Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL Muerte de Bin Laden Los radicales SÁBADO, 7 DE MAYO DE 2011 abc. es internacional ABC HERMANN Pakistán da la espalda a los radicales en el primer viernes sin Bin Laden: apenas se manifiestan unas 1.500 personas LOS HINCHAS DE BIN LADEN El hundimiento islamista L a organización terrorista Al Qaida confirmó ayer la muerte de Osama bin Laden. Se lo agradecemos porque nos ahorra la lata de quienes por principio no se creen nada que suene a versión oficial norteamericana. Y evita también el intento de venta de exclusivas de quienes pretenden haberlo visto en Copacabana, en el Tíbet, en Damasco o en el Bernabéu. Dada la palabra de Al Qaida, todos habrán de darse por enterados de que el jeque general de la yihad en el mundo y el león del islam ya no está con nosotros. Al Qaida lanza por lo demás sus consabidas amenazas que a estas alturas tienen poco interés. Y llamaba a grandes protestas en todo Pakistán para expresar el furor que los embarga. Pues este viernes, pese a los llamamientos de otros grupos radicales islámicos, los hinchas de Bin Laden en Pakistán, en todo Pakistán, no hubieran llenado un estadio de segunda división. La concentración más grande, según Al Yazira, en la ciudad de Quetta, capital de Baluchistán, no llegó a los 1.500 feligreses. En otras ciudades fueron un par de cientos. Dado que la población de Pakistán es de nada menos que 187 millones de almas, en su inmensa mayoría musulmanas muy piadosas, hay que deducir una vez más que la enorme preocupación de ciertos círculos occidentales por no herir la sensibilidad musulmana era como poco exagerada. ¡Qué angustia la de ciertos sectores occidentales por el hecho de que EE. UU. matara a su enemigo n. 1 y no le diera un sepelio con honores! Nos hizo temer una terrible venganza post mortem que confirmara esa tesis tan popular- -en España al parecer razón de Estado- -de que a los terroristas no hay que provocarlos. Pues ni caso. Al final resulta que Bin Laden tenía más hinchas aquí que en aquella sociedad abigarrada de mezquitas, madrasas y fanatismo del Pakistán popular. C MIKEL AYESTARÁN ABBOTABAD (PAKISTÁN) inco de la tarde. Los responsables de Jamat e Islami (JI) principal partido islamista de Pakistán, envían mensajes de texto a los periodistas para avisar de que la gran manifestación contra la intervención americana y rezar por el alma del mártir Bin Laden se retrasa media hora por la lluvia. El lugar de inicio de la marcha es el Club de Prensa de Rawalpindi, donde un gran número de profesionales espera a los extremistas para cubrir su reacción tras la muerte del líder de Al Qaida el pasado lunes. Pese al llamamiento a echarse a las calles, apenas 1.500 personas se congregaron en Quetta. Lahore, Peshawar como Karachi, las otras grandes urbes del país, no registraron protestas importantes. Tampoco en Abbottabad, localidad donde fue abatido Osama, hubo movilizaciones en un día en el que las fuerzas de seguridad detuvieron a cuarenta personas por su presunta vinculación con el terrorista más buscado, según informó el centro oficial de inteligencia estadounidense, Open Source. La ciudad anexa a Islamabad, Rawalpindi, era la última esperanza islamista a media tarde. Al poco rato aparece una furgoneta con un altavoz en su parte superior, seguida de un centenar de personas con banderas verdes y azules de JI. ¡Muerte a América! ¡No olvidaremos al mártir Osama! gritan ante las cámaras sin demasiado entusiasmo antes de iniciar un recorrido de apenas 300 metros que parece más una concesión a los medios que una auténtica movilización. Los responsables atribuyeron el fracaso de la manifestación al mal tiempo y fue el epílogo de un viernes marcado por la expectación ante la reacción a la muerte de Osama en los feudos más extremistas del país. Tanto en Pakistán, como el resto de la región, nadie pareció echar demasiado de menos a Bin Laden como para echarse a las calles. A las puertas de la Mezquita Roja de Islamabad, más periodistas que fieles esperaban al mediodía la salida del maulana (dignidad musulmana) Abdul Aziz Ghazi que, con aire muy serio, aseguró que el mártir Osama ya está en el paraíso, pero la yihad goza de buena salud y dispone de muchos nuevos líderes. Hay muchos osamas dispuestos a dar su vida por el islam Durante su mensaje a los fieles previo a la oración calificó al líder terrorista de buen musulmán y advirtió que la guerra santa contra los americanos va a durar mucho tiempo En Washington parecen tener también claro que la guerra no ha terminado y sus aviones no tripulados volvieron a golpear las zonas tribales de Pakistán 24 horas después de que el Ejército de este país les pidiera reducir al mínimo imprescindible su presencia y amenazara con revisar la cooperación en materia antiterrorista, tras las declaraciones de los responsables de la CIA de su silencio sobre la operación contra Bin Laden para evitar que los paquistaníes dieran la voz de alarma. Al menos diez presuntos militantes murieron en Waziristán tras el lanzamiento de ocho misiles, según informaron a medios locales testigos de la zona. Ataque con drones Manifestación ayer a favor de Bin Landen en Rawalpindi MIKEL AYESTARÁN D Soflamas Hay muchos osamas dispuestos a dar su vida por el islam afirmó ayer el mulá Abdul Aziz Ghazi D Respuesta de EE. UU. Diez presuntos islamistas murieron en Waziristán por el lanzamiento de ocho misiles