Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 OPINIÓN AD LIBITUM PUEBLA DOMINGO, 24 DE ABRIL DE 2011 abc. es opinion ABC MANUEL MARTÍN FERRAND PÓQUER CON GARBANZOS Muchos de los dichos de nuestros líderes políticos tiendan a ser abstracciones inconsistentes L A inteligencia y el sentido común no son la misma cosa y, lo que es peor, no tienden a cabalgar juntos. De ahí que muchos de los dichos de nuestros líderes políticos, sin diferencias partidistas, tiendan a ser abstracciones inconsistentes. No carecen de talento y se sustentan en el conocimiento, pero resultan huecos. De tanto cavilar en torno a sí mismos y a la potencialidad del éxito de sus colores, que suelen asumir como superiores a los de sus adversarios, han perdido la capacidad de maniobrar en el mundo real y carecen de eficacia funcional. Es el caso, acelerado camino del 22- M, de la muy pluriempleada María Dolores de Cospedal, número dos del PP y punto de apoyo en el que se asienta el futuro político de Mariano Rajoy. Si no resultara elegida como presidenta de Castilla- La Mancha, lo que depende de poco más de un escaño, la situación del líder de la gaviota podría complicarse y, sin duda, cundiría el desánimo en sus filas y resultaría inevitable el replanteamiento de cara a las próximas generales. Dice Cospedal, por desmerecer el valor de Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón como potenciales sucesores de José Luis Rodríguez Zapatero en la secretaria general del PSOE y, especialmente, como candidatos a la presidencia del Gobierno, que son corresponsables de las políticas del todavía vecino de La Moncloa. Es como decir que son mamíferos o bípedos. Los integrantes de un Consejo de Ministros actúan in sólidum. Son un todo y tan corresponsable resulta el astuto Rubalcaba como el chusco Miguel Sebastián o la inexistente Rosa Aguilar. Con argumentos de tan escaso fuste y tanta elementalidad como la corresponsabilidad lo notorio amasado con lo evidente, no será fácil que el PP alcance una mayoría absoluta en las próximas legislativas. Especialmente si, como parece, y para no resultar antipáticos, no muestran un sólido y concreto programa con estimación de los principales ministros potenciales. Zapatero ha malherido al PSOE, pero todavía no lo ha rematado y un partido más que centenario, hábil en el populismo, con prestigio socialdemócrata- -que, como la delgadez excesiva, muchos admiten como muestra de salud y elegancia- virtuosismo propagandístico e inmensa capacidad de pacto solo se traslada a la oposición con la mayoría absoluta de su adversario que, si algo tiene probado, es su incapacidad total para entenderse con los próximos y tanto más cuanto mayor sea su cercanía. Las victorias electorales consisten, para quienes no quieren engañarse, en ocupar los puestos del Gobierno, no en tener un puñado más de votos. Este póquer no se juega con garbanzos. PROVERBIOS MORALES JON JUARISTI BILDU Los nombres de las nuevas plataformas de la izquierda abertzale no sólo sugieren programas: transmiten órdenes L a continua emisión de nuevas marcas blancas de ETA Batasuna tiene al menos la ventaja de ampliar con rapidez el conocimiento del vascuence entre el profano vulgo. ¿Quién sabía hace unos meses, excepción hecha de los vascohablantes, que sortu vale por nacer o producir Otra cosa es que saberlo sirva para algo, me dice un amigo psicoanalista. Yo creo que sí. Es precisamente en el deslizamiento de los significantes donde el deseo indica su orientación. Para, para, que te veo venir, me interrumpe mi amigo. Vas a valerte del psicoanálisis, como has hecho otras veces, para improvisar una teoría más o menos delirante sobre las tribulaciones del nacionalismo vasco. Quizá, concedo, pero es mejor tener una teoría, aunque sea delirante, que no tenerla. Y el fundamento de la mía es rigurosamente analítico: con etiquetas como Sortu o Bildu la izquierda abertzale hace más que sugerir un programa: ordena y manda, porque las formas antedichas tienen valor de imperativo. Hacia el exterior, sortu y bildu enuncian un ideal: nacer y reunir respectivamente, pero, hacia el interior, hacia las bases de la izquierda abertza- le, son mandatos proferidos por la espectral nación étnica o su médium, ETA Batasuna: (re) naced (re) uníos Mensajes previsibles en un momento de postración. Es un caso parecido al de Jarrai o Segi, que significan en teoría lo mismo: seguir Ahora bien, como imperativo dirigido a los alevines abertzales, ordenaban dad continuidad ¿A qué o a quién? A ETA, por supuesto. Bietan Jarrai: Seguid en las dos así reza el lema bajo el hacha y la serpiente. ¿Y bien? pregunta el psicoanalista. Pues verás, le digo, lo significativo está en el deslizamiento, en la fuga de sentido. Segi no es Jarrai, ni siquiera es enteramente segi, sino también el eco de otro verbo asimismo en imperativo, sega, siega El deslizamiento, si quieres, puede ser inconsciente, pero, por lo general, se produce sobre ciertas convenciones. Sega, obviamente, equivale a mata de acuerdo con un centón de convenciones simbólicas vigentes en el que no voy a entrar. Piensa sólo en la imagen de la muerte como segadora o en el delicioso himno de Catalunya. Lo que el marbete de Segi ordenaba a la chiquillada abertzale era siega, mata de una vez, hazte de ETA si tienes redaños Vale, pero, ¿y Bildu? ¿Qué tiene que ver con ETA? A eso voy. Cuando oí por primera vez lo de Bildu pensé en Xenpelar, alias de Francisco Petrirena, un famosísimo bersolari guipuzcoano del siglo XIX. Aunque Xenpelar fue un carlista arriscado, pasa por haber sido un pacifista, gracias a unos versos que compuso poco antes de su muerte, en 1869. Eran versos de propaganda política, contra las cortes constituyentes, a las que acusaba, sin nombrarlas, de querer la guerra. Uno de esos versos dice: ez oraindik umildu, elkarrengana bildu o sea, no cedáis aún, uníos a favor, se supone, de los fueros. Pero bildu contiene un eco de otro verbo, il, matar, matad que convertía la frase elkarrengana bildu en el poco evangélico mandato de mataos los unos a los otros Lo que, huelga decirlo, acabaron haciendo con entusiasmo sus paisanos sin que los versos pacifistas de Xenpelar se les cayeran de la boca. Otro día, más.