Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO, 11 DE JUNIO DE 2011 abc. es estilo ESTILO 87 Arte en la muñeca Más de 70 artistas han diseñado relojes para Swatch en el último cuarto de siglo ABC MIUCCIA PRADA La diseñadora es la nueva inquilina del Gran Canal, donde renta un palazzo para sus obras. La editora del Vogue italiano, Franca Sozzani, fue una de las invitadas ilustres a la inauguración de la exposición de Prada. DIEGO DELLA VALLE El dueño de Tod s está sufriendo los embates de algunos medios de comunicación por su millonario patrocinio del Coliseo romano. Ahora también quiere ayudar a financiar la ópera La Scala de Milán. El mundo del arte ha ido siempre muy unido al paso del tiempo. De la imaginativa mente de Dalí surgieron sus célebres relojes blandos en su obra La persistencia de la memoria de 1931. Cuenta el genial artista que se inspiró en el queso camembert. Los relojes, como la memoria, se reblandecen por el paso del tiempo. Hace una semana abrió sus puertas la 54 edición de la Bienal de Venecia, donde, por cierto, el León de Plata al mejor artista fue a parar a manos de Christian Marclay por su vídeo The clock La marca de relojes Swatch firmó un convenio gracias al cual se convierte en patrocinadora de la Bienal de Venecia durante dos ediciones: la de este año y la de 2013. Pero la relación de esta popular firma con el arte se remonta a más de 25 años. Unos 70 artistas, entre ellos nombres como Keith Haring, Mimmo Rotella, Iván Navarro o Christian Chapiron (Kiki Picasso) han diseñado relojes para la firma. Este año, la Swatch Art Collection ha contado con la colaboración de grandes artistas, que se suman a la extensa nómina de la casa, y cuyas creaciones están expuestas en los Giardini de la Bienal veneciana. Uno de ellos es el diseñador norteamericano Jeremy Scott, cuyos trabajos están a caballo entre la moda y la cultura pop. Ha creado tres llamativas piezas: Winged Swatch, Lighting Flash y Swatch Opulence. Uno de los relojes está enmarcado, como si fuese un cuadro más, otro lleva alas y el tercero semeja un rayo amarillo. En una línea bien distinta, el fotógrafo londinense Rankin- -combina la fotografía con la dirección de documentales y vídeos musicales- -ha diseñado ocho relojes con imágenes abstractas, líricas y de gran belleza que recuerdan ojos multicolores. El japonés Hiroyuki Matsura combina pintura y escultura. Sus coloristas personajes de ficción, que mantienen una estética manga, se incorporan a los seis modelos que el creador ha realizado para la firma suiza. Por su parte, el alemán Markus Linnenbrink ha ideado dos relojes, de nombres imposibles, en los que el artista utiliza reflejos de vivos colores y fondos de resina. Moda y cultura pop amigo Jacques Chirac, ni los 200 millones de euros que quería invertir en la Isla Seguin ni el fichaje de un ex director del Centro Pompidou como su asesor le sirvieron para hacerse con la fábrica de Billancourt, en la que Jean- Paul Sartre dio legendarios discursos durante la Primavera de 1968. El socialismo en bloque y las asociaciones de defensa del patrimonio histórico y el medio ambiente terminaron por agotar al millonario, quien se llevó sus obras al Palazzo Grassi y a Punta della Dogana, un viejo depósito entre el Gran Ganal y el Canal Giudecca. Su gran rival, Bernard Arnault, propietario del grupo Louis VuittonMöet- Hennessy (LVMH) quizá termine imitándolo. Y es que el complejo que está construyendo en en el elegante barrio parisino de Bois de Boulogne para su Fundación Louis Vuitton es por estos días protagonista de un escándalo sin precedentes. El proyecto de Arnault, un diseño de Frank Gehry inspirado en el museo Guggenheim de Bilbao, ha sido suspendido por un tribunal después de que varias asociaciones de vecinos desataran una agresiva campaña contra él. En marzo, el Senado aprobó un proyecto de ley para destrabar el conflicto, aunque la última palabra la tendrá el Parlamento. Otro de los popes del lujo, Diego Della Valle, tampoco logra escapar a la polémica. El dueño de Tod s jamás imaginó que el anuncio de su superpatrocinio del Coliseo romano podría despertar la indignación de algunos sectores. Della Valle ha donado 25 millones de euros para la renovación del histórico anfiteatro, a cambio de que los millones de turistas que visitan cada año el monumento vean el logo de su firma de zapatos dentro de la arena. Algunos dicen que el gesto de Tod s convierte al Coliseo en un circo privado que se rifa al mejor postor. Otros, en cambio, anticipan la llegada de una nueva era. La de los museos de lujo. De izquierda a derecha, creaciones de Jeremy Scott, Rankin, Markus Linnenbrink e Hiroyuki Matsura para la Swatch Art Collection 2011 El Coliseo, un circo privado Lo que el dinero no compra La Justicia ha ordenado suspender la construcción del museo parisino de Bernard Arnault, el hombre más rico de Francia