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ABC LUNES, 12 DE DICIEMBRE DE 2011 abc. es opinion OPINIÓN 13 EL CONTRAPUNTO ISABEL SAN SEBASTIÁN ATRAPADO EN EL TINELL VASCO Todo el espectro político vasco es un clamor en favor de la paz a cualquier precio, por encima de los cadáveres de las víctimas S IN declaraciones formales, aunque con un millar de muertos sobre la mesa por atenerme a la terminología etarra que ha terminado imponiéndose, todos los partidos vascos han suscrito un pacto tácito que reconoce la existencia de un conflicto político y establece la negociación de tú a tú con una organización terrorista como única vía para resolverlo. Todos, excepto el PP, que desde hace ya varios años se ha puesto de perfil en este asunto y da una de cal y otra de arena. Es cierto que en sus declaraciones sus dirigentes rechazan formalmente cualquier posibilidad de arreglo acordado con la banda criminal, pero no lo es menos que han callado y siguen haciéndolo ante hechos como el caso Faisán o las revelaciones realizadas recientemente por Eguiguren, que ponen al descubierto la magnitud de la traición perpetrada por el todavía Gobierno de España a la dignidad de la Nación y a los que dieron su vida por preservarla. El miedo a ser la voz discordante en el celebrado proceso de paz la falta de valentía para ejercer de Cassandra y convertirse en otro agorero Jaime Mayor Oreja, quien todavía está por re- cibir el reconocimiento de los suyos a lo acertado de su diagnóstico; la buena sintonía mantenida durante todo este tiempo por Federico Trillo y Alfredo Pérez Rubalcaba, presuntamente aliados en la lucha contra una ETA a la que el socialista ha dado alas e impunidad hasta otorgarle más fuerza política de la que nunca había ostentado, han llevado a Mariano Rajoy a enfrentarse a un Tinell corregido y aumentado, en versión vasca, que pronto le estallará entre las manos. De hecho ha empezado a explotarle ya, toda vez que el lehendakari Patxi López, que gobierna gracias al respaldo de Basagoiti, le ha pedido cita para abogar por la causa de los presos terroristas, sumamente crecidos en sus exigencias e impacientes por recibir la retribución prometida por los representantes de Zapatero a cambio de una promesa vaga formulada por tres encapuchados. El PNV rema en la misma dirección, con vehemencia, sabiendo que se juega la hegemonía con el separatismo de izquierdas. Éste, blanqueado por el Constitucional merced a ese diálogo de la vergüenza del que únicamente han sacado beneficio los asesinos, anuncia que hará oír su voz en el Congreso mientras en la mano sigue empuñando una pistola. Todo el espectro político vasco es un clamor en favor de la paz a cualquier precio, y desde luego por encima de los cadáveres de las víctimas, de su memoria, y de su sagrado derecho a la justicia. Ahora llega el tiempo de pagar la factura contraída por el PSOE, es verdad, pero que compromete al Ejecutivo español y no pude guardarse en un cajón sin más. Los cambalaches que no se denunciaron en su día, o que se dejaron de denunciar prematuramente por comodidad, salen a la superficie y hieden. La alternativa es diabólica: O sumarse a la claudicación colectiva o quedarse solo ante la amenaza. Esperemos que sepa ponerse rojo quien no dudó en pintarse la cara de amarillo. Confiemos en que responda al desafío con la Ley, empezando por aplicar a rajatabla la de Partidos. Y que no nos vengan con excusas baratas. Todos sabemos que es cuestión de voluntad política. UNA RAYA EN EL AGUA IGNACIO CAMACHO CIUDADANO URDANGARÍN Este desagradable caso debería servir para abordar de una vez la regulación por Ley Orgánica de la Casa del Rey S MÁXIMO I los indicios de irregularidad que se ciertos, el yerno del Rey tendrá que hacer frente no sólo a sus eventuales responsabilidades penales ante el tribunal que corresponda sino a las institucionales que se derivan de su condición de familiar del soberano. Este extremo incluye la necesidad de decisiones honorables que pueden alcanzar incluso a la renuncia de derechos dinásticos si llegase a pesar sobre él una condena. Pero hasta este momentoel duque dePalma sólo es unciudadano sometido a un escrutinio de la Fiscalía cuyos resultados sepublicanenlaprensaantes dequeelinteresadosea llamado a explicarse en el interrogatorio asistido a quetiene derecho. Sin quese haya producido imputación formal alguna, las filtraciones han generado un escándalo que somete a innecesario desgaste a la Corona y afecta por extensión a su bien ganado prestigio. Como mínimo cabe destacar al respecto la condición democrática de nuestra justicia, que no sólo investigaconplenalibertadysincortapisasaunpariente de Don Juan Carlos sino que le hace objeto de las mismas prácticas de indefensión que a menudo sufren los justiciables en cualquier juzgado. Esta sumisión igualitaria a la ley constituye la cara positiva de un asunto vidrioso del que la Monarquía no tiene por qué salir malparada si lo gestiona con la delicadeza que procede. Antes al contrario, quienes consideran que la familia real se beneficia de privilegios impropios de una democracia moderna tendrán casi en directo a la opinión pública. Los Reyes y los Príncipes son quienes más incómodos se sientenalversesalpicadosdereboteenundesagradable expediente que compromete a su entorno afectivo, pero de Zarzuela no ha salido un lamento ni una protesta. Loquesaldrámásprontoquetardeesladecisión discreta pero firme de apartar al protagonista de los presuntos tejemanejes de toda representación relacionada con la más alta institución del Estado. De yerno no se puede dimitir, pero la Corona de España pública. Porsuevidentesensibilidadurge sustanciarcuantoanteselprocesoen marcha. QueUrdangaríndeclare lo que tenga que declarar y si ha lugar sea juzgado en tiempo y forma. De momento parece claro que ha abusadodesuposiciónperofaltaencajaresaconducta en un tipo penal, y probarlo. También es diáfano el daño colateral infligido a la Corona al colocarla en situación francamente embarazosa. Por eso en el plano institucional, que es el que importa más allá de lo episódico, este caso debería servir para abordar de una vez la Ley Orgánica que regule el funcionamiento de la Casa del Rey, al modo de una Lista Civil española. De todo hay que aprender, aunque no se haya prevenido.