Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 EDITORIALES PRESIDENTA- EDITORA: JUEVES, 10 DE FEBRERO DE 2011 abc. es opinion ABC CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS Rafael Bravo García Gerente Javier Caballero Adjunto al Director General José Antonio Navas Control de Gestión José Antonio Ansede Área de Márketing José María de la Guía Área de Publicidad Adolfo Pastor Área Técnica José Cañizares Área de Recursos Humanos Raquel Herrera Director General Bieito Rubido Ramonde Subdirectores: Fernando R. Lafuente Alberto Pérez José Ramón Alonso Manuel Erice Borja Bergareche Adjunto al Director (Opinión) Ramón Pérez- Maura Áreas: Vicente Ángel Pérez (Continuidad) Sergio Guijarro (Información) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jaime González (Opinión) Álvaro Martínez (España) Sebastián Basco (Internacional) Ana Isabel Sánchez (Economía) Adolfo Garrido (Madrid) Francisco Álvarez (Sociedad) Jesús García Calero (Cultura y Espectáculos) Jesús Aycart (Diseño e Infografía) y Alexis Rodríguez (Suplementos) Delegados: Alfredo Aycart (Galicia) Isaac Blasco (C. Valenciana) Antonio González (Castilla- La Mancha) José Luis Martín (Castilla y León) y Roberto Pérez (Aragón) Director BANDAZOS CON EL DÉFICIT PÚBLICO Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7 28027 Madrid. S L Zapatero vive al día, y lo mismo se abraza a la política de restricciones que impone Merkel que retorna al gasto público incontrolado Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Att. al cliente 902 334 555 Precio ABC 1,20 euros Pantalla (venta opcional) 0,30 I en algún momento Rodríguez Zapatero se pregunta por qué los ciudadanos ya no se fían de él y los mercados y gobiernos europeos tienen a España por un factor amenazante para la recuperación económica, puede buscar la respuesta en las reacciones que ha provocado su decisión de premiar al Ejecutivo nacionalista de Cataluña con una singular autorización para refinanciar su enorme deuda pública. Como era previsible, en pocas horas tras el anuncio del acuerdo entre Zapatero y Artur Mas, otros gobiernos autonómicos, y hasta el alcalde de Madrid, demostraron que la situación no está para más hechos diferenciales ni tratamientos privilegiados. Ante la marea de críticas que se le venía encima, Zapatero ha optado por ahorrarse problemas internos y autorizar de manera general la refinanciación de las Comunidades Autónomas. El Gobierno so- cialista elimina de un plumazo una de las medidas principales con las que quería demostrar su compromiso con la austeridad y el control del gasto público. La prohibición de nuevos endeudamientos estaba asfixiando las economías autonómicas y locales, pero al menos tenía un objetivo concreto y coherente con la gravedad de la situación. De pronto, Zapatero antepone la necesidad de contar con el apoyo de CiU al mantenimiento de una política económica de crisis en materia de gasto público. Es decir, vuelve a dar prioridad a su estabilidad política frente a la responsabilidad que le incumbe como gobernante. El resultado de esta improvisada rectificación es el de siempre: aumenta el descrédito de España ante los socios europeos y agrava los efectos más perniciosos de la organización autonómica del Estado. Ahora, el Gobierno tiene que abordar la segunda parte de este craso error y debe decir qué repercusión va a tener su enésima prueba de ineptitud gestora en el déficit. De hecho, la estructura de gasto de estas administraciones sigue, salvo excepciones, intacta, amarrada a empresas públicas, personal designado a dedo, representaciones inefables en el exterior y medios públicos de comunicación perfectamente reducibles. Pero Zapatero ha decidido vivir al día y lo mismo se abraza a la política de restricciones que le impone Merkel que vuelve por los fueros del gasto público incontrolado para asegurarse los apoyos políticos necesarios. Siempre tendrá a mano un pensionista, un funcionario o un trabajador que acabe pagando sus facturas. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 34.745 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid CHIVATAZO Y SOSPECHA as circunstancias en las que se produjo en mayo de 2006 el chivatazo que impidió la desarticulación de la red de extorsión de ETA continúan en una nebulosa que es preciso despejar con urgencia para que se depuren las responsabilidades penales y políticas del caso Faisán El juez Pablo Ruz tiene trabajo por delante. Todo el que no hizo el suspendido juez Garzón en su momento. En cualquier caso la sombra de la sospecha sobre altos cargos del Ministerio del Interior y policías es larga. El del caso Faisán es un puzle que no cuadra, por más que Pérez Rubalcaba sobreactúe con el PP y por más que le irrite que le pregunten por él. LA BRONCA DE GÓMEZ HABLAR Y NO HACER T ÍNDICE La Tercera 3 Editoriales 4 Enfoque 5 Opinión 14 Cartas 16 España 18 Internacional 30 Economía 38 Motor 45 Madrid 46 Sociedad 54 Cultura 58 Toros 64 Agenda Esq. 65 Deportes 76 El Tiempo 83 Gente 84 TV 86 omás Gómez ha entrado a saco en la lista municipal que encabeza Jaime Lissavetzky, provocando una nueva crisis en el socialismo madrileño. La guerra de las primarias dista mucho de estar resuelta. Gómez quiere controlar un partido que lleva mucho tiempo instalado en el conflicto permanente. A su vez, el candidato al Ayuntamiento reclama el auxilio de Ferraz, pero la dirección nacional no está en condiciones de imponer su criterio en plena desbandada de barones territoriales. Así las cosas, si se cumplen los pronósticos, el PP lo tiene más fácil cada vez en Madrid ante un adversario dividido. M ucho predicar austeridad a efectos retóricos, pero el Gobierno no tiene intención de adoptar medidas concretas. Así se puso de manifiesto ayer en el Senado, con la derrota de una iniciativa del PP que pretendía- -entre otras cosas- -reducir drásticamente el personal eventual de las administraciones públicas, facilitar la privatización de televisiones autonómicas o establecer límites de gasto a nivel regional y local. Mientras la oposición ofrece propuestas razonables, el Ejecutivo habla mucho pero no hace nada. El interés general sale perjudicado, porque sin reducción del gasto no hay salida de la crisis.