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32 INTERNACIONAL SÁBADO, 11 DE JUNIO DE 2011 abc. es internacional ABC HERMANN EL ATATÜRK CON CORÁN T urquía va a las elecciones del domingo sin muchas incógnitas más allá de las dimensiones de la victoria del Partido Justicia y Desarrollo (AKP) del presidente Erdogán. Pero son precisamente las dimensiones de la misma las que determinarán si se cumplen o no los peores temores de los defensores de una Turquía laica, liberal y europeísta. Ninguna encuesta le da al AKP un resultado inferior al 40 Y muchos lo sitúan cerca del 50 con lo que su mayoría absoluta en el Parlamento podría ser abrumadora. El presidente Erdogán tiene en todo caso garantizada su tercera legislatura, con un poder creciente que si se cumplen los pronósticos rayará en lo absoluto. Nunca en la historia de la Turquía moderna ha concentrado un hombre tanto poder en sus manos desde Atatürk, el fundador de la república y dictador hasta su muerte. Erdogán llegó al poder con el AKP, el partido islamista refundado con una proyección más moderada que entonces aún necesitaba para ser aceptado por jueces y militares. Hoy Erdogán ha logrado acabar con el poder militar y con la resistencia de los jueces, que después de diversas purgas y reveses apenas se atreven ya a levantar la voz contra el poder casi omnímodo del partido. Y el AKP, aunque de cara al exterior siempre se esforzó en transmitir el mensaje de moderación, avanza en lo que sus adversarios llaman su doble agenda con imposiciones islamistas en leyes y formas de vida, muchas veces con abierta presión sobre las fuerzas laicas. Estas, ahora ya casi sólo tienen sus esperanza en un resultado digno del partido republicano CHP, que intenta movilizar a la juventud y a las mujeres. Pero también a los kurdos que ven con temor el creciente nacionalismo adoptado por el Atatürk con Corán en su senda caudillista. Los augurios son malos y el CHP podría quedarse en poco más del 20 Con la extrema derecha como tercer partido en un escenario nada refrescante. Carteles electorales del primer ministro turco, Recep Tayip Erdogán, desplegados en Estambul AP Erdogán quiere acumular más poder tras las elecciones turcas BEl primer ministro aspira a una victoria arrolladora para cambiar la Constitución DANIEL IRIARTE CORRESPONSAL EN ESTAMBUL Con la bandera del ultranacionalismo D. IRIARTE El Partido Justicia y Desarrollo (AKP) de Recep Tayip Erdogán (islamista moderado) que gobierna Turquía desde 2002, ganará, con toda probabilidad, las elecciones del próximo domingo y lo hará con bastante holgura. El problema para esta formación es que necesita hacerlo de forma arrolladora para poner en marcha los ambiciosos planes de gobierno anunciados por sus líderes, que pasan, entre otras cosas, por la redacción de una nueva Constitución. Un cambio de este tipo requiere de una mayoría de dos tercios en el Parlamento. El partido necesita hacerse con al menos 367 de los 550 escaños para cambiar el texto constitucional de forma unilateral. O, de no lograrlo, al menos 330 para poder someterlo a referéndum, como hizo en septiembre con un paquete de enmiendas constitucionales. Un objetivo nada fácil, especialmente ante la subida de los partidos de oposición en las encuestas. Porque el AKP viene mostrando una cierta deriva intolerante y un giro cada vez más conservador, especialmente en el último medio año. Los esfuerzos de sus líderes por liberarse de la etiqueta de islamista y presentarse como una versión musul- Hace poco más de un año, el AKP, el partido de Erdogán, lanzaba una iniciativa democrática que pretendía resolver el problema kurdo. Hoy, en obvio contraste, el partido adopta un discurso chauvinista que aspira a robar votos al ultranacionalista Partido de Acción Nacional (MHP) Ya no hay un problema kurdo en Turquía ha llegado a decir Erdogán. Y si bien esta estrategia podría, aparentemente, costarle el voto de la población kurda, algunos expertos aseguran que no tiene por qué ser así: los nacionalistas kurdos, en cualquier caso, votarán al Partido Paz y Democracia (BDP) y el AKP puede aún apelar a los kurdos más conservadores con el enganche de la religión. del islam- a quien Erdogán acusa de no ser un verdadero musulmán Antes había otros elementos que hacían del islam del AKP algo muy moderado. Ahora, estos elementos se han disipado, haciendo emerger el núcleo ideológico, los valores islámicos, que no son particularmente democráticos explica a ABC el politólogo Hakan Yilmaz, profesor de la Universidad del Bósforo. Ahora que el (partido) MHP se ha apropiado del nacionalismo, el CHP del liberalismo y el BDP del problema kurdo, se ha producido un vacío en la ideología del AKP que viene a cubrir el islam asegura. En todo caso, la popularidad de Erdogán está por las nubes, y él lo sabe. Tanto, que ha comenzado a hablar de la posibilidad de transformar el actual sistema parlamentario en uno presidencialista, y presentarse a las próximas presidenciales. De ganar, se convertiría en el gobernante más poderoso de la historia de la Turquía democrática. Lo importante es la estabilidad. No tengamos miedo de explorar otros caminos dijo al respecto el viceprimer ministro Ali Babacan la semana pasada, durante un encuentro con corresponsales extranjeros al que acudió ABC. Este cambio sería uno de los que reflejaría la nueva Constitución y, por tanto, depende también del margen de victoria. Por ello, la oposición hace esfuerzos de última hora para arañar unos votos que le permitan aumentar su número de escaños y contrarrestar la acumulación de poder. Por las nubes mana de los partidos democristianos europeos hacen aguas ante la intolerancia a la crítica exhibida por Erdogán y una retórica cada vez más religiosa. Un ejemplo son los recientes ataques contra el líder de la oposición, Kemal Kiliçdaroglu, de religión aleví- -una rama heterodoxa y liberal