Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
60 MADRID DOMINGO, 24 DE ABRIL DE 2011 abc. es madrid ABC UNA Y MEDIA JESÚS HIGUERAS EL GRITO DE LA VICTORIA L a mejor noticia del mundo, el acontecimiento central de la historia de la humanidad, la Iglesia lo celebra con una lógica explosión de júbilo y gratitud, pues en la resurrección de Cristo quedan resueltos todas las tragedias y desatinos de cada ser humano, de todos los hombres de todos los tiempos. ¡Cristo ha vencido a la muerte! Es el grito de victoria que generación tras generación los creyentes proclamamos con ilusión y esperanza, pues la visión negativa que algunas personas, golpeadas duramente por el dolor pudieran tener, queda superada con la resurrección del Señor. Ante la difícil pregunta que tantas veces nos hacemos sobre la bondad de un Dios que permite el sufrimiento de los inocentes, podemos responder sin miedo a equivocarnos que el dolor, la injusticia y la muerte no será la última palabra pronunciada en la vida del hombre. Todo eso quedará transformado el día en el que Cristo nos asocie definitivamente al misterio de su muerte y resurrección, para lo cual Él nos pide tan sólo que hagamos un acto de fe en su persona y en su mensaje, pues todo lo que dijo e hizo quedó autentificado cuando Dios Padre le resucitó de entre los muertos. Todo el mundo acepta la muerte de Cristo como un gesto maravilloso de amor a los hombres y a la verdad, pero sólo los creyentes aceptamos la resurrección corporal de Jesús de Nazaret, el cual ha sido constituido Señor, es decir, dueño de todas las cosas y por tanto dueño de mi vida, de mi destino y de mi eternidad. Dejar que Jesús sea el Señor de mi vida no es tarea fácil ni sucede en un instante, pero con el Espíritu Santo seré capaz de ir abandonando en manos de Dios todos mis problemas, mis soledades y tragedias, pues sólo Él es capaz de transformar el drama en alegría, el fracaso en éxito, la muerte en vida. DE SAN BERNARDO La considerada Reina de Alcalá de Henares de estilo andaluz, durante la procesión del Viernes Santo Pese al mal tiempo en toda la región, algunas de las procesiones madrileñas más tradicionales lograron salir La Soledad vence a la lluvia P M. J. ÁLVAREZ MADRID asada por agua. Así ha sido este año la atípica Semana Santa en la región- -como en buena parte de España- en la que el mal tiempo ha sido el auténtico protagonista de estos días, impidiendo la salida de la mayoría de los pasos procesionales para disgusto de los miles de devotos, turistas y amantes de estas tradiciones. Sin embargo, ayer la lluvia no aguó del todo la fiesta. Y, tras un Jueves Santo de infarto para los fieles y turistas, que no hacían otra cosa que mirar al cielo, paraguas en mano, y que tuvieron que resignarse a que se suspendieran cuatro de las seis procesiones previstas, por fin el guión del Sábado Santo pudo cumplirse... aunque fuese solo en parte. Fue por la tarde, cuando las nubes se escondieron y comenzaron a dejar paso al sol. Nada que ver con lo sucedido a las ocho de la mañana, cuando, la Virgen de la Dolorosa no pudo salir de la Iglesia Basílica del Nuestro Padre Jesús de Medinaceli para recorrer las calles del barrio de Las Le- tras. Igual que ocurriera el día anterior con el Cristo por el mal tiempo. A las cuatro y media en punto de la tarde, y con el sol, despuntando tímidamente, el tiempo no impidió que saliera de la céntrica Iglesia Parroquial de San Ginés la Procesión de la Soledad, organizada por la Real e Ilustre Congregación de Nuestra Señora de la Soledad y Desamparo y Santo Cristo del Sepulcro, para regocijo de los devotos de esta imagen, a la que acompañará también la del Cristo Yacente. Muchas de las personas que se congregaban en la calle del Arenal no ocultaban su emoción por la buena nueva, aunque coincida con el final de la Pascua. Hay más gente que otros años, dónde va a parar. Seguro que se han apuntado muchos de los que se han quedado con las ganas por las trombas de agua de estos día decían los habituales a la cita. En esta procesión siempre éramos muy pocos, pero este año la calle Arenal está abarrotada, a la espera de la Virgen de la Soledad indicaba una mujer que asistía a la comitiva, emocionada al oír los tambores. Venimos desde Zaragoza a ver las procesiones de la capital y ha sido una satisfacción enorme ver que hoy nada ha impedido la salida del paso explicaba una zaragozana a Ep. En Alcalá de Henares también se esfumaron las nubes para que la Virgen de la Soledad Coronada desfilara desde la Iglesia de Santa María el Viernes Santo. Eso sí, la considerada Reina de Alcalá de estilo andaluz, partió con media hora de retraso pero no faltó a la tradición. Otra que también salió el día 22, ya en la capital, fue la del Cristo de los Alabarderos- -de la Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas, junto al Palacio Real- -que tuvo como ilustres seguidora a la Infanta Elena. En la procesión del Santo Entierro el cantante Pitingo cantó una saeta al Yacente. Los Cristos de Jesús de Medinaceli, el del Silencio, el del Divino Cautivo y el de los Siete Dolores se quedaron sin desfilar. Los miles de devotos que esperaban en la calle tuvieron que conformarse con ver las imágenes en el interior del tempo. Fue uno de los Viernes Santos más tristes que se recuerdan. Doña Elena, devota ilustre