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16 OPINIÓN SÁBADO, 7 DE MAYO DE 2011 abc. es opinion ABC HILO DE ARIADNA ÁLVARO VARGAS LLOSA LA COMPLICIDAD DE PAKISTÁN Q UE Osama bin Laden eligiese como refugio una pintoresca localidad de veraneo de Paquistán, país donde sabía que Estados Unidos tenía carta blanca contra Al Qaida, lo dice todo. No hace falta creer al Pentágono o a cualquier otro estamento militar occidental cuando afirma que el Inteligence Inter- Services (ISI) paquistaní está en la cama con el terrorismo: basta entender que el hombre más buscado del mundo confiaba lo suficiente en Pakistán como para fijar casa allí en una mansión altamente visible, cerca de una academia militar, a pocas decenas de kilómetros de Islamabad. Los cínicos tendrán la tentación de pensar que las más altas autoridades de Pakistán, tal vez incluso el presidente, Asif Ali Zardari, le otorgaron un santuario al jefe de Al Qaida, o al menos que no quisieron actuar contra él cuando se les cruzó en el camino la información de su paradero. Pero se equivocará quien crea eso. Si la complicidad de Pakistán con Al Qaida hubiera sido una política aplicada desde arriba, habría sido fácilmente neutralizada hace mucho tiempo y Pakistán sería un animal político muy distinto del que es. No, ese nunca fue el problema. El vicio de raíz es que, a diferencia del mundo árabe, donde el Ejército y los fundamentalistas musulmanes han sido enemigos acérrimos durante mucho tiempo, en Pakistán ambos están entrelazados desde la época del dictador Zia ul- Haq, a finales de la década de 1970 y a lo largo de los años 80. Esa profunda imbricación se convirtió en una característica permanente de Pakistán mientras entraban y salían los jefes del Gobierno. El Ejército empleó al fundamentalismo para legitimar su régimen autoritario del mismo modo que utilizó el desarrollo de armas nucleares para reforzar el orgullo nacional. El contexto de la Guerra Fría, durante la cual el islam radical paquistaní estuvo dirigido contra la ocupación soviética de Afganistán, impulsó el crecimiento del fanatismo religioso, santificado por el Gobierno. El surgimiento de la Liga Musulmana de Pakistán, uno de los movimientos civiles poderosos del país, con el impulso de los cuarteles, consolidó el matrimonio entre el fundamentalismo y las instituciones oficiales. He mencionado en columnas anteriores lo obvio que resultaba esto para cualquiera que visitaba Pakistán en la década de 1990 cuando los soviéticos ya habían abandonado el vecino Afganistán. En los países árabes, los dictadores por lo general se apoyan en el ejército para contener a los grupos religiosos violentos. En Pakistán, el liderazgo civil, en particular el de Benazir Bhutto en diversas ocasiones, estuvo férreamente limitado a la vez por el establishment militar y los musulmanes fundamentalistas. En tiempos de dictadura militar, el mandón de turno, voluntaria o involuntariamente, se desenvolvía también dentro de esos parámetros. Ninguna fuerza fue capaz de disolver esta estructura diabólica: ni siquiera los 20.000 millones de dólares que Estados Unidos ha entregado a ese país para de lucha contra el terrorismo desde el 11- S. Esto no significa que todo el mundo es un fundamentalista en el Ejército, que todos son debiluchos en el Gobierno y que la totalidad de la Inter- Services Agency ha estado protegiendo a Bin Laden desde hace diez años. Pero los esfuerzos realizados por muchos soldados y civiles paquistaníes, que han ayudado a atrapar o matar a importantes líderes terroristas y conducido una ofensiva contra el enemigo en diversas partes del país, se dan en un entorno en el que la capacidad de triunfo está gravemente comprometida desde adentro. En julio de 2010, la secretaria de Estado Hillary Clinton dijo: Creo que Osama bin Laden está aquí en Pakistán En una entrevista posterior, añadió: Hemos atrapado, con la cooperación paquistaní, a gran parte de la cúpula de Al Qaida. Supongo que alguien en este Gobierno, de arriba a abajo, sabe dónde se encuentra Bin Laden Estaba expresando en pocas palabras el problema de décadas con el Estado paquistaní. Es mucho peor Estado en el que la cúpula política no tiene control sobre vastos segmentos de un establishment militar peligroso que otro en el que la cúpula controla al Estado peligroso. Que Islamabad tardase once horas en reaccionar ante la muerte de Bin Laden y que la primera declaración no fuera ni siquiera del propio presidente indica la enorme vergüenza que esto acarrea para Pakistán. Pero también sugiere lo inseguro e impotente que se siente el mandatario. En muchos sentidos, atrapar a Bin Laden fue lo fácil. Lo realmente difícil es rehacer al Estado paquistaní. No hay Navy Seal que pueda hacer eso. ÁLVARO VARGAS LLOSA ES ACADÉMICO SENIOR EN EL INDEPENDENT INSTITUTE Y EDITOR DE LESSONS FROM THE POOR The Washington Post Writers Group CARTAS AL DIRECTOR Sentencia del TC Tras la sentencia del Estatuto de Cataluña, anulado parcialmente por el Tribunal Constitucional, Zapatero dijo que subsanaría con reformas legales lo que el Constitucional anuló. Ahora, tras la sentencia del TC sobre Bildu, es evidente que el TC dice que hay que reformar la ley de Partidos para poder ilegalizar a Bildu. Lo que tiene que hacer el Gobierno es emplear su juguete favorito de los últimos tiempos: el decretoley. Así debe modificar con urgencia la ley de Partidos, conforme le ha indicado el Tribunal Constitucional. Lo puede dictar el domingo, ya hay precedentes. Es de agradecer que tengamos un presidente del Gobierno, doctor en Derecho, que se anticipa a los problemas jurídicos. Con la memorable interpretación que hace un año hizo el doctor Zapatero de la sentencia del Estatuto de Cataluña, Bildu puede verse fuera de las elecciones en unas horas. JOSÉ LUIS GARDÓN MADRID Jaque a la democracia Aprendí de pequeño que el sistema democrático moderno se asienta sobre la separación de poderes. El pueblo elige al poder legislativo y- -ahora vienen los problemas- -el legislativo elige al Ejecutivo y al Judicial. Así, pues, los altos magistrados rinden pleitesía a quienes los han elevado a tan altas cotas de poder. De hecho, se cambian magistrados del TC como si de cromos se tratase. ¡Si hasta se habla claramente de jueces progresistas o conservadores La sentencia del Tribunal Constitucional sobre las listas de Bildu demuestra el servilismo al que pueden llegar sus señorías. El sentido de una sentencia depende del color político del Gobierno de turno. La justicia ya no tiene los ojos vendados; es que ahora ya se hace con total descaro. DAVID GONZÁLEZ GUTIÉRREZ LUGO Mal menor Los pedagogos sostienen que los padres mantengan una misma determinación ante los hijos porque la división deteriora y dispersa la unión familiar ante un conflicto. Si a la misma pregunta se da respuestas distintas, la experiencia refrenda que todo es relativo. El comportamiento de los Tribunales Supremo y Constitucional con Bildu es un ejemplo. Es tan grande y admirable la democracia que no se salva de miserias. ULISES BELLÓN MADRID presidente del PNV; ha ocurrido que triunfaron los verdugos sobre las víctimas y que las oscuras aves ahuyentadas por el Supremo volverán a colgar sus nidos en los ayuntamientos de mi tierra, y que el esperpento político de Euskal Herria experimentará una revitalización. En síntesis, que la paz será suplantada por la guerra a partir de que los amigos de los criminales ocupen los sillones de mando en la política el próximo 22 de mayo de 2011. ANTONIO BELLIDO VADILLO VITORIA Teatro del Gobierno Toda esta historia de la legalización de las listas de Bildu (antes Sortu, antes ETA) ha sido sino una perfecta comedia teatral, con su buena dosis de suspense hasta el último minuto... Un capítulo más, un paso casi definitivo, en las vergonzosas negociaciones ¿agradecimiento? que el Gobierno viene manteniendo con ETA y en las que solamente ETA es la ganadora. MARÍA ÁNGELES AGUILERA MADRID Vuelven las oscuras aves El Constitucional ha considerado que Bildu no está contaminado por el crimen e inmediatamente ha surgido la voz del ambiguo Iñigo Urkullu: El Tribunal Constitucional ha enmendado la intención de condicionar el mapa político de España No ha ocurrido eso, señor FE DE ERRORES Por un error, en la portada de la edición de ayer se afirmaba que Su Majestad ha viajado a Rabat cuando en realidad lo ha hecho a la ciudad de Marraquech. Pueden dirigir sus cartas y preguntas al Director a: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid Por fax: 913 203 356. Por correo electrónico: cartas abc. es. ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas.