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14 OPINIÓN AD LIBITUM PUEBLA MIÉRCOLES, 4 DE MAYO DE 2011 abc. es opinion ABC MANUEL MARTÍN FERRAND LOS DEBATES Mala democracia es esa que antepone las imágenes a las ideas y los símbolos a los proyectos de actuación Y A en vísperas del arranque oficial de las campañas electorales que se rematarán el próximo día 22, el debate- -según exige la paradoja acostumbrada- -se centra sobre el debate. Es decir, los jefes de fila de los distintos partidos políticos en liza discuten entre ellos sobre la conveniencia y el número de los encuentros de los candidatos ante las cámaras de la televisión y los micrófonos de la radio. Como es natural, en imitación de la tradición boxística, quienes defienden el título, municipal o autonómico, suelen ser remisos a la controversia y los aspirantes, tanto más cuanto menor es su posibilidad, quisieran una confrontación pública con sus adversarios por la mañana y otra vespertina. La norma electoral vigente, que ya tiene demostrados sus defectos y perversiones y nadie aspira a renovar, no fija cuotas para las mesas redondas o los cara a cara que podrían producirse para la orientación de los electores. Es una lástima. El debate debe estar abierto a la voluntad de los candidatos, y ello sería por sí mismo una forma para su identificación y conocimiento; pero, ¿se puede prescindir de ellos en un ambiente electoral en el que los partidos no hacen gala, si es que no los ocultan, de sus programas electorales? ¿Estamos condenados a elegir un alcalde, o un presidente autonómico, por la emoción que puedan producirnos sus rasgos fisonómicos o su sigla y el emblema que los acompaña? Mala democracia es esa que antepone las imágenes a las ideas y los símbolos a los proyectos de actuación. En Madrid, en lo que respecta a las elecciones autonómicas, el candidato socialista, Tomás Gómez, se empecina en que haya más de un debate entre los tres candidatos que optan a las llaves de la Puerta del Sol. Confía en que sus enfrentamientos televisuales con Esperanza Aguirre, con Gregorio Gordo (IU) de convidado de piedra, pudieran invertir los pronósticos que marcan las encuestas. El PP insiste en que un debate, solo uno, y pasado mañana en Telemadrid. Ignoro si el candidato socialista tiene en sus manos algún arma secreta, algún sutil argumento capaz de seducir al electorado; pero si lo que busca es insistir en sus peregrinas ideas sobre la creación de un banco público madrileño- ¿le parecerá escasa la catástrofe que preside Rodrigo Rato? -o la implantación de un impuesto especial sobre los bancos que operan en la Autonomía, mejor le sería quedarse en casa y cerrar bien las ventanas para que el número de electores que puedan tomar conciencia de su escasez y desorientación sea el más bajo posible. Aunque haya nacido en los Países Bajos, ¿conocerá Gómez el sentido económico de Bruselas? CAMBIO DE GUARDIA GABRIEL ALBIAC TEOLOGÍA POLÍTICA Han sido diez años de una guerra que aún no ha terminado. Pero el símbolo ha muerto E L Jeque Osama Bin Laden, al hacer frente a los imperialistas yanquis, se ha convertido en el héroe de todos los oprimidos, sean o no musulmanes... Es un yihadista, un combatiente por la umma comunidad de los creyentes esto es, un unificador que actúa para unir las energías de los miembros y de los grupos dispersos y desunidos de la umma. Dicho de otro modo, es un internacionalista panislamista... Generoso con quien batió ampliamente el récord de asesinatos políticos que él hasta entonces ostentaba, Ilich Ramírez Sánchez, más conocido en el santoral palestino como Carlos cierra su apología del millonario santón que masacró Manhattan con un llamamiento a la cautela: Yo animaría al Jeque Osama a continuar su magnífico combate y lo exhortaría a proteger también su vida, como símbolo vivo que es de la Yihad Ya no. Y es eso lo esencial. En buena lógica, Osama Bin Laden no ha podido seguir siendo, en estos últimos diez años, un caudillo militar operativo. Demasiado buscado por los servicios de inteligencia de todo el mundo, su función era mucho más primordial que la de planificar o ejecutar acciones: existir. Porque su existencia como icono vivo certificaba la tesis básica sobre la cual el yihadismo asienta su red mundial de combate: la protección de Alá hace invulnerables a sus guerreros; hace, sobre todo, invulnerable a su único verdadero profeta en estos tiempos de decadencia islámica. Un puñado de muy humanos soldados del SEAL, apoyados sobre un mastodóntico trabajo de inteligencia, ha dejado patente que no hay Alá que detenga una ráfaga de calibre pesado en la cabeza. A nosotros podrá parecernos algo trivial. Pero es que nosotros somos de natural bastante escéptico. En la cabeza de un fiel islamista, ese abandono en el cual Alá deja a su protegido es peor que un misterio, una tragedia; y un paradójico sacrilegio. Para un demencial asesino como Ilich Ramírez- -que, entre otras cosas, perpetró la matanza olímpica de Múnich, y al cual Hugo Chávez sigue empeñado en sacar de su cárcel a perpetuidad en Francia- -es esa sacralidad la que salva un tránsito que cualquier mente no enferma hallaría aberrante: el que va del terrorismo laico e izquierdista al servicio de la URSS, por él- -como por tantos de su edad- -practicado en los años setenta, a la conversión al Islam y la incorporación de su pulsión de muerte dentro de otra aún más intensa, la medievalizante fe en una teocracia única, regida por el jeque ungido; el providencialista entusiasmo que lleva a enseñar el camino de la fe... sabiendo cuán difícil es el camino hacia el Todopoderoso El atentado terrorista se trueca así en santidad: un atentado terrorista- -escribe- -vale más que todos los panfletos posibles para fracturar el espeso tabique de ignorancia y de indiferencia, más que toda una biblioteca de sabios análisis El atentado terrorista es el Santo Sacramento en el cual Alá se muestra como destino único de la especie humana. Lo de Manhattan en 2001 fue su liturgia suprema. Ecos suyos Bali, Londres, tal vez Madrid... Han sido, desde entonces, diez años de una guerra que aún no ha terminado. Pero el símbolo ha muerto, el mito es escombro. Y de la Guerra Santa quedan sólo cenizas y bandoleros.