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14 OPINIÓN AD LIBITUM PUEBLA JUEVES, 10 DE FEBRERO DE 2011 abc. es opinion ABC MANUEL MARTÍN FERRAND UN PAÍS DE PLASTILINA Aquí, en aras de la igualdad, se pudo llegar a darle prerrogativas sobre costas a cualquiera de las dos Castillas J OSÉ Luis Rodríguez Zapatero, cortito de fuerzas, derrochó su energía en la reinvención sañuda del pasado histórico y ahora no parece capaz de enfrentarse al futuro que se cuece en el fuego del paro, el déficit y la deuda. Es un presidente dúctil y maleable para un país de plastilina, una desgracia histórica en un momento nacional complejo en el que tratan de anteponerse los intereses de las partes al más fundamental y prioritario del todo. La obsesión igualitaria que acompaña, inseparablemente, a la socialdemocracia alcanza a las personas, un disparate, y a los territorios, un desvarío, y así nos luce el pelo... de la dehesa. Falta un necesario instinto de conservación nacional sin el que carecen de sentido los regionales y hasta los locales. La historia comenzó con el desafortunado café para todos con el que la Transición quiso resolver, sin entrar en matices, los problemas territoriales, e históricos, de algunas porciones del Estado. Aquí, en aras de la igualdad, se pudo llegar a darle prerrogativas sobre costas a cualquiera de las dos Castillas, o a las dos, para que no fueran menos que Cataluña y el País Vasco. Se fabricó un monstruo autonómico- -prefederal- -y, como suele suceder, el monstruo ha crecido y quiere más. Más de todo. Competencias, prerrogativas y, naturalmente, presupuesto, mucho presupuesto. La igualdad entre las personas debe circunscribirse a sus derechos y oportunidades, lo demás son diferencias. En esa línea, los territorios tendrán que evolucionar según sus proyectos y el entusiasmo de sus vecinos dentro, eso sí, de una ordenación común del Estado, pero sin privilegios ni cortapisas con el único afán de la igualdad dolosa. Ha bastado con que, bien o mal, el presidente dúctil y maleable libere a Cataluña del compromiso de no incrementar el endeudamiento para que todos los gatos quieran zapatos. Ya los tienen. A endeudarse tocan. Esa falta de firmeza y criterio en La Moncloa, evidenciada por los efectos que producen las más mínimas presiones de la opinión pública y las tracciones de los poderes regionales, es una forma irresponsable de gobierno y gestión que abunda en los problemas que nos angustian sin aportar remedio alguno. Es natural, por otra parte, que si nos hemos dado un formato nacional tan pintoresco como para que La Rioja sea igual que Cataluña los riojanos no quieran ser menos que los catalanes y, sobre todo, que los caciques de Logroño no se resignen a una posición de inferioridad con respecto a los de Barcelona que, al tiempo, defienden sus privilegios contra las reivindicaciones de, por ejemplo, Tarragona. Los países de plastilina son así. PERSPECTIVA FERNANDO FERNÁNDEZ NACIONALISMO ECONÓMICO En nombre de la autonomía regional o local hemos recuperado la intervención estatal A mis alumnos extranjeros les castigo con unaconferenciatituladaEspaña: unatransición económica de éxito, que acaba con una Estosúltimostienenquevercontres temas de actualidad tan rabiosa como secular. Nuestro limitado entendimiento de lo que significa una unión monetaria que obliga a vincular salarios a productividad si no queremos exportar trabajadores y asumir un permanente diferencial negativo de renta percápita. Laexcepciónculturaldenuestrosistemafinanciero, unas Cajasde Ahorros que nodaban problemas mientras eran oferentes de fondos porque nadie mira el ADN a los fondos soberanos, pero que se hace insostenible desde que las Cajas decidieron gente se pregunta a quién le está prestando dinero. Y unEstadodelasAutonomíasque, apartedelosconocidos problemas de gasto público, se está convirtiendo Hacetiempoquemepreocupa esta tendencia proteccionista de lo local en que se ha convertido la España plural. Porque si había alguna continuidad básica en nuestra transición económica más allá de las lógicas discusiones de ritmos, ésta era la búsqueda permanente de mayor libertad y flexibilidad en los mercados de bienes y factores, continuidad que se ha roto radicalmente: asistimos impasibles a la creación política de nuevas barreras al mercado interior y nuevos espacios de control público, justificados en el hecho diferencial y la protección de lo autóctono. Elmásimportante, sinduda, que la restricción fiscal española no es vinculante si se trata de asegurar la legislatura. También que la contribución de CiU a la gobernabilidad de España es mayoríaabsoluta. permita a Madrid y Barcelona participar en la gestión de su privatizado aeropuerto. Pero solo el proteccionismodelviejoINIo, mejoraún, lógica a semejante decisión. Ambos aeropuertos son infraestructuras nacionales, financiadas con fondos estatales, o incluso europeos por su dimensión internacional, cuya utilidad se extiende mucho más allá desu ámbitogeográficoycuya razóndeserestá precisamente en las externalidades que generan en un amplioentorno. SielEstadodecideprivatizarlasespornecesidad, como me temo es el caso, o por convicción de que muchos servicios públicos se prestan de manera más eficiente bajo gestión privada, como me gustaría creer que ha sucedido. En ninguna de las dos Con decisiones como éstas se da un paso más en desmontar un camino de éxito, el de la transición económicacontinuadesdeunaeconomíacerrada, autoritaria y fuertemente intervenida hacia una economía abierta, demercadoylibredecargasburocráticasyregulatorias einjerencias delas administracionespúblicas. En nombre de la autonomía regional o local hemos recuperado la intervención estatal. Lo que no le permitimos al Estado central no solo lo justificamos, sino que lo apreciamos cuando lo hacen los gobiernos autonómicoso municipales. Peroel coste esel mismo, menos libertad económica y más intervencionismo, menos productividad y más desempleo.