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78 GENTESTILO SÁBADO, 7 DE MAYO DE 2011 abc. es estilo ABC La ambición de Lady Deslumbró en la boda de los Duques de Cambridge, al igual que otras hermanísimas que triunfaron en un día en que no eran las protagonistas BORJA BERGARECHE CORRESPONSAL EN LONDRES S alió la novia del coche, y el Reino inclinó la cabeza con admiración y respeto. Apareció la dama de honor, y el mundo entero la perdió ante una figura deslumbrante. Todavía los británicos discuten, una semana después del enlace de los Duques de Cambridge en Westminster, si la hermana menor de la novia le robó o no una boda perfecta a la prometida del Príncipe Guillermo. ¿Estás seguro de que elegiste a la hermana buena, Wills? se preguntaba con descaro un tabloide británico en su portada. Todos coinciden, eso sí, en que si tras el enlace Gran Bretaña ya tiene en Catalina Middleton una duquesa del pueblo los jóvenes herederos de la aristocracia de las islas tienen en Pippa a la soltera de oro O, según el pérfi- do estilo de la prensa local, si Kate es ahora Su Alteza Real Her Royal Highness Pippa queda como Su Maciza Real Her Royal Hotness En cuanto las cámaras comenzaron a seguir a la dama de honor- -envuelta en un vestido tan blanco como el de la novia y diseñado, también, por Sarah Burton- la joven de 27 años se cameló de inmediato a los algoritmos que determinan cuáles son los temas calientes en Twitter y en otras redes sociales. Y su culo inició una fulgurante carrera en Facebook, donde la Sociedad para la apreciación del trasero de Pippa ya tiene más de 200.000 fans. La estructura de su vestido significaba que Pippa tenía que desfilar abadía arriba, abadía abajo como una geisha con callos. Pero valía la pena. Al final, su papel de dama de honor no era más que secundario: sostener el ramo, sonreír y evitar que la novia tuviera espinaca en los dientes afirma Jan Moir, la venenosa comentarista de The Daily Mail Pippa tiene las ideas muy claras. Puede que sus bisabuelos fueran mineros en Durham, y que su madre fuera una azafata de British Airways que se casó con un miembro del personal de tierra de la compañía. Pero ella pisa fuerte. No le gusta que nadie, que no sea de su familia, le llame por el diminutivo; además, sus padres y hermanos le llaman Pip, no Pippa. No bailó con el Príncipe Enrique en la fiesta en Buckingham para no dar que hablar, aunque desplegó en su organización todo el knowhow familiar en gestión de eventos. A Philippa Charlotte Middleton, nacida en Berkshire en 1983, le llamaban Perfect Pip desde sus años en el selecto colegio de Marlborough, en Wiltshire. Buena atleta, resuelta y animal social, robó varias veladas a su hermana mayor, dotada de una seriedad imprescindible para la vida en palacio. Circulan fotos de Pippa disfrazada o de fiesta. En una aparece de rodillas en el suelo, tan solo envuelta en papel higiénico Pisando fuerte Telma Ortiz en la cena de gala anterior a la boda de los Príncipes de Asturias Magdalena de Suecia: su condición de hermana la salvó de un marido infiel ALMUDENA MARTÍNEZ- FORNÉS Lo que en un primer momento parecía un inconveniente ligado a su condición de hermana menor de Princesa Heredera, al final salvó a Magdalena de Suecia de un matrimonio infeliz. Y es que si la hija menor de los Reyes no se hubiera visto obligada a esperar su turno para casarse- -es decir, que primero lo hiciera su hermana mayor, Victoria, la Heredera- no habría descubierto la verdadera naturaleza de su prometido, Jonas Bergström, hasta que hubiera sido demasiado tarde. Tras ocho años de noviazgo y con fecha para el enlace, Magdalena descubrió las infidelida- des de su novio por boca de una guapa deportista noruega, que describió a la prensa con detalles su aventura sexual con el futuro consorte. Un hachazo demasiado doloroso en la intimidad, como para que fuera aireado por todos los medios de comunicación. Magdalena, considerada como la Princesa más bella del mundo en numerosas encuestas, aguantó el tipo como pudo en el enlace de su hermana, dos meses después de la ruptura. Pero en cuanto pudo, cruzó el Atlántico y buscó en Nueva York, donde reside, un rincón de intimidad donde curar las heridas de su corazón.