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18 GERONIMO, Tras varios interrogatorios en Guantánamo, se dio con el nombre del emisario que conduciría al escondite de Osama. En el asalto el terrorista no iba armado, pero opuso resistencia PRIMER PLANO MIÉRCOLES, 4 DE MAYO DE 2011 abc. es internacional ABC Dos tiros acabaron con el asesino EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL EN WASHINGTON U n tiro le dio en el pecho, otro en la frente, por encima del ojo izquierdo. Hemos alcanzado nuestro objetivo se escuchó en la sala de la Casa Blanca donde se seguía en directo, con el aliento contenido y los nervios tensos, la intervención de los Navy Seals a miles de kilómetros de distancia. Tenemos una imagen de Geronimo se oyó después de que el comando tomara una fotografía del hombre tendido en el suelo, vestido con el tradicional shalwar kameez (pantalón ancho y camisa larga) para introducirla en un programa de reconocimiento facial. Pasaron unos minutos eternos a la espera del veredicto, que fue concluyente: Geronimo, EKIA (siglas inglesas para enemigo muerto en acción En la Casa Blanca se hizo el silencio, roto finalmente por el presidente: Lo cazamos Los detalles de la arriesgada operación en Abbottabad, realizada por un comando de 79 estadounidenses desplazados en cuatro helicópteros, comienzan a aflorar, como el nombre en código de Geronimo- -el famoso jefe apache a quien tanto le costó cap- turar al Ejército norteamericano- -otorgado a Bin Laden. Es un relato del concienzudo trabajo realizado por la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) para localizar al líder de Al Qaida, y de la angustia con la que desde la Casa Blanca se siguió la intervención, como demuestra el diálogo transcrito al principio, reproducido por The New York Times La película comienza con el primer plano de un Suzuki blanco cerca de Peshawar, en Pakistán. Es julio de 2010, y un agente paquistaní que trabaja para la CIA toma nota de la matrícula del coche. Su conductor es conocido como Abu Ahmed al- Kuwaiti, aunque no es su identidad real. Desde hace años, en los interrogatorios a terroristas en Guantánamo aparece su nombre como un emisario con directo acceso a Bin Laden. La CIA no ha logrado dar con él hasta ahora. La matrícula permite su seguimiento, que lleva a la guarida- fortaleza que ocupa en Abbottabad. La edificación y las extremas medidas de seguridad levantan de inmediato sospechas. La CIA comienza a trazar la identidad de los ocupantes y sus rutinas. La NSA estudia las fotografías tomadas por satélite e inter- cepta comunicaciones, aunque es una labor complicada porque la casa no tiene ni línea telefónica ni internet. Y la basura no es sacada fuera para su recolección, sino que es quemada en el patio. Lo que levanta fuertes sospechas. La conclusión, aunque nunca habrá completa certeza hasta el final, es que Bin Laden se esconde allí, ocupando con su familia el último de los tres pisos de la principal edificación. A 53 kilómetros de la capital, Islamabad, lejos de las zonas tribales montañosas donde se suponía que podía tener el escondrijo, y a solo trescientos metros de distancia de una academia militar, Bin Laden se está escondiendo a la vista como