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22 PRIMER PLANO SÁBADO, 12 DE MARZO DE 2011 abc. es internacional ABC ¿Qué pasaría en España? BAnálisis JOSÉ MANUEL DÁVILA DEL CERRO En Japón residen 1.800 españoles, tres están aún en paradero desconocido. Internet les sirvió para contactar con el exterior L a construcción en España reúne todos los requisitos para que podamos estar tranquilos en lo que se refiere a protección de edificios por riesgo sísmico, pues tenemos una normativa muy estricta que se cumple, o debería cumplirse en todas nuestras construcciones desde 1962 hasta hoy día: Normas MV 101- 1962 Acciones de la Edificación, precursora de la, Norma de Construcción sismorresistente: parte general y edificación (NCRS- 02) En ella se recogen todos los supuestos de coeficientes de seguridad para la construcción de edificios; tanto por su emplazamiento, como por su uso. Las diferentes zonas sísmicas españolas, excepto algunas situadas en las proximidades de Granada Almería y Murcia, que suponen un mayor riesgo, (en ningún caso como allí) nada tienen que ver con las japonesas. España geofísicamente está situada sobre una superficie en la que sus fallas tectónicas poseen unas actividades irrelevantes comparadas con la japonesa o la californiana- mexicana, que estas sí, como a la vista está, producen catástrofes de esta envergadura. Esto no quiere decir, que nosotros estemos totalmente a salvo. Pues cuando la naturaleza se despierta, no conocemos procedimiento para atajar su destrucción. Algunos físicos comparan la energía destructiva liberada por este terremoto como cien veces o más que la liberada por las bombas de Hiroshima y Nagasaki haciéndolas explosionar simultáneamente. En España, por su enorme litoral, tenemos un problema mayor que el del terremoto; nos referimos al maremoto; el terrible tsunami, tan tristemente conocido en la actualidad. ¿Podríamos imaginarnos una terrible imagen de las ciudades españolas construidas al borde del mar, algunas con una ocupación escandalosa invadiendo la zona de protección marítimo terrestre en una situación parecida a esta? Esperemos por el bien de todos que nuestro Mar Mediterráneo no se comporte como aquel engañosamente denominado Pacífico. JOSÉ MANUEL DÁVILA DEL CERRO ES VICEDECANO DEL COLEGIO OFICIAL DE ARQUITECTOS DE MADRID P Pensé que la palmábamos todos en Tokio nas llevaban cascos. Lo que nos extrañaba era que no volvieran a sus puestos de trabajo A través del escaparate de un comercio vimos un televisor encendido y es cuando empezamos a hacernos una idea de la gravedad. El resto, ya lo conocéis, lo hemos tuiteado Ahora, nos disponemos a pasar la noche despiertos arecía que la cama iba a salir volando cuenta aún con voz temblorosa la madrileña Lara Reyero. El jesuita Manuel Silgo, tras 48 años residiendo en Japón, relata a ABC: Salí a la calle y seguía temblando todo Y es que la de ayer no fue una jornada más en el particular devenir de estos españoles en Japón como escribía en su blog el alicantino Héctor García: ayer fue el día en el que pensé que la palmábamos todos en Tokio En Japón residen aproximadamente unos 1.800 españoles- -según fuentes de la Embajada española en Tokio- la mayoría están localizados en la capital, Kioto o Yokohama. Tan sólo tres, que se sospecha se encontraban en la zona del terremoto, permanecen aún en paradero desconocido. Sin embargo, el embajador español en Japón, Miguel Ángel Navarro, manifestó su impresión de que se encuentran bien S. M. el Rey envió un telegrama de pésame al emperador Akihito; por su parte, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero envió otro telegrama al primer ministro japonés, Naoto Kan. Momentos después del terremoto, ante la imposibilidad de contactar con sus familiares en España con los teléfonos móviles, muchos se movilizaron en internet (Twitter, Facebook, blogs, chats, Skype) para contar de primera mano que estaban vivos Sin duda un día, en su particular devenir nipón, que jamás olvidarán. Carmen Fraile Pérez Becaria del ICEX. Tokio De 26 años, lleva desde el mes de octubre en el Instituto Español de Comercio Exterior de la Embajada. Asegura por email a ABC que ante este tipo de situaciones- he experimentado un par de terremotos cortos en cuatro meses; otro par me pillaron durmiendo y ni me enteré -confía siempre en la experiencia de sus compañeros japoneses... sin embargo, cuando ha empezado a moverse todo en el edificio, y he podido comprobar las caras de miedo de mis compañeros del país, yo misma me he asustado bastante Lo único que pensó fue en salir del edificio, al patio de la embajada Allí hemos podido observar cómo algunos de los rascacielos cercanos a nuestro edificio cimbraban de lado a lado. Cada vez que pensábamos que se había acabado e íbamos a volver dentro, de nuevo el suelo o bien vibraba o daba un pequeño balanceo Los rascacielos cercanos cimbraban de lado a lado Arriba, pasajeros en el aeropuerto de Haneda (Tokio) Derecha, japoneses en la calle tras el terremoto. Teléfono de interés Ministerio de Exteriores: +819010552676 (Emergencia consular) rrió el terremoto, estaba en el estadio nacional. Todo empezó a temblar, aparecieron grietas en el pabellón y cayeron cristales; sonaba como si fuera a partirse en dos. La gente echó a correr y luego hubo una situación de pánico con el tsunami, que todo el mundo siguió por televisión a través del móvil Posteriormente se refugió junto a su familia en un parque antiseísmos. Gemma Ferreres Periodista valenciana. Tokio Miguel Rodrigo Entrenador selección japonesa de fútbol sala Nos extrañaba que no volvieran al trabajo Suena a tópico, pero han sido los ¿tres? minutos más largos de mi vida. No dejaba de repetirme: por favor que pare ya La estantería se ha empezado a desplazar, algunas botellas se han caído, los vasos se acercaban peligrosamente al borde de la encimera En la calle, la gente y los coches se han detenido. Muchas perso- Al técnico granadino le sorprendió el terremoto mientras presenciaba un partido de la Copa de Japón. La Liga Nacional de Fútbol Sala confirmó en un comunicado que se encuentra en perfectas condiciones. Así relató Rodrigo a sus compañeros españoles la vivencia del seísmo: Tokio es un caos de gente en la calle. Cuando ocu- Tokio es un caos de gente en la calle Manuel Silgo Jesuita extremeño. Tokio Cuando salimos, seguía temblando todo Todo vibraba, los cristales, el suelo, el techo... comenta desde la casa donde convive con otra treintena de