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ABC DOMINGO, 24 DE ABRIL DE 2011 abc. es internacional INTERNACIONAL 41 Boda Real D Sin tulipanes HORIZONTE D El rey Norodom Sihmoni de Camboya es el único miembro de una Familia Real que no ha respondido a la invitación. Rey de Camboya: sin respuesta Los 26.000 tulipanes que se encuentran en la ruta al palacio de Buckingham perderán sus cabezas. Debido al calor se están marchitando. RAMÓN PÉREZ- MAURA ESPECTÁCULO CON FUNDAMENTO -Al igual que la mayoría de británicos, incluido el Partido Laborista, creo que una república es inimaginable. Ningún congreso laborista ha debatido la monarquía desde 1923. En 1908, el primer líder laborista, Keir Hardie, no fue invitado a la fiesta real anual en el jardín del Palacio de Buckingham. El comité ejecutivo del partido hizo presión para revertir este desaire, y así fue. Desde entonces, nadie ha propuesto seriamente que Gran Bretaña estaría mejor con un jefe de Estado electo con el que tendría que dividir el poder el Ejecutivo. ¿Carlos o Guillermo? -Carlos será el próximo Rey y Guillermo le sucederá. Es una monarquía hereditaria. Pero no hay prisa. ¿Cuáles son los principios de britanidad que explican el papel del Reino Unido en el mundo del siglo XXI? -El activo fundamental es el idioma inglés, la lingua franca de este mundo (lo siento por Francia) Es una ventaja que España entiende bien porque el español es el segundo idioma más hablado. El segundo principio más importante son nuestros valores- -la libertad personal, el respeto por el individuo, el Estado de Derecho y la democracia- compartidos por muchos países y los pueblos asociados con Gran Bretaña a través de la Commonwealth y nuestras conexiones internacionales. ¿Cuál es el lado oscuro del Reino Unido? -Si existe ese lado oscuro, no es aplicable sólo a Gran Bretaña. Reside en la inseguridad y temor por sus empleos que sienten muchas personas a medida que se acelera la transformación económica con la globalización. Debemos generar más confianza en la globalización mediante la creación de una mayor igualdad de oportunidades en la sociedad. Y Gran Bretaña debe ser muy consciente de su nuevo lugar en Europa y el mundo y evitar la tentación del aislacionismo. ¿Cree que la crisis afectará a los fundamentos éticos de la sociedad? -Todos vamos a pagar por la crisis financiera de una manera u otra, a través de una mayor tributación y reducciones en el gasto en servicios públicos e infraestructuras. Será un sacrificio. Pero no debería dañar nuestras instituciones cívicas si esos recortes se ejecutan con cuidado y sensibilidad, y el uso del sector privado y de sus recursos para proporcionar bienes y servicios esenciales para mantener nuestro nivel de vida tanto como sea posible. P Isabel II durante su último discurso en la Cámara de los Lores AP El Gobierno impulsará la reforma sucesoria BEl objetivo es que una mujer pueda reinar siendo primogénita y teniendo hermanos MARCELO JUSTO SERVICIO ESPECIAL EN LONDRES El tema de los hijos es casi inevitable en cualquier boda. La del Príncipe Guillermo y Kate Middleton no es una excepción. Claro que tratándose del trono no es un tema personal o familiar: es un asunto constitucional. La coalición conservadora- liberal demócrata está impulsando un cambio de la ley de sucesión de 1701 que establece la prerrogativa masculina al trono. Al parecer el cambio cuenta con el visto bueno de la Soberana Isabel II- -que es Monarca porque no tuvo hermanos- pero tiene dos grandes obstáculos: el tiempo y los 15 estados de la Commonwealth en los que el soberano inglés también es Rey. El viceprimer ministro Nick Clegg, que está a cargo de temas constitucionales en la coalición, dejó claro que está impulsando el cambio. En el siglo XXI la idea de que el hombre tenga este tipo de prerrogativa en la sucesión es anticuada. Si el Príncipe Guillermo y Catherine Middleton tuvieran de primogénita una niña sería justo que ella fuera la próxima Reina señaló Clegg. Aunque la pareja ha dicho que no tiene planes de iniciar una familia pronto, el tiempo es indudablemente un factor de peso. A primera vista el cambio de ley parecería sencillo. A fin de cuentas el Rey reina pero no gobierna el Parlamento es el que decide. Sucedió en Suecia. En 1979 los suecos modificaron sin pestañear una ley similar para permitir que la primogénita, Victoria, fuera la heredera en vez del Príncipe Carlos Felipe, dos años menor que ella. Y es que en este caso, constitucionalmente, la última palabra no la tiene el Parlamento británico sino los 16 países de la Mancomunidad de Naciones que reconocen a Isabel II como Reina y jefe de estado. Estos 16 estados se rigen por el estatuto de Westminster de 1931 que estipula que cualquier cambio constitucional debe ser aprobado de manera unánime por todos sus miembros. Se trata de países muy diversos: desde Belize y Papua Guinea hasta Nueva Zelanda y Jamaica. ¿Están los otros estados dispuestos a aceptar un cambio? ¿Están siquiera preparados a discutir el tema? Australia y Canadá no parecen muy entusiasmados con la idea. En Canadá el líder conservador Stephen Harper fue categórico al respecto. El sucesor del trono es un hombre. Y el siguiente es otro hombre. El tema no es prioritario para Canadá señaló Harper. La Mancomunidad resten atención al espectáculo de interés global que podremos ver esta semana en el Reino Unido. Una vez más se nos va a ofrecer la imagen de una institución a la que tantos gustan de criticar y descalificar, pero que en estas horas va a ser el factor de unidad de los pueblos y países que integran el Reino Unido y de los otros quince estados de los que Isabel II es Reina: desde Canadá hasta Australia, pasando por Jamaica o Nueva Zelanda. El Reino Unido sigue siendo un país en el que la actividad del Monarca es el núcleo de la vida política. En teoría, el papel constitucional del Soberano británico apenas difiere del que tiene el Rey de España. Mas sí hay una gran diferencia: todo acto político en el Reino Unido se ejecuta en nombre del Monarca. Todos los políticos, elegidos por votación popular, actúan en nombre de la Reina. Desde el primer ministro hasta el ministro consejero de la más lejana embajada británica. Es por ello que los británicos siguen considerando a su Monarquía como la esencia misma de la vida constitucional. De ahí el apasionamiento colectivo de los británicos entorno a todo lo que tiene que ver con su Familia Real y la boda del próximo viernes. El debate provocado en los últimos días por el anuncio de que el primer ministro David Cameron pensaba asistir a la boda con un simple traje oscuro, seguido de la sonora rectificación en Downing Street el pasado jueves, cuando se admitió el error y se aceptó que el primer ministro vestirá un chaqué como siempre han hecho los jefes del Gobierno británico en bodas de la Familia Real revela cuán equivocado estaba Cameron cuando creyó que podía emplear un acto de la Familia Real para exhibir su modernidad Porque la cuestión no es qué se pone Cameron, sino quién es el anfitrión de Cameron el día 29. Ese día asistiremos a un gran espectáculo. En muchos sentidos el mayor del mundo. Y con fundamento.