayer en su perfil de Face- book que no comparte ni las consignas ni las proclamas que se escucharon en los mítines Tras congratularse por el hecho de que las protestas discurrieran de forma pacífica y en el marco de la ley, el jefe del Kremlin prometió una investigación sobre las irregularidades denunciadas. Sin embargo, de poco va a servir esa investigación si, como declaró ayer el secretario de la Comisión Electoral Central, Nikolái Konkin, los resultados definitivos de las elecciones han sido ya publicados oficialmente lo que las haría casi irreversibles. Por otro lado, los analistas destacan el hecho sorprendente de que los canales de televisión, hasta ahora controlados por el aparato oficial, se hayan hecho eco de las movilizaciones. Algunos presentadores, como Alexéi Pivovárov, de la cadena NTV, amenazaron con despedirse si en sus espacios se les impedía incluir vídeos informativos sobre la protesta.