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ABC VIERNES, 25 DE FEBRERO DE 2011 abc. es cultura 59 LA COCINA DE LOS CLÁSICOS Críticas de los montajes de El castigo sin venganza y Un bobo hace ciento ANNETTE BENING Entrevista a la actriz, que opta a un Oscar por Los chicos están bien Cisne mulato CHICO RITA Dirección: Fernando Trueba y Javier Mariscal. País: España. Año: 2010. Género: Melodrama musical de animación. JAVIER CORTIJO Fernando Trueba (DIRECTOR) Javier Mariscal (DIBUJANTE) Escribir animación El proceso del escritor también es distinto. Tienes que sintetizar e ir a lo esencial Resines y Mariscal En la Facultad, Antonio llevaba el Víbora y me enseñaba sus dibujos. Ya quería trabajar con él Estructura musical Es como un bolero, en el que caben el amor, el desgarro, el desengaño... Cuestión de color Yo nunca había dibujado a un negro. Cuando pinté a Rita, al principio me salió un travesti La Habana y Nueva York Hay fondos inventados e históricos, pero siempre con mentiras, que es como se dibuja la realidad Un proyecto difícil Me interesa el riesgo, tirarme a un precipicio, ser muy pretencioso Y así fue, con la ventaja de que el bolero y el melodrama tienen cosas comunes: amor, desgarro, volverte a encontrar... Quizá la mayor dificultad, apunta Javier Mariscal, era que dos gallegos hicieran una película sobre la cultura cubana en una época tan especial como los cuarenta. Teníamos ese pavor admite el artista, como si unos americanos hicieran una película en Cádiz sobre el cante jondo Las proyecciones en La Habana confirmaron que la cinta había pasado el test de la cubanidad Cuenta Mariscal que el hijo de Bebo, un armario de dos metros, le dijo: Muchacho, nunca podremos agradeceros esta pieza tan bonita de lo que es la música cubana Incluso la gente joven, añade, lloraba emocionada Chico Rita es un homenaje constante a Bebo Valdés, músico de 92 años cuya carrera revivió hace una década cuando Trueba le produjo el disco Lágrimas negras Cuando escribimos el guión, tenía la idea de que el personaje de Chico viviera olvidado en La Habana. Es mi historia real con Bebo, o la de Cachao con Andy García. Cachao vivía en Miami en el olvido, como Bebo en Estocolmo Y de ahí surgió la sorpresa de Estrella Morente, que también irrumpe en la historia de manera natural La idea era que quien rescatara a Chico del olvido fuera un artista de ahora. Podía haber sido uno de ficción, pero el triple salto era poner a alguien de verdad, como Estrella. Le conté que saldría como un dibujo y le pareció extravagante, pero aceptó. Fue bonito grabar con ella y Bebo No todos saben que Antonio Resines es uno de los productores de la cinta, circunstancia que alaba sin freno Javier Mariscal, un tipo muy divertido, dado al humor y a la exageración: Antonio es un gran ejemplo de amistad y generosidad, con una película de gran riesgo. Es una de animación que no es de Disney y además es para adultos, más riesgo todavía, que se tiene que ver fuera para que sea rentable, más riesgo, y que está dirigi- da por un profesional pero pintada por un chapuzas, ¡más riesgo todavía! Insiste el padre de Cobi que ahora que ha conocido el mundo del cine, sus miembros le parecen todavía más desgraciados que los dibujantes. Si hasta tienen que alquilar los trajes para los Goya No todo el mundo sabe que Chico Rita se rodó primero con actores de verdad, en la escuela de cine de San Antonio de los Baños. Luego empezó el trabajo de los animadores. Al principio, Fernando Trueba, que nunca había probado con la animación, no entendía la necesidad de rodar con actores, pero le explicaron que era importante para los movimientos, como hacen en Pixar ¿Repetirán la experiencia? Me encantaría respondió Mariscal, aunque hoy es un riesgo hacer una película para adultos Trueba confirma más tarde que ya preparan tres nuevos títulos, muy distintos entre sí. Rodada con actores reales Mientras que la animación norteamericana no para de fabricar cántaros 3 D que quizá estén yendo demasiado a la fuente, la animación española manufactura trabajosamente algún botijo retrofuturista que no va a casi ningún sitio. Por suerte, en mitad del erial suele aparecer algún brote verde, o dorado, como es el caso de esta lámpara maravillosa forjada por dos tipos que, al haber demostrado sobradamente todo lo que tenían que demostrar, están en disposición de hacer lo que les dé la real gana. Y lo que les ha salido del cuerpo es Chico Rita una invitación a coger una alfombra mágica en clase business y trasladarnos a uno de los más reputados paraísos del siglo XX: La Habana antes de la llegada del barbas hervidero en flor y a flor de piel al que Mariscal y Trueba han atacado con sus respectivas armas preferidas (el color y el son) colocando en el vértice un romance bigger than life que dejaría a Douglas Sirk a la altura de Física o química Lejos del afán percusionista de Wim Wenders y su Buena Vista Social Club los directores declaran su amor a una época y una música encrucijadas de vampiros, suites, contradanzas, bebop, bolerazos y Stravinski. Y lo hacen sin abrir las plumas de pavo real sino deslizándose por un cuello de cisne infinito, que nace en Orfeo negro y culmina en el Donen más exuberante recorriendo un Nueva York que parece la tarta de cumpleaños de un mafioso. Tal es la pasión y el buen gusto en esta descarga (legal, claro) que obliga a olvidar alguna limitación técnica o argumental y el hecho de que, sin un par de desnudos, el filme sería de lo más recomendable para todos los públicos, siempre necesitados de buena música y mejores vibraciones. Resumiendo, una película que está diciendo bésame. Mucho, en ocasiones.