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50 SOCIEDAD LUNES, 7 DE FEBRERO DE 2011 abc. es sociedad ABC VACAS LOCAS Reses afectadas 40.000 35.000 30.000 25.000 20.000 15.000 10.000 5.000 0 Evolucin de casos desde 1988 hasta 2007 Quince años después del primer caso humano de vaca loca el mal ha costado la vida a 219 personas y aún no ha dicho su última palabra 1988 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 00 01 02 03 04 05 06 2007 En espera de la segunda oleada Vctimas mortales 30 Total por pases Hasta noviembre de 2010. Entre parntesis nmero de enfermos vivos Reino Unido: Francia: Espaa: Irlanda: Holanda: Portugal: Italia: 171 (4) 25 (0) 5 (0) 4 (0) 3 (0) 2 (0) 2 (1) 3 (0) 1 (0) 1 (0) 1 (0) ABC 25 20 15 A NURIA RAMÍREZ DE CASTRO MADRID 10 5 En Reino Unido y Francia por ao EE. UU. Canad: Japn: Arabia Saud: 0 1995 96 97 98 99 00 01 02 03 04 05 06 2007 l final, la epidemia de vacas locas no dio paso a otra de Creutzfeldt- Jakob, la variante humana del mal bovino que anula con velocidad de vértigo el cerebro. Veinticinco años después de que se identificaran las primeras reses enfermas y quince desde la aparición de las primeras víctimas, muy pocos se acuerdan del mal que puso en jaque a la seguridad alimentaria mundial y amenazó con segar miles de vidas. El año pasado apenas se notificaron una treintena de reses afectadas en todo el globo- -13 en España- -y los veterinarios ya dan casi por controlada la infección, al menos en animales. La factura en número de víctimas humanas aún pesa. El balance es de 219 fallecidos, casi todos por consumir carne o vísceras de vacuno infectadas. La gran mayoría de las víctimas se han registrado en el Reino Unido (170 muertes) y en Francia (25) España es el tercer país más afectado con cinco fallecidos: uno en Madrid, tres en León y la última en Cantabria, identificada en marzo de 2009. A punto de cerrar los datos del registro español de 2010 tampoco se sospecha que la lista aumente. En otros países los casos son anecdóticos. Los expertos que vigilan esta nueva enfermedad desde su aparición tienen claro que los sacrificios de la industria sirvieron. Si no se hubiera eliminado de la cadena alimenticia el cerebro y la médula de las reses habría habido muchos más casos asegura Jesús de Pedro- Cuesta, director