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ABC DOMINGO, 24 DE ABRIL DE 2011 abc. es sociedad PRIMER PLANO 23 duro como el alemán, y el joven sacerdote Wojtyla realizaba parte de su trabajo en la clandestinidad. Era un intelectual, y muy pronto fue nombrado capellán universitario. Para poder hablar tranquilamente con los estudiantes organizaba excursiones de varios días en kayak, con tiendas de campaña. Utilizaba como altar una piragua volcada, y como cruz un par de remos cruzados. A los sacerdotes se les prohibía realizar ese tipo de actividades con estudiantes. Por eso no llevaba sotana ni era tampoco el padre Karol Los chicos y chicas le llamaban tío un nombre de guerra que siguieron usando el resto de su vida. Como sacerdote y obispo joven, Wojtyla siguió ayudando a los hermanos en el sacerdocio de la vecina Ucrania, una de las repúblicas de la Unión Soviética, donde la persecución religiosa era mucho más fuerte. Curiosamente, el obispo Wojtyla vivía dentro del Telón de Acero pero estaba muy al tanto de lo que sucedía fuera. Conocía perfectamente el mundo occidental- -con sus virtudes y sus defectos- -y estaba convencido de que toda la Europa del Este debía recuperar la libertad. Su lectura del Evangelio le llevó a promover la reconciliación formal entre los obispos de Polonia y los de Alemania, para dejar atrás el odio generado durante la Segunda Guerra Mundial. Fue uno de los participantes más jóvenes en el concilio Vaticano II, que BBB ron Polonia y cerraron la Universidad Jagelónica de Cracovia. El joven estudiante de filología polaca empezó a trabajar en una cantera- -como ayudante del dinamitero- -para evitar el traslado forzoso a Alemania como obrero en la industria de guerra. Así pudo seguir cuidando a su padre, el capitán Karol Wojtyla, jubilado del ejército austro- húngaro, que estaba ya enfermo y fallecería en 1941. A partir de aquel momento, Lolek se quedó solo en la vida. Su madre, Emilia, había muerto en 1929, cuando él tenía sólo 9 años, mientras que su hermano mayor Edmund, Mundek médico, falleció en el hospital de Bielsko Biala en 1932 cuidando a los enfermos de una grave epidemia de escarlatina. En sus ratos libres, Karol Wojtyla participa en la resistencia cultural a la ocupación nazi como miembro del Teatro de la Palabra Interpretaban piezas polacas de casa en casa sin ropajes ni escenarios: simplemente recitando unos textos muy amados, que aprendía de memoria con gran facilidad. El joven obrero pasó de la cantera a la fábrica de sosa cáustica de Solvay, donde manejaba una caldera durante el turno de noche. Era un trabajo que le permitía estudiar y leer libros de espiritualidad, pues estaba madurando una vocación al sacerdocio. Poco después empezaría otra etapa de su vida como seminarista clandestino hasta que la Unión Soviética expulsó de Polonia a los alemanes. Pero las aventuras no terminaban ahí. El dominio soviético fue casi tan Ali Agca, un asesino misterioso Al cabo de treinta años, el intento de asesinato de Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981 sigue siendo un misterio. Ali Agca, un exaltado y pistolero a sueldo, era asesino tanto por dinero como por gusto de matar y ansia incontrolable de fama. Siempre le desconcertó el no haber conseguido matar al Papa, a pesar de haberle disparado de modo técnicamente perfecto. Mintió durante el juicio con embustes delirantes y Persecución religiosa ha seguido mintiendo para cobrar por entrevistas y libros. Era evidente que alguien le pagaba para tenerle como asesino a disposición en el circuito internacional. No está claro, en cambio, que le ordenasen matar a Juan Pablo II. Y si alguien le transmitió esa orden o le dio dinero para hacerlo, no se sabe a quien representaba. Los cortocircuitos entre nacionalistas, mafiosos y servicios secretos eran abundantes en Turquía. Muy probablemente, la tragedia secreta de Ali Agca es que él tampoco sabe lo que pasó. AFP 1981 El 13 de mayo sufre un atentado en la Plaza de San Pedro. Se había convertido en un personaje incómodo para algunos sectores AP AP el balcón del Vaticano después de su elección 1978 Karol Wojtyla, que eligió el nombre de Juan Pablo II, saluda desde dos años después y le otorgó el perdón 1983 El Papa acudió a ver a Alí Agca a la cárcel de Rebibbia (Italia) do sin el violento conflicto nuclear, cuyo peligro amenazaba sobre el mundo en el periodo precedente. Estando en el umbral del tercer milenio in medio Ecclesiae deseo todavía una vez más expresar la gratitud al Espíritu Santo por el gran don del Concilio Vaticano II, del cual junto con toda Iglesia, y sobre todo con todo el episcopado, me siento deudor. Estoy convencido que aún por largo tiempo será dado a las nuevas generaciones descubrir las riquezas que este Concilio del siglo XX nos ha dejado. Como obispo que ha participado en el acontecimiento conciliar del primero al último día, deseo confiar este gran patrimonio a todos aquellos que son y serán los futuros llamados a aplicarlo. Por mi parte agradezco al eterno Pastor que me ha permitido servir a esta grandísima causa en el curso de lodos los años de mi pontificado. En el curso de más de veinte años en los que realizo el servicio Petrino in medio Ecclesiae he experimentado la benévola y fecundísima colaboración de tantos cardenales, arzobispos y obispos, tantos sacerdotes, también personas consagradas, hermanos y hermanas, en fin tantísimas personas laicas, en el ambiente curial, en el Vicariato de la Diócesis de Roma, así como fuera de estos ambientes. ¡Cómo no abrazar con grata memoria a todos los Episcopados del mundo, con los cuales me he encontrado en las sucesivas visitas ad limina Apostolorum ¡Cómo no recordar también a tantos Hermanos cristianos no católicos! ¡Y al rabino de Roma y también a los EPA BBB