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24 ESPAÑA VIERNES, 25 DE FEBRERO DE 2011 abc. es españa ABC Zapatero se queda solo al defender sus políticas sociales BRajoy ve una broma de mal gusto que el jefe del Gobierno presuma de sus tijeretazos MARIANO CALLEJA MADRID Guerra de datos en el debate B Rodríguez Zapatero Rajoy ha manipulado las cifras como nunca. Sus manipulaciones son tan gordas como sus derrotas, como las que ha tenido y como las que le esperan en el futuro Como ayer no era 23- F, sino 24- F, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sí tenía ganas de discutir en el Pleno del Congreso. Estaba convocado un debate sobre política social, solicitado expresamente por él, que se prolongó durante casi cinco horas y que sólo sirvió para comprobar una vez más la soledad del Ejecutivo socialista en cuanto se pone a defender sus medidas. Cuando se hizo evidente que Zapatero no pensaba anunciar nada nuevo, ni entraba en sus planes rectificar ningún punto del tijeretazo social, quedó al descubierto el intento del presidente del Gobierno de utilizar el Congreso para purgar la pena de sus recortes y como lanzadera electoral de su Agenda Social O como dijo Gaspar Llamazares, sencillamente éste era el primer mitin de la campaña electoral ante el 22 de mayo. Todo el empeño de Zapatero fue intentar demostrar con decenas de datos y gráficos de colores, y también con alborozo indisimulado, que él ha gastado más en política social que los gobiernos del PP entre 1996 y 2004. En educación, sanidad, dependencia, pensiones... En todo ha ganado Zapatero, según las cifras de los últimos 30 años que iban saliendo con alegría de sus papeles sin parar. A Mariano Rajoy le pareció una broma de mal gusto que el presidente del Gobierno acudiera a la Cámara a presumir de su política social, y advirtió que con el potaje de datos diversos que Zapatero había metido en el mismo puchero se puede lograr el resultado que uno quiera y del color que más le guste Cuando Rajoy recordó las cifras de paro y los recortes sociales de los últimos meses, se dirigió a Zapatero y le dijo: ¿De qué presume, señoría, de qué presume? No tiene más guía ni más norte que las necesidades de su propaganda Rajoy resumió al final lo que pensaba de Zapatero con un epigrama: El señor don Juan de Robres con caridad sin igual, hizo hacer este hospital, pero antes hizo los pobres La bronca fue general. Todos los portavoces de la oposición renegaron de las políticas sociales del presidente del Gobierno. Josep Antoni Duran i Lleida (CiU) resaltó el fracaso del desempleo, con una tasa que supe- B Mariano Rajoy Manipulación, la suya, señor presidente. Por mucho que grite no va tener más razón ni va a maquillar sus números rojos de su gestión B Duran i Lleida Pocos mandatos han sido tan duros con las políticas sociales como el suyo Duran criticó la impertérrita capacidad de ser optimista de Zapatero Rajoy es ovacionado por su Grupo tras su intervención en el Pleno ra el 20 por ciento, mientras que Josu Erkoreka (PNV) criticó con dureza algunas de las medidas sociales adoptadas por Zapatero. Los ataques más feroces llegaron desde la izquierda minoritaria: Gaspar Llamazares llegó a hablar de golpe de mercado Los turnos de réplica fueron inútiles para los ciudadanos. No salió nada en claro. Zapatero y Rajoy se enzarzaron en una guerra de cifras sin sentido en un país asfixiado en la calle por la realidad acuciante del paro y la crisis. Durante el rifirrafe, se acusaron mutuamente de manipular los datos. Y así dejaron pasar otro Pleno. Epigrama final Rajoy resumió el debate: El señor don Juan de Robres con caridad sin igual hizo este hospital pero antes hizo los pobres ACOTACIONES DE UNA OYENTE POR BLANCA TORQUEMADA Una cursilada En su opúsculo El arte de distinguir a los cursis definió Francisco Silvela la cursilería como una desproporción evidente entre la belleza que se quiere producir y los medios materiales que se tienen para lograrla por lo que, según tal punto de vista, el pleno de ayer fue una genuina cursilada: José Luis Rodríguez Zapatero compareció a petición propia para alardear de políticas sociales en tiempos hucha vacía y drásticos recortes. Con oratoria monocorde aunque ya no tan empalagosa como la de la etapa de las ansias infinitas de paz su exposición llegó a resultar soporífera. Diputados de todos los colores coincidieron, después de los sesenta minutos de discurso presidencial: Ha sido un ladrillo O, mejor, como apuntó Gaspar Llamazares, un mitin. Así que el interés se volcó en las entradas y salidas del pleno, con el telón de fondo de la presumida sucesión, en un ambiente hipersensible en el que cualquier conversación desata las especulaciones. Así ocurrió cuando se avistó a Pepe Blanco con José Bono, a falta de otras piezas capi- tales de ese ajedrez, por la estratégica ausencia de Alfredo Pérez Rubalcaba y porque la muerte de los cinco militares dejó ayer a Carme Chacón al margen de las intrigas de salón. A primera hora, antes de la tragedia, a la ministra se la había visto discretamente replegada en el banco azul, consultando su iPad. Manuel Chaves reapareció, ya emboscado y a salvo de la pregunta parlamentaria de Juan José Matarí sobre el EREgate El diputado del PP envió un mensajito a Bono: Ya que ha venido, podría contestar hoy apeló a un presidente de la Cámara en forma, sin atisbo de resaca de 23- F.